La especie no solo está protegida, sino que su consumo puede generar efectos adversos y un riesgo considerable de toxicidad
La Guardia Civil ha iniciado una investigación contra tres personas por la presunta comisión de un delito contra la flora y fauna tras detectarse la venta de un tiburón martillo en el Mercado Central de Ceuta. La especie, cuya captura está prohibida desde 2009, se encuentra en peligro y representa riesgos para la salud humana.
El Equipo de Protección de la Naturaleza de la Comandancia de la Guardia Civil de Ceuta comenzó las pesquisas el pasado mes de septiembre después de que en redes sociales se difundieran fotografías y vídeos que mostraban la venta de un ejemplar protegido en un puesto del Mercado Central de Abastos de la ciudad.
Tras las indagaciones iniciales, la Benemérita confirmó que el ejemplar comercializado correspondía a un tiburón martillo, perteneciente a la familia Sphyrnidae, cuya captura, transbordo, desembarque y comercialización están prohibidos por la Orden ARM/2689/2009, de 28 de septiembre.
Especie protegida y en peligro
El tiburón martillo está incluido en la “Lista Roja” de especies amenazadas de la International Union for Conservation of Nature (IUCN). Esta especie se enfrenta a un riesgo crítico de desaparición debido a la sobrepesca y a la destrucción de su hábitat, por lo que su protección es esencial para conservar la biodiversidad marina.
Además, la Guardia Civil ha alertado de que su consumo presenta riesgos para la salud humana. La acumulación de metales tóxicos en su organismo puede generar efectos adversos y un riesgo considerable de toxicidad, lo que refuerza la importancia de respetar las normas de protección de las especies marinas.
Desarrollo de la investigación
Las pesquisas permitieron determinar que el tiburón fue capturado en las inmediaciones costeras de Ceuta, presumiblemente en la zona de la Almadraba. Posteriormente, el ejemplar fue trasladado hasta el puerto pesquero, vendido en la Lonja de Pescadores y finalmente adquirido para su comercialización en el Mercado Central de Abastos.
A raíz de estos hechos, la Guardia Civil ha instruido las correspondientes diligencias y ha identificado a tres personas que están siendo investigadas por su presunta implicación en un delito contra la flora y fauna.
Llamamiento a la concienciación
La Guardia Civil ha recordado la importancia de respetar la legislación que protege a las especies marinas amenazadas. Estas normas son fundamentales para preservar el equilibrio ecológico de los ecosistemas y garantizar la conservación de la biodiversidad.
En palabras de la institución, “el respeto a estas especies no solo protege el medio ambiente, sino que también evita riesgos importantes para la salud humana asociados a su consumo”.
Impacto y relevancia
Este caso pone de manifiesto la vulnerabilidad de especies como el tiburón martillo ante la pesca ilegal y la necesidad de reforzar la vigilancia sobre su captura y comercialización. La actuación de la Guardia Civil ejemplifica cómo la colaboración entre cuerpos de seguridad y la ciudadanía, a través de la denuncia de conductas ilegales, es clave para proteger la fauna marina.
El seguimiento de este tipo de delitos contribuye a mantener la sostenibilidad de los ecosistemas marinos y garantiza que la actividad pesquera en la región cumpla con las normativas de conservación y salud pública.


