El colectivo acusa al Ejecutivo local de considerar esta materia una competencia “residual”, mientras que reprocha al Ministerio una “incongruencia administrativa” que, aseguran, llevan veinte años denunciando
Las últimas lluvias no solo han dejado charcos en las calles. También han vuelto a poner el foco sobre goteras, humedades, desprendimientos y deficiencias estructurales en los centros educativos de Ceuta. La Junta de Personal Docente ha alzado la voz con contundencia y denuncia el “profundo deterioro” que presentan colegios e institutos de la ciudad por culpa de la “deliberada falta de inversión” por parte de las dos administraciones competentes: el Ministerio de Educación, Formación Profesional y Deportes y el Gobierno de la Ciudad.
El órgano de representación del profesorado habla abiertamente de “indignación” y advierte de que la situación afecta directamente a la salud y seguridad de alumnos y docentes.
Instalaciones “impropias de un sistema educativo moderno”
En un comunicado especialmente duro, la Junta sostiene que no se puede aceptar que miles de estudiantes y profesores desarrollen su actividad diaria en edificios con “graves deficiencias”.
“No se puede aceptar, bajo ningún concepto, que las instalaciones estén afectadas de deficiencias impropias de un sistema educativo moderno”, subrayan, insistiendo en que los problemas estructurales no son nuevos, pero que los fenómenos atmosféricos recientes los han evidenciado de manera “rotunda y concluyente”.
El profesorado considera que el deterioro acumulado es incompatible con un servicio público esencial como la educación.
La culpa: De ambas administraciones
La Junta de Personal Docente atribuye la situación a una “deliberada falta de inversión” por parte de las dos administraciones competentes: el Ministerio de Educación, Formación Profesional y Deportes y el Gobierno de la Ciudad.
Según denuncian, ninguna de las dos instituciones ha planificado ni ejecutado un plan integral de mantenimiento y conservación de colegios e institutos. Acusan al Ejecutivo local de considerar esta materia una competencia “residual”, mientras que reprochan al Ministerio una “incongruencia administrativa” que, aseguran, llevan veinte años denunciando.
En cualquier caso, advierten de que ni el alumnado ni el profesorado deben pagar las consecuencias de lo que califican como “evidente negligencia”.
“Basta de guerras competenciales”
El colectivo exige una actuación “inmediata y determinante” que permita recuperar la calidad de los edificios escolares con todas las garantías. “No queremos más excusas ni guerras de competentes o incompetentes”, remarcan, reclamando inversiones urgentes y gestionadas con prioridad.
La Junta insiste en que los trabajos no pueden volver a dilatarse en el tiempo, como —afirman— ha ocurrido en otras ocasiones. “Los centros no pueden esperar ni un minuto más”, concluyen.
El mensaje final es claro y directo: “¡Basta de palabras huecas y anuncios en el vacío!”.


