La Junta de Personal denuncia un “recorte salvaje” de derechos y anuncia protestas que podrían derivar en una huelga general
Lo avisó el pasado martes el Sindicato Médico de Ceuta y hoy lo reafirma la Junta de Personal Sanitario de Ceuta: Ya contemplan un calendario continuado de movilizaciones contra la nueva resolución de jornada y calendario laboral aprobada por el INGESA y no descartan convocar una huelga general sanitaria si la dirección del organismo no rectifica “de inmediato”.
Los representantes sindicales han comparecido de urgencia ante la Delegación del Gobierno para registrar formalmente las concentraciones de protesta, en un movimiento que evidencia el aumento del malestar entre los profesionales sanitarios.
El detonante del conflicto ha sido la Resolución de 15 de mayo de 2026 de la Dirección del Instituto Nacional de Gestión Sanitaria, que regula la jornada laboral de este año y cuya entrada en vigor está prevista para el próximo 1 de junio.
Según denuncian las organizaciones que integran la Junta de Personal, la nueva regulación supone “un recorte salvaje de derechos históricos consolidados” y “dinamita de manera arbitraria la conciliación familiar y laboral”.
“Trabajadores y ciudadanos engañados”
El presidente de la Junta de Personal, Alejandro Artero, ha asegurado que la situación obliga a actuar “de urgencia” para evitar consecuencias que considera graves tanto para los trabajadores como para la atención sanitaria. “Bajo el lema ‘Derechos recortados, trabajadores y ciudadanos engañados’, salimos a la calle para frenar una sobrecarga y desregulación horaria inadmisible”, ha explicado.
Artero sostiene además que no pueden esperar “los plazos ordinarios” porque la resolución comenzará a aplicarse en apenas unos días. “La norma entra en vigor el 1 de junio y es prioritario actuar para evitar perjuicios que serán irreversibles para el personal y para la propia calidad asistencial”, abunda.
Reunión urgente con la Gerencia
La Junta de Personal ha solicitado también una reunión urgente con la Gerencia del INGESA en Ceuta para intentar aclarar distintos aspectos de la nueva organización laboral que, aseguran, siguen sin resolverse.
Los sindicatos advierten de que existe “incertidumbre” entre los profesionales sanitarios y alertan de que esa situación puede acabar repercutiendo también en los usuarios del sistema sanitario. Entre las principales críticas figura la aplicación de la jornada ponderada anual, que consideran especialmente perjudicial para la conciliación y la distribución de turnos.
Concentraciones durante todo junio
El calendario de movilizaciones arrancará con una primera concentración de urgencia -pendiente de momento de su pertinente autorización definitiva por parte de la Delegación del Gobierno- junto al Hospital Universitario de Ceuta.
Posteriormente, las protestas continuarán durante el mes de junio con concentraciones programadas todos los lunes a las 11.00 horas.
La primera de ellas coincidirá con la entrada en vigor de la resolución, el próximo 1 de junio, frente a la Dirección Territorial del INGESA. Las siguientes se celebrarán los días 8, 15 y 22 de junio junto al Hospital Universitario.
Los sindicatos prevén una participación de entre cincuenta y cien profesionales sanitarios en cada jornada de protesta.
La huelga, “sobre la mesa”
La Junta de Personal ha advertido que las concentraciones “son solo el primer paso” de un conflicto que podría endurecerse en las próximas semanas. Los representantes sindicales sostienen que, si el INGESA mantiene las nuevas carteleras laborales y no modifica la resolución, plantearán formalmente a los trabajadores la convocatoria de una huelga general sanitaria en Ceuta.
“La Dirección del INGESA debe rectificar de inmediato su postura autoritaria”, señalan desde la Junta de Personal, que acusa al organismo de imponer las nuevas condiciones laborales sin negociación efectiva.
El comunicado concluye con un llamamiento a la ciudadanía ceutí para que comprenda y respalde las movilizaciones convocadas.
Los sindicatos defienden que las protestas buscan “proteger la dignidad de quienes cuidan de la salud de todos” y advierten de que el conflicto no afecta únicamente a las condiciones laborales de los profesionales, sino también al funcionamiento futuro de la sanidad pública en la ciudad.
