La Asociación Plataforma en Defensa del Arbolado Urbano, la Biodiversidad y el Medio Ambiente cuestiona que la Ciudad pueda estar permitiendo a una empresa pública "actuar bajo su propio criterio al margen del control institucional"
El medio natural de Ceuta sufre, los atentados medioambientales no cesan y las sanciones de la consejería dirigida por Alejandro Ramírez son demasiado laxas desde el punto de vista de la Asociación Plataforma en Defensa del Arbolado Urbano, la Biodiversidad y el Medio Ambiente (Daubma), que cuestiona el conocimiento de la Ciudad sobre lo que sucede en los entornos verdes de Ceuta.
Tras la denuncia presentada el pasado lunes por el depósito inadecuado de restos de tala en la zona LIC-ZEPA (LIC Lugar de Interés Comunitario, ZEC Zona de Especial Conservación y ZEPA Zona de Especial Protección para las Aves) de Calamocarro-Benzú, el grupo ecologista ha tenido conocimiento de un nuevo episodio que incrementa su preocupación por la gestión ambiental en este entorno protegido.
Según ha podido constatar la asociación, el pasado jueves la misma empresa responsable habría vertido nuevos restos vegetales, esta vez en una finca particular situada también dentro del área de Calamocarro. "Se desconoce por el momento si se trata del mismo material anteriormente denunciado u otros residuos similares", matizan desde Daubma.
Hasta la fecha, explican, la Consejería de Medio Ambiente "no ha ofrecido ninguna información pública ni comunicado oficial sobre las acciones adoptadas tras la primera denuncia". Una falta de respuesta que "genera una creciente inquietud, especialmente si se confirma que estas actuaciones se están llevando a cabo sin conocimiento o autorización por parte de la administración competente".
Ante esta situación, ha presentado una solicitud oficial de información a través de la Sede Electrónica de la Ciudad Autónoma de Ceuta, con el fin de esclarecer los hechos y determinar si estas nuevas actuaciones cuentan con el consentimiento institucional.
"De ser así, consideramos que estaríamos ante una grave negligencia administrativa, ya que permitiría a una empresa pública actuar bajo su propio criterio al margen del control institucional, lo cual compromete la imagen y responsabilidad de los representantes políticos al frente de la gestión ambiental de nuestra ciudad", denuncian los ecologistas, que instan públicamente a los grupos de la oposición a "exigir responsabilidades políticas" por estos hechos, que "suponen un claro atentado contra el medioambiente y la legalidad que protege los espacios naturales de Ceuta".
La asociación lamenta haber agotado todas las vías a su alcance para frenar este comportamiento lesivo por lo que considera que "es el momento de que los representantes políticos actúen con contundencia y defiendan de manera firme el patrimonio natural que nos pertenece a todos".
Infracciones en el Puerto: Las sanciones no son suficientes
En esta misma línea, Daubma también ha manifestado públicamente su "profunda preocupación" ante la resolución emitida por la Consejería de Medio Ambiente, que desestima el Recurso de Alzada interpuesto por el colectivo frente a la sanción impuesta al Puerto Deportivo de Ceuta por infracciones graves contra zonas verdes y arbolado público.
El argumento esgrimido para desestimar dicho recurso –que la asociación no lleva inscrita al menos dos años– carece, a su juicio, de "fundamento legal suficiente". "Somos, a día de hoy, la única entidad con legitimidad activa real para intervenir en defensa del medio ambiente en Ceuta. Impedir nuestra participación en base a un criterio temporal arbitrario supone cercenar los canales de participación ciudadana y debilitar el control social sobre la protección del patrimonio natural", critica.
De este modo, recuerda que los hechos sancionados podían haber dado lugar a multas de hasta 120.000 euros que se han quedado en la mitad. "¿Qué mensaje envía esto a quienes atentan contra nuestras zonas verdes? Lejos de disuadir, este tipo de sanciones simbólicas favorecen la repetición de conductas destructivas con total impunidad", valoran. Un "mensaje es peligrosamente laxo" que "transmite permisividad y alienta la impunidad".
"Seguiremos defendiendo el entorno natural de Ceuta con todos los medios legales a nuestro alcance. Si las instituciones no protegen nuestro medio ambiente como merecemos, la ciudadanía informada y organizada lo hará. Porque Ceuta no puede permitirse perder ni una hoja más", advierten.
