PLENO DE CONTROL

El Gobierno rechaza prescindir de Digmun como pide Vox pero abre la puerta a un contrato de servicio

El Gobierno rechaza prescindir de Digmun como pide Vox pero abre la puerta a un contrato de servicio
Carlos Verdejo
Carlos Verdejo

El Gobierno de Ceuta ha vuelto a insistir que “no tiene intención de prescindir de la fórmula de colaboración” con Digmun para la formación no reglada de menores extranjeros no acompañados bajo su tutela. Así lo exige la Ley, explicó el portavoz del Ejecutivo, Alberto Gaitán, pero también, argumentó, por ser la fórmula más barata y sencilla para cumplir con su obligación de instrucción y tutela de estos niños y, además, arguyó, porque escolarizar a los menores marroquíes en unas aulas que tienen las más altas ratios del país no sería recomendable. El Gobierno, eso sí, abre la puerta a que este convenio pueda realizarse mediante “contratos de servicio”.

Es la respuesta del Gobierno a la interpelación de Vox para conocer la situación de los fondos que recibe Digmun, al que calificó de "chiringuito pro MENA”, “marroquinizador”, “pro Caballas” y dedicado al “proselitismo de género”. El portavoz de Vox, Carlos Verdejo, acusó a la Ciudad de dar “a dedo” una subvención de 105.000 euros para cumplir una función que no tiene encaje en la Ley, asegura. “El convenio con Digmun está fuera de la Ley”. A juicio de Vox, el servicio de aulas de inmersión lingüística de Digmun debería salir a concurso en concurrencia competitiva al tratarse de un servicio educativo.

Verdejo —que se excedió notablemente en su turno de palabra pese a haberse pactado una sesión resumida para poder dar cabida a todas las interpelaciones pendientes— acusó a la asociación DIGMUN de llevar a cabo “talleres de proseletismo y adoctrinamiento idelógico”, destinado a mujeres marroquíes “sin residencia”, subrayó insistentemente. Verdejo también acusó a Digmun de “marroquinizar” Ceuta con su labor. “No españoliza, ni impregna de españolidad”, asegura, señalando que solo dan talleres de normas básicas de convivencia, lo que a su juicio son “herramientas para que puedan desarrollar su cultura y eso es marroquinizar”.

Charlas y talleres con mujeres marroquíes en las que constantemente, alerta el portavoz de Vox, se habla de “ideología de género”, poniendo como prueba de ello las conexiones y relaciones de amistad de esta asociación con miembros de la plataforma feminista, con asociaciones como mujeres Progresistas o Búscome.  O con Caballas y CCOO, añadió Verdejo, mostrando como prueba fotos de la asociación en las que se ve al “Dream Team de Caballas” o apuntando que muchos de los cursos de la asociación se imparten en locales de Comisiones Obreras, sindicato del que es militante su presidenta, Maribel Llorente.

¿En nuestros colegios, con nuestros hijos con nuestros sobrinos? ¿Meter a los MENA en la educación normal, queremos eso? Nosotros nos oponemos”. Carlos Verdejo, portavoz de Vox

Pero Verdejo elevó aun más el tono señalando que uno de los objetivos de Digmun que más escandaliza a su formación es la integración de estos menores en el sistema educativo reglado. “No se esconden”, se escandalizó el portavoz. “¿En nuestros colegios, con nuestros hijos con nuestros sobrinos? ¿Meter a los MENA en la educación normal, queremos eso? Nosotros nos oponemos”.

Un discurso que tuvo su réplica inmediata e indignada por el tono “racista” desde el escaño de Caballas: “Esta institución empieza no solo permitir que se diga que menores, en este caso marroquíes ,me da igual que si son de Guinea Bissau, no pueden estar con nuestros hijos en los colegios, me parece repugnante, fascismo puro y no lo puede permitir, ningún grupo que esté en esta institución puede permitirlo, me parece fascismo”, espetó Mohamed Alí, indignado ante las palabras de carlos Verdejo. Alí respondió también a las insinuaciones sobre sus simpatías con Digmun. Simpatías que defendió: “Antes que simpatizar con Vox, seguro”.

“Esta institución empieza no solo permitir que se diga que menores, en este caso marroquíes ,me da igual que si son de Guinea Bissau, no pueden estar con nuestros hijos en los colegios, me parece repugnare, fascismo puro y no lo puede permitir, ningún grupo que esté en esta institución puede permitirlo, me parece fascismo”

Mohamed Alí respondió además a la denuncia de Vox sobre el contrato presuntamente “a dedo” a Digmun: “Habla de chiringuitos sin concurrencia competitiva, pero coja usted el librillo y a lo mejor tiene usted amígueles que perciben subvención y sin concurrencia competitiva. Si usted quiere se lleva todo a concurrencia competitiva, pero alguno de sus amiguetes se le van a encrespar”.

El Gobierno rechaza prescindir de Digmun como pide Vox pero abre la puerta a un contrato de servicio