EFEMÉRIDE

4 decenas de personas reclaman memoria y derechos para los 14 fallecidos el 6F de 2014 en el Tarajal

4 decenas de personas reclaman memoria y derechos para los 14 fallecidos el 6F de 2014 en el Tarajal
tarajal 6f 2021-960
Los derechos de los 14 fallecidos a punto de volar tras el archivo de la causa del pasado verano por la Audiencia Provincial de Cádiz.
El acto en la playa, sin caravana y sin visitantes foráneos por la pandemia, ha servido para reclamar cambios profundos en las políticas migratorias ("de muerte", según el manifiesto leído) que doten de dignidad a los migrantes y de humanidad e igualdad a Europa.

Al alba del 6 de febrero de 2014, la playa del Tarajal inscribió su nombre en la historia de la infamia. En sus aguas, entre balazos de los antidisturbios de la Guardia Civil (hoy llegan a jugarse la vida para salvar las vidas de los migrantes), se ahogaron 14 migrantes subsaharianos. 7 años después su tragedia sigue viva gracias a la labor de oenegés como ELIN y de un esforzado grupo de unas 40 personas (todas locales, ninguna de fuera), que han recordado la efeméride en la propia playa del Tarajal, cuyo vallado languidece, oxidado, roto, y doblado a punto de besar el suelo, salpicado de las cuchillas que en otros puntos del perímetro fronterizo de vez en cuando hacen brotar la sangre.

“Frente a las políticas de muerte: Memoria, vida y derechos”, rezaba la única pancarta exhibida sobre el arenal. 7 años después la memoria está afectada por el virus que ha impedido la tradicional marcha o que lleguen a Ceuta miembros de otras oenegés que siguen preocupándose por la humanidad y sus derechos y les sigue conmoviendo la indignidad hasta el punto de forzarles a actuar. La desmemoria social sobre la tragedia la constató el bulo que recorrió los teléfonos de Ceuta durante el viernes y que aún, este sábado, algunos seguían creyendo: “Los negritos que se ahogaron”, profería un conocido hostelero para denunciar que su recuerdo iba a traer a Ceuta a 100 foráneos, “sin PCR ni nada”.

La vida ya nunca volverá para las 14 víctimas de aquella tragedia, una de ellas sigue sin identificar. Y los derechos, sus derechos a esclarecer si murieron por una negligencia o por un accidente, siguen a la espera, como se recordó en el manifiesto:

“Tras siete años de litigio, la situación actual no es nada esperanzadora. EL 27 de julio de 2020 la Audiencia Provincial de Cádiz, ordenó el sobreseimiento libre, un archivo de la causa que señala que los guardias civiles investigados no cometieron delito alguno. Por lo tanto, los absuelve sin juicio. Sigue pendiente de trámite el recurso contra dicha decisión que se ha de resolver en el Tribunal Supremo. Tras siente años: muertos sin rostro, sepulturas sin nombre, víctimas sin justicia, frontera sin derechos”.

El lema cobra más sentido cuando en el propio manifiesto se explica: “Siete años haciendo memoria, defendiendo la vida y exigiendo derechos (…) Frente a sus políticas de muerte: hacemos memoria, defendemos la vida y exigimos derechos”.

“Si no hemos sido capaces de salvar sus vidas, deberíamos responsabilizarnos de sus muertes”, apelaba a toda la sociedad en otro momento del texto leído por megafonía este sábado en el Tarajal.

Una responsabilidad que los convocantes reclaman más allá de los 14 muertos en aquella madrugada en el Tarajal. Caminando Fronteras contabilizó en 2020, más muertes en las rutas migratorias de acceso a España: 2.170 y estima que el 95 por ciento de las víctimas desaparece en el mar sin que sus cuerpos sean recuperados.

Reclaman que el gasto a financiar las vigilancias costeras, al alza, se destine a acoger. Denuncian que el Mediterráneo y el Atlántico se han convertido en las mayores fosas comunes del mundo, en parte por el refuerzo en los vallados que empuja a los migrantes al mar. Denuncian también que la solución no es hacer a países como Marruecos encargados de la vigilancia de la migración. Denuncian las devoluciones en caliente y las exprés, “prácticas inhumanas que atentan contra la dignidad de las personas”. Denuncian los vuelos de deportaciones que atentan contra los derechos humanos.  Denuncian “el discurso del odio contra personas migrantes que alimenta el racismo y la xenofobia y fomenta el rechazo en lugar de la acogida en nuestra sociedad”. La falta de atención humanitaria que provoca más ahogados.

Al tiempo exigen: un proceso de reparación y memoria que rinda justicia a las víctimas de las fronteras; que se respete la dignidad de todas las personas, migrantes o refugiados; que cesen las devoluciones en caliente y las deportaciones; que se creen vías legales y seguras por las que se pueda ejercer el derecho a la libre circulación; que se cree una Ley de Extranjería que promueva y garantice los derechos de las personas migrantes, que no exija un trabajo para conceder un permiso de residencia; que se promueva una política de expedición de visados seguros en el marco de una reforma estructural de la ley de extranjería, para que esta promocione las migraciones y no luche contra ellas; que la acogida y la hospitalidad sienten las bases para unas relaciones de igualdad. “Hasta que se cumpla seguiremos luchando”.

El acto ha dedicado una vela al pie de la pancarta a cada uno de los soñadores muertos aquel 6 de febrero de 2014. Y quizá a ellos les recuerda aún alguien y su pérdida sirve para encender una vela que luche por un mundo menos cruel y más humano. Otros, como recuerda Caminando Fronteras yacen en el más absoluto de los silencios y olvidos en el fondo del mar.

4 decenas de personas reclaman memoria y derechos para los 14 fallecidos el 6F de 2014 en el Tarajal