El consejero Ramírez asume que el Ejecutivo buscará cambiar el voto de algunos grupos de la oposición tras contar solo con tránsfugas y no adscritos para sacar adelante la aprobación inicial
El Gobierno de Ceuta abrirá un nuevo periodo de negociación para intentar sumar más apoyos de cara a la aprobación definitiva del presupuesto de la ciudad para 2026, que recibió el visto bueno inicial solo gracias al apoyo de los diputados tránsfugas y no adscritos. Así lo ha confirmado este jueves el portavoz del Ejecutivo, Alejandro Ramírez, durante la rueda de prensa posterior al Consejo de Gobierno.
Ramírez explicó que la aprobación inicial del documento económico se publicó ayer en el Boletín Oficial de la Ciudad, lo que activa el plazo de presentación de alegaciones antes de que el proyecto vuelva al Pleno de la Asamblea para su validación final. Tanto el Gobierno como la Consejería de Hacienda prevén mantener contactos con los distintos grupos políticos durante esta fase.
Aprobación inicial y primeras reacciones
El portavoz calificó la votación registrada en el Pleno como “muy positiva”, al haberse logrado no solo votos favorables -de los tránsfugas y no adscritos-, sino también abstenciones que, según señaló, permiten al Ejecutivo abrir “otro periodo de negociación” con margen para trabajar.
En concreto, Ramírez destacó las abstenciones del MDyC y del PSOE, que no cerraron la puerta a posibles acuerdos. Para el Ejecutivo, esta disposición inicial facilita avanzar en la búsqueda de un apoyo más amplio.
Necesidad de estabilidad presupuestaria
El portavoz subrayó que el objetivo central del Gobierno es que Ceuta cuente con unos presupuestos aprobados, especialmente “por las circunstancias específicas” que atraviesa la ciudad. En su valoración indicó que la ausencia de un marco económico en vigor “generaría muchísimos problemas”, por lo que insistió en que la prioridad es dotar a la administración local de estabilidad financiera.
Ramírez recordó que los presupuestos se elaboran para “gestionar la ciudad” y que disponer de ellos es fundamental para aportar “confianza” y garantizar la continuidad de los servicios públicos.
Nueva fase de negociación
Tras su publicación en el BOCCE, el presupuesto entra ahora en el periodo reglamentario de alegaciones. Paralelamente, la Consejería de Hacienda continuará reuniéndose con los grupos parlamentarios, con la intención de incorporar sugerencias y asegurar el respaldo más amplio posible.
“Seguiremos negociando con los grupos al objeto de contar con el mayor apoyo posible”, afirmó Ramírez, que encuadró este diálogo en el procedimiento habitual tras la aprobación inicial de los presupuestos.




