Según el testimonio del colectivo ecologista, la arena presentaba profundas hendiduras provocadas por la maquinaria utilizada en las labores de limpieza y adecuación
La asociación ecologista y vecinal Daubma ha vuelto a alzar la voz para denunciar lo que consideran una muestra más de la “negligencia” en la gestión de los espacios públicos de Ceuta. Esta vez, el foco está en la playa de Benítez, donde este mismo martes el colectivo asegura haberse encontrado el arenal “totalmente surcado, como si se tratara de un campo preparado para plantar patatas”.
Surcos que impiden disfrutar del arenal
Según el testimonio de Daubma, la arena presentaba profundas hendiduras provocadas por la maquinaria utilizada en las labores de limpieza y adecuación de la playa. “¿Nadie supervisa el trabajo del tractorista?”, se pregunta el colectivo, que critica que los ciudadanos se vean obligados a “extender la arena para eliminar los surcos antes de poder colocar la toalla y disfrutar del sol”.
La situación no solo afecta a quienes acuden a la playa para pasar el día, sino que tiene un impacto directo en las personas con movilidad reducida. Daubma recuerda que, cada mañana, al menos dos personas mayores suelen bajar a Benítez para pasear o bañarse, pero en esta ocasión “no han aparecido”. A juicio de la entidad, es “muy probable que, al ver el estado del arenal, hayan optado por regresar a casa ante la imposibilidad de desplazarse con seguridad”.
Un problema que trasciende la playa
El colectivo no se queda en la denuncia puntual y advierte de que lo sucedido en Benítez no es un hecho aislado, sino parte de un problema más amplio de abandono de los espacios públicos en la ciudad. “Al abandono del campo, el maltrato de árboles urbanos, zonas verdes y la falta de limpieza viaria en nuestras calles, se suma ahora la negligencia en la adecuación de nuestras playas”, reprochan.
Daubma habla de una “cadena de despropósitos” que, a su juicio, evidencia la falta de planificación y control por parte de las autoridades competentes. Y se preguntan con ironía: “¿Cuál será el siguiente paso?”.
Petición de mayor control
El colectivo exige al Gobierno de la Ciudad una supervisión más estricta sobre las empresas y operarios encargados del mantenimiento de las playas. “No basta con pasar el tractor; hay que garantizar que el resultado sea adecuado y seguro”, subrayan.
En este sentido, reclaman un cambio de mentalidad en la gestión del espacio público: “Ceuta no puede permitirse tener playas surcadas como un campo de patatas en pleno verano. Necesitamos planificación, profesionalidad y, sobre todo, respeto hacia los ciudadanos que pagan impuestos y esperan unos servicios a la altura”.
Una llamada de atención
El comunicado de Daubma termina con un tono de advertencia: lo ocurrido en Benítez es solo un ejemplo de lo que, según ellos, ocurre a diario en la ciudad. Desde la falta de mantenimiento en zonas verdes hasta la suciedad en calles y plazas, pasando ahora por el mal estado de las playas, el colectivo alerta de una deriva preocupante.
“Ceuta merece algo más que parches mal ejecutados. Merece un modelo de ciudad donde los espacios públicos se cuiden de verdad, porque son el lugar de encuentro y disfrute de todos”, concluyen.