Vista Oral

Un abogado al que se vinculó al entramado familiar de blanqueo, sobre su cabecilla: "Es muy gitano, de un duro hacía tres"

Un momento de la vista.
photo_camera Un momento de la vista.

La vista por organización criminal y blanqueamiento de capitales se retomó este miércoles con el testimonio de un letrado que estuvo investigado en la causa al aparecer en fotos de viaje con el supuesto piloto de narcolanchas y por haberle hecho una transferencia de la que la Guardia Civil infirió que se trataba de dinero para una embarcación. También intervino el abogado malagueño que según la investigación habría tejido el entramado de sociedades de la familia, que aseguró que se obtuvieron en esas empresas importantes cantidades de dinero lícito

Visiblemente enfadado intervino este miércoles en la Audiencia Provincial un conocido abogado ceutí -hijo además de juez- al que se había vinculado al inicio de la investigación con la familia acusada de blanqueamiento de capitales del narcotráfico y organización criminal. Este cargó duramente contra la Guardia Civil, afirmando que en las pesquisas hay "muchos errores y falsedades" y que muchos de los acusados "no deberían estar sentados" en el banquillo. Un extremo que no fue capaz de sostener tan tajantemente cuando el fiscal le pidió que detallara esos agujeros en el sumario de la causa. Además, defendió intensamente a la mujer del supuesto cabecilla (F.J.P.L), M.D.M.L.D. y de su esposo dijo que "siempre fue muy gitano" porque "de un duro hacía tres". Lo llamó también "cobarde" pues entiende que su fuga de la justicia ha provocado que acabaran encausadas personas que no tienen responsabilidad.

No fue el único testigo que desfiló en la reanudación del juicio, también lo hizo otro compañero de profesión, en este caso malagueño, que según lo planteado por los agentes fue el encargado de tejer el entramado societario del que se habría valido la familia para lavar el dinero del tráfico de hachís. Este insistió en que las empresas creadas generaron importantes beneficios lícitos y sostuvo que el tren de vida de la madre de los supuestos cabecillas, A.D.L.R., a pesar de contar con más de una veintena de propiedades alquiladas, se correspondía con su actividad legal.

Doce de los trece acusados (N. A. M., M. A. L. M., C. S. P., F. J. R. L., M. D. M. L. D., Á. D. L. R., Á. P. D. L., C. M. V., A. M. M., D. V. O. y R. T. M) volvieron a sentarse en el banquillo en la mañana de la séptima jornada de la vista oral seguida por la sección sexta de la Audiencia Provincial de Cádiz en Ceuta. La decimotercera P.P.D.L. hermana de los supuestos cabecillas del entramado -según el auto de Fiscalía- F.J.P.L. y A.D.P. L. (ambos fugados y declarados en rebeldía procesal) no acudió al estar enferma. Además la vista contra ella ya había quedado suspendida, al ser la única cuestión previa planteada por las defensar que recibió el visto bueno del Tribunal.

Ante los si presentes declaró en primer lugar como testigo un abogado (L.R.) al que al inicio de la investigación se relacionó con el entramado y que en los compases iniciales ejerció la defensa de M.D.M.L.D. Este letrado aparecía en fotografías en un viaje en Marruecos junto a C.S.P., considerado por la Guardia Civil uno de los mejores pilotos de narcolanchas del Estrecho. Aclaró sin embargo en su testimonio que a aquel viaje no acudió con el acusado, aunque compartiera una jornada de motos con él, al encontrárselo allí por casualidad. 

Pero a mayores, lo que destapó las sospechas de los agentes fue el hecho de que L.R. realizara varias transferencias a la cuenta de C.S.P. y que en una de ellas el asunto fuera "toma goma", algo que los investigadores relacionaron directamente con la compra de una narcolancha. Una supuesta confusión, pues resulta que el todavía acusado había sufrido, siempre según el testimonio del abogado, un accidente en el que se dañó la mano de forma severa y por eso empezaron a llamarle "mano goma", mote añadido a su habitual "cateto".

Como C.S.P. tenía importantes deudas con todas las administraciones y diversas entidades privadas, pidió a L.R. que cobrara la indeminzación (unos 60.000 euros) y luego se la diera, mayoritariamente en efectivo. Pero, una parte del dinero se envió por transferencias y en uno de esos movimientos el asunto fue "toma que toma mano goma".

Aclarado el entuerto, el letrado ya no fue considerado investigado, pero eso, entiende, le provocó un importante perjuicio a su imagen y un disgusto considerable a su madre. Con ese pretexto cargó duramente contra la Guardia Civil, diciendo que en la causa -que reconoció no haber leído una vez el quedó exonerado- había "muchos errores y falsedades, muchas cosas mal".

"Gracias a dios he podido justificar, que yo no era asesor financiero de una organización criminal, he podido demostrar que eso es mentira. Igual que eso, hay mucha mentira en el procedimiento. Yo las sé. En Ceuta todos nos conocemos y sabemos de que pata cojeamos. Si aquí estuviese sentado F.J.P.L., que siempre ha sido un busca vidas, muy gitano, de un duro hacia tres. Si ese señor estuviese aquí sentado, la mitad del banquillo no estaría. Ha sido cobarde, ha dejado que su madre y su mujer estén en este banquillo y hayan ido a la cárcel. Aquí hay sentada gente inocente, pongo la mano en el fuego", prosiguió, subrayando que estas afirmaciones las realizaba "bajo juramento".

Asimismo, dijo estar "pasándolo mal" por tener que acudir a declarar dado que "en el boca a boca" le conocen "todos los abogados y fiscales, pero también todos los traficantes, dado que se dedica al derecho penal".

Esa contundencia a la hora de tirar por tierra la causa se le terminó cuando el fiscal se puso serio y reclamó de nuevo el turno de palabra. Le pidió entonces que especificara cuales eran los errores si no se había leído la causa. Apuntó que acusar a M.D.M.L.D. de un delito contra la salud pública y de blanqueo. "No se le imputa ninguno de los dos", respondió el Ministerio Fiscal, desbaratando cada uno de los planteamientos que hizo L.R., que acabó recurriendo a matizar sus palabras: "Es una opinión personal", subrayó.

C.S.P. y las obras en Marruecos

Su testimonio sí puede resultar muy útil a la defensa de C.S.P., del que, contó, se dedicaba a hacer grandes obras en Marruecos -"con máquinas de gran tamaño"- que le pagaban directamente en metálico, "en Dirhams". Estos trabajos serían su sustento económico y no así el tráfico de estupefacientes en virtud de su tesis: "Sus hijas se han quedado en casa de mi madre, te crees que si se que es narcotraficante voy a permitir eso", apostilló.

En esa línea, aunque dijo no haberlo visto nunca, planteó que el considerado piloto de narcolanchas sí hacía actividades de pesca. "Es un tío muy bruto, cogía pulpos con las manos", agregó.

El abogado malagueño de la red de sociedades defiende a la familia

La jornada matinal de la vista continuó con otro letrado en el ajo, también investigado en las fases iniciales y considerado por los agentes el encargado de tejer la red de sociedades de la familia, con especial atención a Lumansa -de la que el mismo fue socio- y a Anrural, ambas con sede social en su despacho en Málaga.

Su testimonió fue una completa defensa de todas las operaciones de los acusados, afirmando que se ingresaron grandes cantidades de dinero lícito con la construcción de dos chalés, la compra-venta de un edificio catalogado y la enajenación de varios solares, así como de la operación de ampliación de capital de una de las empresas a través de dos terrenos cedidos por A.P.L., hermana de los dos supuestos líderes.

Un movimiento que la Fiscalía, considera, se hizo para ocultar que esos suelos se pagaron con dinero proveniente del narcotráfico, propiedad de los dos considerados cabecillas (F.J.P.L y A.D.P.L.), y que, por contra, el asesor de la familia defendió como una estrategia para evitar que A.P.L.. tuviera que ceder el 50% de su herencia debido a un proceso de divorcio de su por entonces marido.

Describió el abogado a la madre A.D.L.R. y su hija A.P.L. como dos personas trabajadoras y arhumentó que su tren de vida se corresponde con su actividad económica legal, todo ello a pesar de contar la matriarca con más de veinte propiedades alquiladas: "Salvo una todas tienen hipotecas", puntualizó. Sobre la gran finca malagueña donde estaban los caballos, dijo que hasta hace poco no tenía luz, que la entrada era "de barro" y que las casas podrían ser grandes "pero no lujosas".

También fue preguntado sobre la hamburguesería y aprovechó para atacar a la Inspección de Trabajo que, entiende, "de manera dirigida" quiso poner en cuestión que varios de los acusados estuvieran realmente empleados allí.

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