Asociaciones denuncian la situación de 200 migrantes y refugiados a las puertas del CETI de Ceuta

ceti inmigrantes
photo_camera Migrantes en el CETI.

Las organizaciones aseguran que el grupo lleva más de dos semanas aguardando para ser admitido en el centro, sin que hasta ahora se les haya ofrecido una solución

La Asociación Elín y el colectivo No Name Kitchen han vuelto a poner el foco sobre la realidad más cruda de Ceuta. Denuncian que cerca de 200 personas migrantes y refugiadas de distintas nacionalidades sobreviven en la calle, frente a las puertas del Centro de Estancia Temporal de Inmigrantes (CETI), a la espera de una acogida que no llega.

Dos semanas esperando una plaza en el CETI

Las organizaciones aseguran que el grupo lleva más de dos semanas aguardando para ser admitido en el centro, sin que hasta ahora se les haya ofrecido una solución. El motivo es la saturación del CETI, que se encuentra al límite de su capacidad. Mientras tanto, esas personas duermen en el suelo, a la intemperie, con lo único que tienen: cartones y sábanas.

Indignidad y falta de derechos

Elín y No Name Kitchen describen un escenario de precariedad absoluta. Explican que quienes esperan frente al CETI no tienen acceso a una alimentación suficiente ni a unas mínimas condiciones higiénicas, lo que compromete su salud. Según sus testimonios, algunas de estas personas arrastran heridas y enfermedades que no pueden tratarse por la falta de recursos sanitarios básicos.

En esas circunstancias, insisten las entidades, resulta imposible que los migrantes hagan efectivos sus derechos fundamentales. Y lo que agrava aún más la situación es que entre ellos hay solicitantes de protección internacional, personas que huyen de guerras o persecuciones, y que no están pudiendo tramitar su asilo como exige la normativa internacional.

Llamamiento a las autoridades

Ante lo que consideran una vulneración evidente de derechos, las asociaciones lanzan un mensaje claro: “Exigimos al Gobierno y a las autoridades competentes que estas personas salgan de la situación de calle a la mayor brevedad posible, que se les garantice la posibilidad de ejercer sus derechos como solicitantes de asilo y que se reconozca su dignidad como seres humanos”.

En su comunicado, Elín y No Name Kitchen recuerdan que España se define como garante de los Derechos Humanos, y que por ello debería ofrecer una acogida digna a quienes ahora mismo no tienen más techo que el cielo abierto de Ceuta.

Migrar es un derecho

Las entidades cierran su denuncia con un recordatorio: “Todas las personas somos iguales en derechos y dignidad, y migrar es un derecho”. Afirman que seguirán visibilizando esta realidad para evitar que quede en silencio, convencidas de que el futuro de estas personas no puede resolverse en los márgenes de la calle ni a base de improvisación.

Comentarios
Entrando en la página solicitada Saltar publicidad