Con más de un centenar de contratos en el aire y mejoras laborales aún sin aplicar, el sindicato denuncia falta total de negociación y advierte de posibles protestas
El convenio colectivo de Servilimpce ya es oficial, pero su aplicación sigue sin arrancar. La Central Sindical Independiente y de Funcionarios (CSIF denuncia retrasos, falta de negociación y múltiples incumplimientos, y advierte de que la situación podría derivar en movilizaciones si la gerencia de la empresa municipal de limpieza no actúa de forma inmediata.
El convenio entra en vigor… pero sin implantación
CSIF ha exigido la “implantación inmediata y urgente” del nuevo convenio colectivo de Servilimpce, publicado en el BOCCE el pasado 20 de marzo y con vigencia para el periodo 2025-2028.
El sindicato, que participó en su negociación, celebra su aprobación tras un proceso que califica de complejo, pero denuncia que, días después de su entrada en vigor, la empresa pública no ha dado ningún paso para aplicarlo.
“No se ha mantenido ni una sola reunión” con los representantes de los trabajadores para abordar su desarrollo, critica la organización.
Mejoras bloqueadas y atrasos pendientes
CSIF advierte de que las mejoras laborales, económicas y sociales recogidas en el convenio siguen sin trasladarse a la plantilla, pese a tener carácter retroactivo desde enero de 2025.
Esta falta de avances, señalan, se suma a los retrasos acumulados durante la negociación, lo que agrava el malestar entre los trabajadores de un servicio considerado esencial como es la limpieza viaria y la recogida de residuos.
Incertidumbre por más de 100 contratos
Uno de los puntos más sensibles es la situación de la bolsa temporal. El sindicato denuncia que la empresa no ha aclarado qué ocurrirá con 110 contratos que finalizan en mayo, en plena época de mayor carga de trabajo.
“La ciudadanía merece saberlo”, subraya CSIF, que reclama un plan urgente para evitar que esta situación afecte tanto a la plantilla como al servicio.
Incumplimientos que vienen de atrás
La central sindical también pone el foco en problemas estructurales que, asegura, vienen siendo señalados por la Inspección de Trabajo.
Entre ellos, destaca la ausencia de un Plan de Igualdad tras 18 meses, deficiencias en instalaciones como vestuarios o talleres, la falta total de inversión en formación en los últimos presupuestos y la inexistencia de una sede electrónica operativa para la plantilla.
Ante esto, exige medidas concretas y plazos cerrados: 15 días para el Plan de Igualdad, una auditoría en prevención de riesgos y un mes para activar la sede electrónica.
Trato desigual en la plantilla
CSIF también acusa a la empresa de aplicar criterios “discriminatorios” en la adaptación de puestos de trabajo, señalando que se autorizan cambios temporales en categorías superiores mientras se deniegan en áreas administrativas, pese a estar reconocidas como prioritarias.
Ultimátum y aviso de movilizaciones
Ante este escenario, el sindicato reclama la convocatoria inmediata de una mesa de negociación, la publicación de un plan para la bolsa temporal y acuerdos urgentes para aplicar las mejoras del convenio.
Además, advierte de que intensificará su labor de fiscalización y no descarta iniciar movilizaciones si no se producen avances.
“El esfuerzo colectivo de negociación no puede quedar en papel sin efecto”, concluye CSIF, que pide a la empresa y al Gobierno local que prioricen los derechos laborales como la calidad del servicio público.


