Son depositarios de grandes (ingentes) cantidades de sabiduría. Han vivido de todo: cambios políticos, crisis económicas, tensiones diplomáticas... Algunos -los más veteranos- hasta padecieron la guerra civil. Por todo ello y mucho más, Cruz Roja quiere que nuestros mayores no solo sean tenidos en cuenta, sino que, además, estos mismos sean tratados con el respeto que merecen.
La organización humanitaria ha presentado este 4 de junio en sociedad una campaña que echó a andar en España hace ahora siete años y que, hoy por hoy, permanece activa en "más de cuarenta provincias". Ha tardado en llegar a Ceuta por un tema exclusivo de financiación, pero ya está aquí. Pese a abarcar muchos frentes (autonomía personal, soledad no deseada, atención a cuidadores...), la delegación caballa de la entidad quiere empezar centrando el tiro en "el buen trato a personas mayores".
El proyecto en cuestión encuentra parte de su razón de ser en el denominado 'Día Mundial de Toma de Conciencia del Abuso y el Maltrato en la Vejez', cuya efeméride se celebra a lo largo y ancho del globo cada 15 de junio en un intento por concienciar a la población a propósito de lo que los más entendidos han acuñado como "micromaltratos", un palabro que hereda sus connotaciones de esos "micromachismos" que, en ocasiones, son como el célebre gato de Schrödinger: están pero no están.
Según decía Rabea Mohamed, las conductas discriminatorias hacia nuestra tercera edad "aumentan a medida que los mayores son más dependientes". Aunque "la mayoría de las veces lo hacemos sin ser conscientes", lo cierto es que el problema está ahí. Lo está a pesar de no existir datos que corroboren su existencia. Porque no, "apenas hay estadísticas sobre el porcentaje de personas que sufren malos tratos". Así lo ha reconocido la propia Mohamed, quien tiene claro que la que nos ocupa constituye "una verdadera lacra social".
Por desgracia, lo que tampoco hay son recursos para atajar la problemática (no, al menos, tantos como hay disponibles en torno a una lacra social de verdad -palpable- como lo es la violencia de género), de ahí que Cruz Roja haya querido sacar los pies del tiesto y "dar visibilidad a la situación": la de "la violencia ejercida contra nuestros mayores en todas sus manifestaciones". La organización busca, con ello, "concienciar a la ciudadanía".
Lo bueno viene aquí: hablamos de una circunstancia que "se puede erradicar". Seguro que tú, querido lector, le has pedido alguna vez a tu padre que se haga cargo de tu perro porque "está jubilado y no tiene nada que hacer". Aunque pueda sonar grotesco, para Cruz Roja, eso "es una forma de maltrato". "Es un pequeño comentario que entraña mucho más", valoraba Mohamed.
Ana de Torres encabeza el equipo multidisciplinar que, desde hoy mismo, tratará de hacer ver a la ciudadanía caballa que, quizá, se está extralimitando al momento de pedir favores a nuestra tercera edad. De Torres y el resto de miembros del escuadrón han preparado "una batería de acciones y actividades" mediante las que se persigue "detectar las necesidades que tienen las personas mayores "a través de su entorno". Y es que, a juicio de Cruz Roja, "trabajar en red es una de las maneras más eficientes para erradicar la situación".
La entidad abrirá la veda con una actividad denominada "un paseo por el buen trato" que, en esencia, consistirá en una visita al Parque de San Amaro. Más adelante, se llevarán a cabo "sesiones informativas sobre derechos humanos y sociales". Si todo sale según lo previsto, la iniciativa debería llegar a cada una de las 1.044 personas que forman parte de la nómina de "usuarios directos" de Cruz Roja en suelo ceutí.