Mucho ruido y pocas nueces: Solo dos menores acceden nadando a Ceuta

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photo_camera Espigón del Tarajal.

El balance confirma lo que vienen señalando las fuentes policiales; los intentos son casi diarios, pero la mayoría se quedan en el lado marroquí

La madrugada de este viernes dejó en Ceuta un nuevo episodio de intentos de entrada por mar desde Marruecos, aunque finalmente apenas dos menores lograron acceder a territorio español, según informa Europa Press. Se lanzaron al agua aprovechando la niebla y, como marca el protocolo, ya han pasado a ser atendidos por el área de Menores de la Ciudad Autónoma.

El balance confirma lo que vienen señalando las fuentes policiales: los intentos son casi diarios, pero la mayoría se quedan en el lado marroquí gracias al despliegue de su Marina Real y de las fuerzas de seguridad. En la práctica, las llegadas efectivas a Ceuta han sido limitadas, como demuestra que en toda la semana apenas se hayan registrado tres entradas de menores, uno el jueves y dos en la madrugada de hoy.

Centros de acogida bajo presión, pero con salidas programadas

La Ciudad mantiene bajo tutela a unos 480 menores, aunque sus instalaciones solo disponen de 132 plazas. La sobreocupación es evidente y reconocida, pero en paralelo se articulan mecanismos de descongestión. El próximo 28 de agosto está previsto un encuentro clave entre autonomías para acordar la reubicación de 3.000 niños desde Canarias, Ceuta y Melilla.

Mientras tanto, se siguen produciendo traslados puntuales. A finales de julio partió hacia Andalucía un grupo de 27 menores marroquíes, fruto de un acuerdo con la Junta. Estos movimientos permiten aliviar la presión y garantizar una mejor atención a quienes llegan a la ciudad.

En el caso de los adultos, el CETI se mantiene como principal recurso. La Delegación del Gobierno sostiene que su ocupación ronda los 600 residentes, aunque voces internas del centro la elevan hasta los 800. Para evitar bloqueos, cada semana se organizan salidas a la península. La última, este jueves, permitió el traslado de 48 personas, en su mayoría procedentes de Argelia, Sudán y Guinea Conakry.

El mar como frontera

La Guardia Civil despliega cada día un amplio operativo para vigilar la costa. El Servicio Marítimo, el Grupo de Reserva y Seguridad (GRS) y los especialistas del GEAS trabajan de manera coordinada con las patrullas de tierra. Su labor es preventiva y, como remarcan desde el instituto armado, la mayoría de los intentos de cruce se quedan en aguas marroquíes gracias a la intervención de la Marina Real.

No obstante, la peligrosidad del mar sigue siendo un factor. El pasado jueves, los GEAS recuperaron en Fuente Caballo el cuerpo sin vida de un joven magrebí, de entre 16 y 20 años, que intentaba llegar a Ceuta sin equipo de buceo. Es el decimonoveno fallecido en lo que va de año en estas circunstancias.

Una realidad bajo control

Los intentos de entrada forman parte del día a día de Ceuta, pero el escenario está lejos de la alarma. Apenas unos pocos logran llegar, y el sistema de acogida, pese a las dificultades, se mantiene en pie gracias a los traslados regulares a la península y a la colaboración con otras comunidades autónomas.

La situación en la frontera sur sigue siendo compleja, pero el mensaje es claro: las entradas irregulares que se consuman son escasas y el control policial y administrativo funciona. Ceuta gestiona una realidad constante, pero bajo parámetros de normalidad, sin episodios masivos y con un dispositivo preparado para responder a cada caso.

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