La oposición critica la falta de transparencia y lamenta que la declaración conjunta no mencione expresamente a las dos ciudades autónomas
España y Marruecos han dado por completada la apertura de las aduanas comerciales de Ceuta y Melilla, un compromiso incluido en la hoja de ruta pactada en abril de 2022 y que marcaba el restablecimiento de una circulación normalizada de personas y mercancías. La declaración conjunta firmada tras la XIII Reunión de Alto Nivel (RAN), presidida por Pedro Sánchez y el primer ministro marroquí Aziz Ajanuch, recoge esta cuestión de manera muy concisa, en un único párrafo en el que ambos gobiernos se “felicitan” por la aplicación del acuerdo.
Aunque el texto no detalla plazos ni mecanismos concretos, Moncloa presenta esta mención como la certificación política de que las aduanas de las dos ciudades autónomas están operativas. La referencia se limita al punto 61 del documento, donde se subraya la cooperación entre las administraciones aduaneras y el avance en la normalización prevista en 2022. Para Ceuta, este gesto supone que Madrid y Rabat dan por cerrado uno de los asuntos más sensibles de la relación bilateral, pese a que sectores empresariales han denunciado en los últimos meses que la actividad real sigue siendo prácticamente inexistente y sin plena seguridad jurídica.
Un cierre político sin apenas actividad real
Desde principios de año, ambas aduanas han funcionado parcialmente, con pruebas piloto que nunca llegaron a consolidarse en un flujo comercial sostenido. Tras el parón durante la Operación Paso del Estrecho, la actividad quedó interrumpida y no ha vuelto a reactivarse. De hecho, empresarios de Ceuta y Melilla han confirmado que no se ha registrado ningún movimiento de mercancías en los últimos meses, lo que contrasta con la valoración oficial de los dos gobiernos.
Pese a ello, la declaración final asegura que las partes dan por completada la aplicación de la hoja de ruta, interpretando que el objetivo principal —acabar con el comercio atípico y ordenar los flujos— ya está alcanzado. Según el texto, ambos países se comprometen a reforzar la cooperación técnica e intercambiar experiencias para mejorar el funcionamiento aduanero, aunque sin detallar medidas concretas.
La ausencia de Ceuta y Melilla en la declaración irrita al PP
La posición del Gobierno ha encontrado una respuesta crítica en el Partido Popular, que ha acusado al Ejecutivo de Pedro Sánchez de mantener una “falta de transparencia” en todo lo relativo a Marruecos y al giro respecto al Sáhara Occidental. Fuentes del PP consultadas por Europa Press lamentan que la declaración conjunta de 23 folios y 119 puntos no incluya una mención explícita a Ceuta y Melilla, más allá de ese párrafo aislado que alude de forma genérica a las aduanas.
Para los populares, se trata de un gesto insuficiente, teniendo en cuenta la relevancia que la apertura de la aduana de Ceuta ha tenido históricamente para la ciudad. Consideran también llamativo que la RAN haya concluido sin una rueda de prensa conjunta ni un contacto posterior con los medios, limitando la presencia periodística al saludo inicial en La Moncloa. Desde el PP interpretan esta decisión como una señal de que la cita ha sido “improvisada” y con “mucho ruido y pocas nueces”.
Sin avances en aguas canarias ni en el espacio aéreo saharaui
La declaración tampoco recoge ninguna referencia a dos asuntos clave de la hoja de ruta bilateral: la delimitación de las aguas territoriales frente a Canarias y la gestión del espacio aéreo del Sáhara Occidental, cuyo control sigue ejerciendo España. Estas cuestiones preocupan especialmente al Gobierno de Canarias, cuyo presidente, Fernando Clavijo, había reclamado participar en la RAN para garantizar que no se produjese ninguna concesión que afectara al archipiélago.
La ausencia de cualquier alusión ha sido interpretada como una decisión deliberada para evitar tensiones, especialmente después de que un artículo publicado por Atalayar, reproducido por medios marroquíes, sugiriera posibles acuerdos que reforzarían la posición de Rabat en el Atlántico.
Un contexto marcado por el giro del Sáhara
La declaración reafirma la posición expresada por Sánchez en marzo de 2022, cuando envió a Mohamed VI la carta en la que apoyaba el plan de autonomía marroquí como “la base más sólida, creíble y realista” para resolver el conflicto del Sáhara Occidental. El PP vuelve a criticar que este movimiento se hiciera sin el aval del Parlamento ni del socio de coalición, y que desde entonces el Gobierno haya mantenido un alto nivel de opacidad sobre las negociaciones con Rabat.