La Ciudad ha anunciado este 19 de julio la puesta en funcionamiento de cuatro nuevos hidrantes en García Aldave. Su instalación, que se suman a la de los seis que ya estaban operativos, supone el cierre definitivo del anillo de bocas de riego de la zona aludida.
El movimiento ha dejado tras de sí "una red de puntos de abastecimiento y carga para camiones de bomberos y servicios de emergencias". Se buscaba, en síntesis, "mejorar la acción rápida ante los incendios forestales". Según la Consejería de Presidencia y Gobernación, la referida constituye "una actuación de gran importancia para la prevención y la lucha contra el fuego".
A lo largo de la mañana de este mismo viernes, 19 de julio, ACEMSA y el Cuerpo de Bomberos han llevado cabo "numerosas pruebas de precisión y caudal". Dicen desde la parcela que encabeza el consejero Alberto Gaitán que todos los exámenes han derivado en "resultados positivos".
En palabras de la Ciudad, "en cualquier sistema contra incendio, el factor que determina la eficacia cuando se presente una emergencia es la presión del agua disponible en la manguera". En el caso de los hidrantes de García Aldave, esta es "de entre 5 y 7 kilogramos" con un caudal de "30 metros cúbicos por hora".