La defensa del principal señalado en la Operación Hades, vinculada al narcotúnel del Tarajal, trata de desmentir la vinculación del 'mecánico' con tres pases de hachís y cree que los infiltrados de Asuntos Internos se extralimitaron
La defensa del agente de la Guardia Civil del Puerto de Ceuta más señalado a lo largo del sumario de la Operación Hades -la del narcotúnel-, por su supuesta vinculación a las dos organizaciones investigadas, considera que su cliente no ha delinquido y que no hubiera habido pase de hachís de no ser por la acción de los agentes encubiertos. La procuradora de R.G.V. manifiesta en un escrito que figura en la última actualización del sumario -a la que, como al resto de su contenido, ha tenido acceso este medio- que los infiltrados de Asuntos Internos se extralimitaron en sus acciones, alejándose de la "pasividad" que en su criterio deberían haber mantenido, siendo su actuación "esencial" para que se pudiera producir el pase de hachís posteriormente frustrado en diciembre de 2024.
El amplio texto presentado por la procuradora argumenta además en contra de la participación del guardia en otros tres intentos de traslado de hachís -también a la postre interceptados- y cuestiona el testimonio de uno de los presuntos líderes de la organización que señala directamente a R.G.V., también llamado bajo el alias 'Calambre' en anteriores artículos sobre el sumario de Hades.
Todo con el objetivo de sacar a su representado en libertad provisional. Algo que por el momento no ha logrado, recibiendo siempre la negativa de parte de María Tardón, magistrada del Juzgado de Instrucción Central Número 3 de la Audiencia Nacional que sigue la causa.
El papel de los infiltrados
La argumentación de la defensa del agente se remite a las afirmaciones del relato policial, en el que se habla de una "organización criminal de sólida infraestructura dedicada al traslado en camiones de grandes cantidades de hachís desde Marruecos por el puerto de Ceuta".
En ese punto, cuestiona la procuradora la real capacidad del entramado, pues como reconocen los encargados de la instrucción, la agrupación delictiva carecía del "elemento más esencial", de camiones para llevar la droga hasta la península. Es ahí donde entran dos de los agentes encubiertos citados en el sumario, Noray y Génova.
El primero de ellos, según reza el escrito de la procuradora, parafraseando parcialmente el sumario, "tuvo conocimiento de que actualmente, y para poder llevar a cabo una nueva operativa de tráfico de drogas, la organización criminal estaba buscando una empresa con la que poder realizar el envío de substancias estupefacientes mediante la utilización de camiones de gran tonelaje donde esconder dicha mercancía.” Cuestión que facilitaron los propios infiltrados.
"Ante ello, cabe preguntarse ¿cómo es posible que una 'organización criminal' de tan sólida infraestructura destinada al tráfico de hachís mediante camiones de gran tonelaje careciera de su medio de transporte?. La lectura de los Atestados de la causa no da respuesta a tan importante interrogante", prosigue en su defensa la procuradora, que considera obvio que "sin Noray y Génova, es decir sin su previa y necesaria aportación, tan peculiar 'organización criminal' no podría llevar a cabo ningún delito".
Para ella, la clave está en que son los dos integrantes de Asuntos Internos "quienes aportan el elemento necesario que pone en marcha la posibilidad de la actuación criminal". Ambos, "de forma sorprendentemente célere" para la procuradora, "se ganaron la confianza de la supuesta organización para llevar a cabo el transporte del hachís desde Ceuta hasta la península".
Como resultado, argumenta la defensa de 'Calambre', "lejos de toda pasividad, elemento esencial para que el agente encubierto no se convierta en agente provocador, Noray y Génova ofrecen y aportan camiones, sin los que, como resulta evidente, ningún transporte es posible".
Lo que resulta en un "delito provocado", para la procuradora que firma el escrito, que se refiere en concreto a la prueba de seguridad en la que su representado puso presuntamente medio billete de 20 Dírhams en la palanca de cambios del coche de uno de los encubiertos como prueba de su connivencia con la trama.
Falta de pruebas en relación a otros pases frustrados
El texto ahonda en la supuesta falta de pruebas que relacionen al agente de la Guardia Civil con los otros pases de hachís ante los que presuntamente hizo la vista gorda, merced a su trabajo en el Puerto. Echa en falta la procuradora imágenes que lo vinculen a las organizaciones, algo que no pasa con otros sospechosos, ampliamente fotografiados en plena faena. "De esa falta de indicios del atestado deriva la ausencia de alguna referencia, mínimamente consistente, en la querella del Fiscal, que pudiera justificar que la resolución que abre contra R.G.V. este procedimiento penal", observa la procuradora defensora.
Añade además que, con anterioridad a la aparición en la investigación de Noray y Génova -que se infiltraron en el segundo de los entramados por aparición cronológica- los atestados atribuyen "de forma completamente alejada de la realidad" a su cliente participación en otros intentos de transporte de hachís. Se refiere en concreto a tres. Uno de 1.997 kilos el 27 de junio de 2023 -cuyas diligencias previas se siguieron en un juzgado de Marbella-, otro de 3.137 kilos realizado en un camión de residuos animales -investigado en los tribunales de Algeciras- y un último, de mucha menor cuantía -apenas 89 kilos cazados en Ceuta a bordo de un Opel Corsa.
Insiste la procuradora en que ninguno de los juzgados en los que se incoaron los procedimientos imputó a su cliente entonces, por lo que "ni ha podido defenderse, ni guarda ninguna relación".
Para ella, la supuesta "actuación omisiva" que se le atribuye al agente en el caso de las casi dos toneladas de junio de 2023 no es tal y que así se considere cae en el terreno de lo "absurdo". "Se concluye por el mero hecho de que R.G.V. se encontrara de servicio junto a otros compañeros y porque no fuera él quien inspeccionó el semirremolque, circunstancias a todas luces insuficientes para poder concluir con un mínimo rigor exigible una participación".
"Se encontraba en unas dependencias anexas al control pre-embarque, algo que obedecía simplemente al turno de descanso que le correspondia y no para 'evitar cualquier tipo de interacción' con el camionero ni con su semirremolque, como inopinadamente sostiene el SAI. Asimismo, resulta necesario advertir que el citado semirremolque sí fue inspeccionado por otros dos agentes del servicio cinológico, quienes no observaron ningún tipo de dato sospechoso ni en el camionero ni en el semirremolque", agrega a renglón seguido la procuradora, quien también introduce la prisa con la que se realizan las inspecciones como factor que pudo jugar en contra de la detección de la droga.
Asimismo, entiende que si se le atribuye a 'Calambre' una participación como miembro de la estructura de seguridad -en connivencia con la organización criminal- que aseguraba el traslado de la de droga, su papel debería haber sido "cuanto menos activo". Realizando él mismo las comprobaciones o evitando que sus compañeros las hicieran.
Tampoco ve la representante legal nexos sólidos entre R.G.V. y los 87 kilos de hachís interceptados en un Opel Corsa, el 11 de julio de 2024, en el Puerto de Algeciras. "Dicho envío en modo alguno está relacionado con los hechos que son objeto de investigación en el marco de las presentes actuaciones, esto es, una supuesta organización criminal dedicada al narcotráfico de grandes cantidades de hachís en camiones de gran tonelaje, práctica que dista mucho del envío de una cantidad ínfima (en comparación con el resto de envíos interceptados) en un turismo convencional", comienza señalando.
Luego, pasa a comentar el atestado policial: "Se pretende atribuir a R.G.V. su participación en el transporte de dicho cargamento por no haber inspeccionado el referido vehículo y por una conversación mantenida con su compañero, en la cual lo único que puede objetivarse es la sorpresa de mi cliente al tener conocimiento de que una persona se había aprovechado de conocerle en la infancia para pasar desapercibido y transportar un cargamento", puntualiza.
Cuestiona el testimonio de uno de los supuestos líderes
Finalmente, el escrito remitido por la defensa de 'Calambre' entra a valorar la confesión de H.T.B. -alias 'Porteador'- quien señaló al guardia civil como uno de los colaboradores de su organización.
"Comenzó aportando datos sucintos y con cierta seguridad del modus operandi de la organización criminal para el envío de los alijos e identificando a los agentes de la guardia civil supuestamente implicados, pero a medida que avanzaba su declaración, esta se volvía más vaga e imprecisa, comportamiento completamente incoherente por parte de un supuesto miembro de la organización criminal que debería conocer todos los detalles del entramado", hurga la procuradora, quien cuestiona la veracidad de las declaraciones de 'Porteador', detallando una serie de supuestas incoherencias, relativas a su colaboración con la Guardia Civil.
Sin embargo, sí da validez a su afirmación de que en el traslado de casi dos toneladas del 26 de junio de 2023, nadie llegara a cobrar -incluido su cliente-, precisamente por acabar siendo frustrado. También otorga credibilidad al relato de 'Porteador' cuando este asegura que los agentes del Puerto de Ceuta no sabían nada sobre la mercancía que iba en un camión de residuos animales cazado en diciembre de 2024 con más de tres toneladas una vez desembarcó en Algeciras.



