Los procesos selectivos permitirán cubrir 316 plazas en Ceuta y Melilla mientras el organismo asegura haber estabilizado más de 900 empleos desde 2018
El Instituto Nacional de Gestión Sanitaria (INGESA) celebra este fin de semana en Ceuta y Melilla las pruebas correspondientes a una nueva Oferta Pública de Empleo (OPE) que permitirá cubrir 316 plazas en un total de 20 categorías profesionales. En Ceuta se examinan 2.029 aspirantes, mientras que el resto de candidatos lo hará en Melilla, dentro de un proceso que reúne a más de 5.500 participantes.
Así lo ha explicado el director territorial del INGESA en Ceuta, Jesús Lopera Flores, quien ha destacado la importancia de este proceso selectivo tanto para los aspirantes como para la consolidación del empleo sanitario. “Quiero desearle suerte a todos y a todas”, ha señalado antes del inicio de los exámenes.
Las pruebas se desarrollan durante la mañana y la tarde del sábado y la mañana del domingo, principalmente en el Instituto Siete Colinas, centro que ha cedido sus instalaciones para la celebración de los exámenes.
La mayoría de plazas serán para Ceuta
Según ha detallado Lopera, alrededor del 58 % de las plazas corresponden a Ceuta, mientras que el resto se asignará a Melilla. No obstante, la incorporación de los profesionales que superen las pruebas podría demorarse varios meses, ya que el proceso depende de los plazos administrativos y de posibles recursos.
Durante la jornada del sábado se examinan principalmente diez categorías de médicos, así como aspirantes de administración. Por la tarde será el turno de enfermería, fisioterapia, matronas y técnicos en cuidados auxiliares de enfermería, mientras que el domingo se completarán las pruebas con otras especialidades médicas y el colectivo de celadores, uno de los que cuenta con mayor número de aspirantes.
Más de 900 plazas estabilizadas desde 2018
El director territorial ha subrayado el esfuerzo realizado en los últimos años para reducir la temporalidad en el sistema sanitario gestionado por el INGESA. “Desde que empezamos en 2018 hemos estabilizado más de 900 plazas, que se dice pronto”, ha afirmado.
Según ha recordado, la temporalidad en aquel momento rondaba el 80 %, mientras que actualmente se sitúa entre el 15 y el 20 %, una cifra que podría reducirse aún más con las próximas convocatorias.
Tras esta OPE, el organismo sanitario ya prepara la oferta correspondiente a 2025 con 145 plazas, mientras que la propuesta de empleo público de 2026 ya ha sido enviada a Función Pública.
Lopera también ha señalado el contraste con el periodo anterior a 2018. “Entre 2012 y 2018 no hubo prácticamente ofertas públicas de empleo, y ahora hemos encadenado convocatorias de manera continuada”, ha indicado.
Inversiones y atractivo de las plazas
El responsable del INGESA ha defendido que el aumento de aspirantes demuestra que las plazas sanitarias en Ceuta son cada vez más atractivas. “Es mucho más fácil cubrir una plaza fija que una interina”, ha explicado.
En su opinión, influyen factores como las mejoras retributivas, las inversiones en equipamiento sanitario y la modernización de los centros, que contribuyen a atraer profesionales.
“Si los centros de trabajo están mejor dotados, el equipamiento es bueno, el empleo es estable y las retribuciones son adecuadas, las plazas resultan atractivas”, ha señalado.
En este sentido, ha recordado que el INGESA se ha convertido en uno de los principales inversores públicos en Ceuta, con más de 13 millones de euros invertidos en los últimos tres años, además de actuaciones en el Hospital Universitario, el centro de salud del Tarajal o la incorporación de tecnología sanitaria.
Respuesta a las críticas sobre sanidad e inmigración
Durante su comparecencia, Lopera también respondió a las críticas formuladas recientemente por representantes de Vox sobre el coste de la atención sanitaria a inmigrantes en situación irregular.
El director territorial defendió el modelo sanitario español y recordó que la legislación garantiza la asistencia médica. “La sanidad universal implica que cualquier persona que se encuentre en España y cumpla los requisitos legales tenga derecho a ser atendida cuando se ponga enferma”, ha afirmado.
Asimismo, rechazó las acusaciones sobre supuestas deficiencias graves en el sistema sanitario de la ciudad. “El sistema sanitario de Ceuta no presenta graves deficiencias”, aseguró, subrayando que para una población de alrededor de 80.000 habitantes el nivel de recursos humanos, equipamientos y especialidades es comparable al de otros hospitales similares.
Impacto limitado de la huelga médica
En relación con la huelga convocada por organizaciones médicas, Lopera indicó que su impacto en Ceuta ha sido reducido. Según los datos del INGESA, el seguimiento en febrero se situó en torno al 5 % del personal médico.
“Siete de cada cien médicos secundan la huelga, pero noventa y tres de cada cien no lo hacen”, explicó, aunque reconoció que en determinadas especialidades la ausencia de profesionales puede provocar la suspensión de intervenciones quirúrgicas.
Pese a ello, el director territorial insistió en que la repercusión asistencial general ha sido limitada y que cualquier actividad suspendida deberá recuperarse posteriormente.

