La entidad cuestiona la respuesta ante ejemplares inclinados y reclama diagnósticos avanzados y medidas de restauración previas
Daubma ha solicitado formalmente a la Consejería de Medio Ambiente el protocolo municipal vigente para la gestión de árboles inclinados o parcialmente desarraigados, así como todos los informes técnicos que justifican las talas realizadas en los últimos meses. La asociación sostiene que, ante episodios de viento, la respuesta municipal está siendo la tala inmediata de ejemplares adultos sin que conste la existencia de diagnósticos completos ni intentos previos de restauración.
Según expone la entidad, en los últimos meses se han registrado varios casos de árboles adultos que han quedado parcialmente desarraigados y la actuación municipal ha sido, en su valoración, “automática y desproporcionada”, al optar por la tala sin aplicar medidas de estabilización ni técnicas de diagnóstico avanzado como la tomografía sónica, la resistografía o el análisis biomecánico.
Cuestionamiento legal y ambiental
Daubma advierte de que estas prácticas podrían vulnerar el artículo 45 de la Constitución Española, la doctrina de la “última ratio” en materia de tala y los principios de prevención y reparación recogidos en la Ley 26/2007 de Responsabilidad Medioambiental.
La asociación insiste en que la eliminación de arbolado adulto debe ser el último recurso y no la primera respuesta ante situaciones de inestabilidad, y reclama que las decisiones se adopten con base en criterios técnicos completos y verificables.
Documentación solicitada a la Administración
En su escrito dirigido a la Consejería, la entidad ha pedido el acceso al protocolo municipal vigente para este tipo de incidencias, así como copia íntegra de los informes técnicos emitidos antes de cada tala realizada en los últimos doce meses.
También plantea la incorporación obligatoria de técnicas de diagnóstico avanzado antes de autorizar cualquier eliminación de ejemplares adultos y la adopción de un protocolo de restauración prioritaria que contemple recalce del sustrato, tutorados, anclajes, poda de reducción controlada, cableado dinámico y seguimiento técnico durante un año.
Además, solicita la paralización de talas hasta que exista un informe técnico completo que justifique la inviabilidad de la restauración y la publicación en el Portal de Transparencia de todos los documentos relacionados con talas y actuaciones sobre el arbolado urbano.
Reivindicación de transparencia y criterios científicos
Daubma subraya que la ciudadanía tiene derecho a conocer los informes técnicos que respaldan estas decisiones y a exigir que se apliquen criterios científicos y de conservación ambiental. Recuerda que el arbolado urbano constituye un patrimonio ambiental esencial, al contribuir a reducir temperaturas, mejorar la calidad del aire, proteger la biodiversidad y aportar bienestar a la población.
La asociación defiende que la gestión del arbolado debe basarse en rigor técnico, transparencia y respeto a la normativa ambiental, y sostiene que la opacidad y la tala preventiva no pueden convertirse en la práctica habitual.