INGESA defiende que las 35 horas reducirán “casi un mes” la jornada anual de su plantilla y “sin restar un euro”
En plena polémica con sindicatos y profesionales por las condiciones de aplicación el organismo asegura que los sanitarios trabajarán hasta 225 horas menos al año en algunos turnos sin reducción salarial
Tras el anuncio de los sindicatos de futuras movilizaciones y una posible huelga indefinida, el Instituto Nacional de Gestión Sanitaria, INGESA, ha defendido este jueves que la implantación de la jornada laboral de 35 horas semanales supondrá una reducción “histórica” del tiempo de trabajo anual para su plantilla en Ceuta, Melilla y el Centro Nacional de Dosimetría de Valencia.
La medida, que entrará en vigor el próximo 1 de junio, rebajará la jornada anual ordinaria de 1.645 a 1.533 horas, es decir, 112 horas menos al año. Además, el organismo añade un permiso retribuido adicional de siete horas para toda la plantilla, situando la jornada real inicial en 1.526 horas anuales.
Según los cálculos trasladados por el propio INGESA, esto equivale a “casi un mes menos de trabajo al año” manteniendo intactas las retribuciones económicas, lo que en la práctica supone un incremento del valor de la hora trabajada.
La resolución llega apenas unos días después del fuerte rechazo expresado por sindicatos y juntas de personal, que han denunciado públicamente pérdida de derechos laborales, sobrecarga horaria y falta de negociación real en la aplicación del nuevo modelo.
Menos horas para el personal a turnos
El organismo sanitario sostiene que las principales ventajas se producirán entre el personal con turnicidad y trabajo nocturno. La nueva ponderación de noches, fijada en un coeficiente de 1,119 —similar al del Servicio Andaluz de Salud—, permitirá que algunos profesionales reduzcan todavía más su jornada efectiva anual.
Según detalla la resolución, trabajadores del turno rotatorio podrían llegar a realizar hasta 225 horas menos al año respecto a las actuales 1.645 horas, quedando en algunos casos en unas 1.420 horas anuales.
INGESA también destaca que los denominados “canosos” y los días adicionales de vacaciones por antigüedad computarán como tiempo trabajado, reduciendo todavía más la jornada efectiva de los profesionales con más años de servicio.
El ejemplo de una trabajadora con 25 años de experiencia
Para ilustrar el impacto de la medida, el organismo pone como ejemplo a una trabajadora con 25 años de experiencia como es el caso de muchas en la ciudad autónoma. Para esta, en el caso de desempeñar un turno fijo de mañana, su jornada efectiva podría reducirse hasta las 1.484 horas anuales tras aplicar vacaciones adicionales, días por antigüedad y el nuevo permiso retribuido.
Si además trabaja en turnos rotatorios con noches, la jornada podría descender hasta las 1.435 horas anuales o incluso menos en función del número de guardias nocturnas realizadas.
Desde INGESA subrayan que todas estas reducciones se aplicarán “sin restar ni un euro” a las retribuciones de la plantilla.
Flexibilidad y conciliación
La resolución, indica el organismo, incorpora además nuevos derechos relacionados con conciliación y flexibilidad horaria. Entre ellos, la posibilidad de crear bolsas de horas equivalentes al 5% de la jornada anual para el cuidado de menores, mayores o personas dependientes.
También se mantendrán los calendarios vacacionales ya aprobados para 2026 con el objetivo de evitar perjuicios organizativos y garantizar que las vacaciones puedan seguir coincidiendo con periodos escolares.
Asimismo, el 24 y el 31 de diciembre continuarán considerándose jornadas especiales retribuidas para quienes deban trabajar esos días.
El 061 y SUAP, pendientes de una futura regulación
Uno de los puntos más controvertidos sigue siendo la situación del personal del 061 y de los Servicios de Urgencias de Atención Primaria, colectivos cuya regulación específica no se modificará de momento.
INGESA reconoce en su resolución que actualmente “no es legalmente posible” alterar sus condiciones de jornada, aunque asegura que ya trabaja en una actualización de la normativa vigente desde 2007.
Precisamente este asunto ha sido uno de los principales focos de crítica sindical en las últimas semanas, especialmente por parte del Sindicato Médico y de la Junta de Personal, que han advertido de posibles movilizaciones y hasta de una huelga sanitaria si no se revisan determinados aspectos de la aplicación de las 35 horas.
Comparación con otras comunidades
En su comunicado, INGESA defiende además que la implantación en Ceuta y Melilla se producirá con mayor rapidez que en otros territorios. En esta línea, el organismo recuerda que la Comunidad de Madrid y la Comunidad Valenciana continúan manteniendo jornadas de 37,5 horas semanales, mientras que Cataluña está aplicando la reducción de manera progresiva.
La dirección sanitaria sostiene como resumen que el nuevo modelo se ha diseñado “sobre la base de la flexibilidad, la continuidad asistencial y el respeto a la turnicidad” propia de la organización hospitalaria.
El comunicado concluye comparando las nuevas jornadas del personal sanitario público con las del sector privado, señalando que la mayoría de convenios colectivos privados superan las 1.700 horas anuales de trabajo frente a las cifras resultantes tras la aplicación de las 35 horas en INGESA.