Denuncia vecinal

Las goteras que nunca se acaban: La desesperación de los vecinos de Loma del Pez tras una negligencia municipal

La entrada a la urbanización Loma del Pez con el palet que los vecinos utilizan para sortear las inundaciones
photo_camera La entrada a la urbanización Loma del Pez con el palet que los vecinos utilizan para sortear las inundaciones

Los residentes llevan ya años luchando por obtener respuesta de la Ciudad después de que varias obras mal ejecutadas hayan convertido su garaje en un colador y la entrada a las viviendas en una piscina

Cada vez que llueve, especialmente si lo hace con intensidad como ha sucedido en las últimas semanas y ha vuelto a hacer hoy mismo, los vecinos de Loma del Pez saben que les espera el mismo ritual: Sortear charcos imposibles, proteger sus coches en los garajes anegados y lidiar con la sensación de estar atrapados en su propia casa. No es una escena puntual ni reciente. Es una historia que arrastran desde hace más de dos décadas y que, según denuncian, ha empeorado tras una intervención municipal  que lejos de solucionar el problema lo ha agravado.

“Esto es verlo, es verlo”, repite uno de los vecinos afectados mientras describe un escenario que define como “una vergüenza”. Esta mañana se lo tomaba con humor: "Tenemos que salir en lancha", cuenta. Las filtraciones, explica, comenzaron a principios de los años 2000, pero el punto de inflexión llegó cuando el Ayuntamiento acometió una obra en la zona superior de Villa Jovita, sobre la plazoleta de Santa Ana, justo encima de los garajes.

El gobierno intentó impermeabilizar la cochera en 2021, sin embargo, en 2023, tras una visita a la barriada, el PSOE ya reclamaba una nueva actuación y echaba en cara que los 400.000 euros inicialmente invertidos en dicha actuación no hubieran servido para nada. Y es que, era "una obra que no solo se hizo mal", sino que había demostrado haber empeorado las goteras

Comercios afectados y escritos sin respuesta

Las filtraciones también alcanzan a los locales comerciales de la zona. Dos peluquerías han sufrido inundaciones recurrentes que en ocasiones les impiden trabajar con normalidad. Porque no se trata del garaje, sino de los ceutíes que viven y realizan su labor profesional en Loma del Pez

Desde la comunidad aseguran haber presentado numerosos escritos y solicitudes al Ayuntamiento a lo largo de los años, algunos registrados oficialmente, advirtiendo del problema antes de que se agravara. “Tenemos copias, números de registro, fotos… y nada. Nos dan largas”, denuncian.

La zona de la plazoleta y la entrada a la urbanización Loma del Pez (7)
La zona de la plazoleta y la entrada a la urbanización Loma del Pez 

El argumento municipal, según explican, se apoya en que parte de la zona sería privada, algo que los vecinos niegan rotundamente. “Eso es mentira. Tenemos un permiso de 2001 solicitado al Ayuntamiento el cerramiento porque era una zona pública y había problemas de seguridad y salubridad (botellones, defecaciones en la vía, pernoctaciones ilegales...), pero es público, incluso hay una estatua que costó un pastizal”, defienden sobre el documento al que ha tenido acceso este medio y en el que efectivamente la comunidad de vecinos solicitaba -y obtenía- el permiso pertinente para acometer la obra. 

Imagen del documento presentado por la comunidad de vecinos de Loma del Pez para solicitar el cerramiento de la plazoleta (1)
Imagen del documento presentado por la comunidad de vecinos de Loma del Pez para solicitar el cerramiento de la plazoleta cuando esta todavía permanecía abierta al paso

Una obra que hizo de presa

Según relatan los residentes, la calamitosa actuación municipal consistió en el levantamiento y reposición del pavimento con nuevas losetas, sin una impermeabilización adecuada y elevando la cota exterior por encima de la interior. El resultado es devastador: este pequeño dique ha provocado que sea imposible desaguar la zona..

“Han hecho como una presa. Han puesto la parte de afuera más alta que la de adentro y ahora toda el agua se queda aquí”, explica este afectado, que compara la situación con “poner un rodapié en la puerta de tu casa: se te inunda y el agua no puede salir”.

La zona de la plazoleta y la entrada a la urbanización Loma del Pez (5)
La zona de la plazoleta y la entrada a la urbanización Loma del Pez 

Por ello, cuando llueve con fuerza -como viene sucediendo desde el pasado mes de diciembre-, la salida del edificio queda bloqueada, obligando a algunos residentes a buscar rutas alternativas por zonas en pendiente. “La gente no puede salir con los niños para ir al colegio. Tenemos que poner palés para poder pasar”, cuenta con hartazgo sobre las pequeñas triquiñuelas que permiten a los residentes del área mantener un mínimo de normalidad en sus rutinas. No es ideal, pero casi siempre funciona.

Garajes inundados y coches bajo goteras

Pero el problema no se queda en la entrada. Los garajes sufren filtraciones constantes que han llegado a afectar directamente a los vehículos. “Hay propietarios con coches de veinte o treinta mil euros y les cae agua con cemento encima. Con sueldos de mil quinientos euros, imagínate el sacrificio”, lamenta.

Goteras en el garaje de Loma del Pez
Goteras en el garaje de Loma del Pez

Los vecinos aseguran que han tenido que gastar más de mil euros de su bolsillo en intentos fallidos por sellar grietas y frenar las filtraciones. “Hemos pagado a una empresa para echar una pintura impermeabilizante, pero no ha servido de nada. Está todo suelto”, relata.

A ello se suman errores históricos en la construcción de los garajes, que datan de 1989, cuando, según cuentan, se olvidó proyectar una salida de gases, obligando años después a abrir boquetes en el techo que hoy siguen siendo puntos de entrada de agua. La única solución ha sido una chapa improvisada que, en todo caso, no evita los goteos.

Farolas, bancos y taladros: Más agujeros, más agua

Sin embargo, el mayor de los focos del problema está en el mobiliario urbano instalado sobre la losa. Farolas que no se retiraron durante la obra, bancos fijados perforando las losetas y juntas sin sellar han convertido el pavimento en un auténtico colador.

“Han taladrado las losetas para poner bancos y por ahí ahora entra el agua donde antes no entraba”, explica el vecino, visiblemente indignado. “Eso es como si tu vecino pone un banco en el techo de tu casa y te taladra el salón”, ejemplifica. 

El estado de la plazoleta de Loma del pez, con una farola torcida
El estado de la plazoleta de Loma del pez, con una farola torcida

Tal ha sido la dejadez que una farola permanece torcida desde que, según relatan, fue golpeada por maquinaria durante las obras. “Ahí sigue, doblada, desde hace años”.

“Estamos abandonados”

El sentimiento que más se repite entre los vecinos es el de abandono. “Somos dieciséis viviendas. Parece que como somos pocos, no importamos”, lamentan. A pesar de reuniones, llamadas y promesas, la única respuesta tangible ha sido, según dicen, un “lavado de cara” que ha terminado por empeorar la situación.

La zona de la plazoleta y la entrada a la urbanización Loma del Pez (4)
La zona de la plazoleta y la entrada a la urbanización Loma del Pez 

“Esto es una negligencia clara y se están negando a arreglarla”, concluye el vecino. “Llevamos avisando años. Ahora el problema es mayor y seguimos igual”.

Mientras tanto, cada episodio de lluvia vuelve a convertir la entrada del edificio y los garajes en una balsa de agua. Y la pregunta sigue siendo la misma: ¿quién responde cuando una obra pública acaba atrapando a quienes viven debajo?

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