Suele pasar y es habitual que la misma calle se ve diferente si se cambia de acera. Aplicado a la política significa que cuando gobierna mi partido todo marcha estupendo y cuando gobierna el otro partido todo va fatal. Esto que más o menos es de perogrullo suele ser también habitual que acaba con sonoras grescas públicas que lo único que acaban por poner de manifiesto es la falta de seriedad en el debate público, como mucho los problemas por resolver, y como poco la evidencia de los tiempos modernos que han convertido a la política en un escenario más, como tal necesitado de la sobreactuación. El senador por Ceuta, Hakim Abdeselam, hizo una intervención esta semana en el Senado, en la que dibujo un panorama apocalíptico de la sanidad ceutí. Tanto que pidió la dimisión de la ministra Mónica García. Se ha llevado una respuesta del Ingesa, la que sigue, que es igual o más contundente que la que ofreció en su intervención.
Ingesa desliza en un comunicado oficial los avances que considera se han conseguido bajo la gestión de los Gobiernos de Pedro Sánchez, y los salpica con duros reproches a Abdeselam y una comparativa que sí es cierto, al menos, desluce las críticas de Abdeselam, dada la gestión de escasez y falta de acción que sufrió la sanidad pública ceutí entre 2011 y 2018. La pregunta en todo caso sería ¿si la atención sanitaria de los ceutíes es óptima? Y también ¿si es mejor ahora que hace 14 años? Cada ciudadano tendrá su opinión y cada político verá la calle desde su acera para verla desde el ángulo opuesto cuando toque cruzarla.
Ingesa acusa a Abdeselam de tener “la memoria selectiva a pleno rendimiento” tras escuchar su dibujo del “caos sanitario y otras hipérboles apocalípticas por el estilo”. “Se le olvidan los años en los que tuvo y tuvieron responsabilidad directa sin que ni Ceuta ni tampoco los profesionales sanitarios de su consejería ni los del Ingesa vieran un sólo avance”. Ese periodo es 2011 a 2018 (Gobierno de Mariano Rajoy). Pero Ingesa hila fino para recordarle a Abdeselam que fue consejero de Sanidad de la Ciudad Autónoma de Ceuta en dos periodos. El primero durante un mes en 1999 y el segundo entre 2011 y 2015. En ambos periodos considera Ingesa “que no se hizo absolutamente nada por mejorar la atención sanitaria” en la ciudad.
Avances y mejoras
Por contra Ingesa repasa méritos, logros y avances de la actual gestión. La primera que señala es la inauguración del Centro de Salud del Tarajal. Y no deja pasar que “las obras fueron paralizadas por el Partido Popular en 2013”. Abdeselam era consejero.
No abunda Ingesa, pero lo cierto es que el dinero para esas obras figuraba en el Presupuesto que heredó aún vigente el Gobierno de Rajoy cuando llegó al poder. Pero justo esa obra fue una de las que se optó por recortar del presupuesto estatal en tiempos de crisis.
Ahora también señala Ingesa se ha puesto en marcha un nuevo Servicio de Urgencias de Atención Primaria. “Una moderna sala de hemodinámica que evitará derivaciones a la península”. Y aquí Ingesa deja por los suelos a Abdeselam: “Confude, en su discurso leído en el Senado, el Sr. Abdeselam la Sala de Diálisis con la Sala de Hemodinámica, a pesar de su condición de médico”.
En la lista de méritos suma Ingesa la ampliación de Urgencias del Hospital con espacio operativo y preparado para emergencias y catástrofes reales que se pudieran producir.
“Una nueva sala de resonancia magnética, considerada una de las más avanzadas de todo el país. Sólo en un año se han realizado 7.500 estudios”, suma Ingesa.
Y anticipa un nuevo proyecto, se prepara una “helisuperficie” con el objetivo de “mejorar los traslados vía área”.
"Fantasiosa desfachatez"
Y ante todo esto, recuerda Ingesa “cuando el señor Abdeselam tenía responsabilidad de gestión, no se movió ni un solo ladrillo. Por eso resulta patéticamente irónico escucharle exigir ahora un ‘plan de choque’, sea lo que sea eso, pues lo único verdaderamente chocante es que el periodo 2011-2018 fue precisamente un ejemplo de parálisis absoluta. Lo que no se hizo en sus años de consejero, el señor Abdeselam lo recuerda ahora desde el escaño, confundiendo crítica legítima con fantasiosa desfachatez”.
Recursos Humanos
Tal vez porque la herida que más escuece entre la ciudadanía, los pacientes, sea la de las listas de espera, las demoras en la atención o cuando no los traslados forzosos a la península por falta de facultativos, Ingesa deja para el final el repaso al estado de los recursos humanos. Un repaso en cuya comparativa con la época 2011-2018 en todo caso también sale mejor parado. En aquel entonces las plantillas menguaban sin que ni tan siquiera los sindicatos pudieran tener acceso claro y contable a las mismas para conocer y cuantificar el calibre de los recortes de personal. Sobre esa base no parecía muy difícil salir airoso en la comparación, más si se tiene en cuenta que entonces había una crisis económica mundial de primera magnitud y ahora la economía está en un ciclo expansivo con récord de cotizantes incluido.
Ingesa destaca en este sentido que hoy tiene 40 facultativos y 46 enfermeras más que hace una década. La cifra en realidad tirada así, ni tan siquiera aclara si ese incremento sirve para paliar por completo los recortes de la época anterior o supone un incremento real de la plantilla. Que la población se incrementara en Europa después de la II Guerra Mundial era lo natural, no lo extraordinario.
En cualquier caso las polémicas por los Recursos Humanos no son nuevas. Sin ir más lejos y por tomar el mismo marco temporal elegido por el Ingesa, hace una década el sindicato SATSE recogió 5.000 firmas para pedir triplicar la plantilla de enfermería. Ingesa le dio la razón en que hacía falta reforzarla.
“Difícil hablar de colapso cuando se ha reforzado el personal de forma constante, se han ampliado servicios y se ha modernizado la infraestructura”, ha puntualizado Ingesa.
Además recuerdan a Abdeselam que desde 2018 las Ofertas Públicas de Empleo en el Ingesa van a ritmo constante y anual. “Desde 2018 se han cubierto con personal estatutario fijo más de 900 plazas en el ámbito Ingesa. Por el contrario durante todo el periodo 2012-2018, bajo el Gobierno de Mariano Rajoy, el Ingesa únicamente impulsó, el Área Sanitaria de Ceuta, una pequeña oferta de empleo vía promoción interna, absolutamente nada en el área de Salud de Melilla”.
En esa época de 2012-2018 ya había problemas para captar facultativos. Entonces era el PSOE el que denunciaba, por ejemplo, el colapso de Urgencias por falta de médicos. Las historias que salían a la luz púbica sobre la sanidad pública eran prácticamente calcadas a las de hoy, solo que con los protagonistas cambiados en el lado de la calle.
Psiquiatría Infantil
Lo poco bueno que puede tener la polémica es que Ingesa se ha reafirmado en que Ceuta contará con Unidad de Psiquiatría Infanto-Juvenil. “Le recordamos al senador que está en fase de implantación. Y no, no estamos hablando de una promesa vacía: en Andalucía hay una unidad por cada 80.000 menores, mientras que Ceuta contará con una para 14.000. Eso se llama compromiso real con la Salud Mental Infantil, algo que en su época ni siquiera se planteó”, le zurra Ingesa al senador.
El argumento o más bien la cifra de ofrecer un servicio para muchos menos habitantes que lo normal es muy probable que lo estén apuntando en piedra quienes siguen reclamando una unidad de radioterapia y se encuentran como justificación al no que no hay población suficiente para su implementación.
Abdeselam habló de “salas cerradas” en Psiquiatría y Hemodiálisis. “Simplemente falso”, responde Ingesa, que niega. “No se ha cerrado ningún servicio”, afirma, pero concede: “como en cualquier hospital pueden darse incidencias puntuales, pero nunca se ha interrumpido la atención sanitaria”.
“El señor Abdeslam puede seguir buscando titulares y repitiendo tontas consignas políticas, pero los hechos son tozudamente objetivos y veraces: Desde 2011 al 2018 no se hizo nada. Así que, por mucho que le moleste, Ceuta tiene hoy una sanidad pública mejor, más moderna y en crecimiento”, termina el tratamiento al senador el Ingesa.











