La consejera Nabila Benzina apuesta por “objetivos pequeños pero alcanzables” y por recuperar la implicación de las entidades y profesionales del ámbito social.
Han tenido que pasar varios años y representantes políticos, pero esta tarde, por fin, Consejería de Servicios Sociales y Sanidad ha reactivado la Sectorial de la Mujer, un órgano consultivo que llevaba sin reunirse desde 2019 y que busca convertirse de nuevo en un espacio de encuentro, diálogo y propuestas para mejorar la igualdad real en Ceuta.
La consejera Nabila Benzina ha presidido la primera reunión de esta nueva etapa con un mensaje claro: “Vamos a empezar de nuevo y con la voluntad de que lo que se decida aquí se traduzca en acciones concretas”. La idea es para la responsable del área "no revisar errores del pasado, sino construir un nuevo modelo de trabajo basado en la cooperación y la constancia.
Un nuevo comienzo tras seis años de parón
El Consejo Sectorial de la Mujer no se reunía desde febrero de 2019. La pandemia y la falta de participación de muchos de sus miembros dejaron en pausa un foro que, según Benzina, “era necesario reactivar por petición social”. “Nos causaba inquietud ver que este espacio estaba parado, cuando hay muchas mujeres que quieren exponer sus necesidades y aportar su visión sobre lo que ocurre en la sociedad”, ha explicado momentos antes de la cita.
A la convocatoria han asistido representantes políticos, mujeres de distintos ámbitos profesionales —educación, trabajo social, cultura— y entidades que trabajan directamente con la ciudadanía. Como novedad, el Ejecutivo ha invitado también a perfiles menos habituales en este tipo de órganos, como la directora de la Escuela de Construcción o las tres últimas galardonadas con los Premios María de Eza por su labor en favor de las víctimas de violencia de género.
“Si han recibido ese reconocimiento, es porque han hecho algo importante por la sociedad. Queremos nutrirnos también de lo que puedan aportar”, ha señalado Benzina.
Contexto político: El PSOE aprieta
El reinicio de la actividad del Consejo sucedió en realidad pocos días después de que el Grupo Parlamentario Socialista registrara una interpelación en la Asamblea para preguntar por los motivos de su prolongado letargo.
La Dirección General de Igualdad, dependiente de la propia Consejería de Sanidad y Servicios Sociales, anunció oficialmente la reactivación el pasado 8 de abril, apenas una semana después de aquella iniciativa parlamentaria. Desde el PSOE, su secretaria de Igualdad y Diversidad, Mercedes Vega, calificaba entonces el anuncio como “una reacción tardía" y una demostración de que "este Gobierno solo actúa cuando se le aprieta”.
Pese a las críticas, desde el Gobierno autonómico defienden que la nueva etapa de la Sectorial de la Mujer nace con la intención de dejar atrás los desencuentros y mirar al futuro. Benzina ha sido tajante: “Vamos a dejar atrás lo que no funcionó. Lo importante ahora es empezar de nuevo, darle otro enfoque y que tenga sentido”.
Objetivos realistas y trabajo por consenso
Y así, en la línea de abrir un nuevo capítulo para la Sectorial, la consejera ha defendido un cambio de enfoque respecto a las intentonas anteriores, en las que "se marcaban muchos objetivos y al final no se llegaba a nada" frente a una nueva visión: "abarcar poco" para poder 'apretar'.
En este sentido, la reunión de este miércoles ha servido como punto de partida para definir los primeros objetivos comunes. “Me gustaría que la propia mesa proponga los temas prioritarios, y que de aquí salgan dos o tres metas claras con las que empezar a trabajar. Prefiero pocos objetivos, pero alcanzables”, ha recalcado.
Entre los ámbitos de actuación señalados por la titular de Servicios Sociales y Sanidad figuran el laboral, el familiar, el social y la participación ciudadana, “porque la igualdad no solo se logra con leyes, sino con la implicación de toda la sociedad”.
Un consejo consultivo, pero con compromiso
El Consejo Sectorial de la Mujer tiene carácter consultivo, no vinculante. Aun así, Benzina ha subrayado que la intención es que “cada reunión sirva para rendir cuentas de lo que se ha hecho y de lo que falta por hacer”. “No se trata solo de hablar; queremos que sirva para algo. En cada sectorial nos vamos a preguntar qué hemos cumplido y qué no”, ha abundado sobre las metas del organismo.
El reglamento interno establece que el consejo debe reunirse dos veces al año, aunque podrá hacerlo con carácter extraordinario si la presidenta lo considera necesario o si un tercio de sus miembros lo solicita. Actualmente, lo integran 28 personas, aunque la consejera ha avanzado que el número podrá variar. “Las cosas no deben ser cerradas. Si hay que introducir nuevas figuras o cambiar algo, se hará. Tiene que ser un órgano flexible y abierto a las necesidades reales”, ha defendido a este respecto.
“Si conseguimos que este consejo vuelva a ser útil, que las mujeres se sientan escuchadas y que las decisiones que se tomen aquí tengan un reflejo real, habremos dado un paso adelante importante”, ha celebrado sobre la reactivación de la mesa.
