Una iniciativa conjunta de Cruz Roja y las Consejerías de Servicios Sociales y Educación reúne a medio millar participantes entre chavales del Campo de Voluntariado y veteranos de la ciudad para disfrutar de una mañana de convivencia
Ceuta ha sido esta mañana escenario de una enriquecedora convivencia intergeneracional en la que jóvenes y mayores han compartido vivencias, aprendizajes y momentos de ocio, en una iniciativa impulsada por Cruz Roja junto con las Consejerías de Servicios Sociales y de Educación, Cultura y Juventud
El objetivo ha sido claro: Fomentar el respeto mutuo, la escucha activa y la transmisión de valores entre dos generaciones que, aunque separadas por décadas, han demostrado estar más cerca de lo que parece. La actividad ha formado parte del campo de voluntariado juvenil de este verano, "Conoce Ceuta", y ha incluido un desayuno compartido en el que no ha faltado nada sobre la mesa e incluso ha contado con un espectáculo de baile improvisado ofrecido por uno de los muchachos participantes.
La importancia de crear valores entre generaciones
En este sentido, Eva Rodríguez, técnico de la Casa de la Juventud, ha destacado la relevancia de la propuesta: “Nos parecía muy importante crear estos valores en los que los jóvenes tuvieran un día de convivencia, de charlas, de sentarse simplemente, de tomar unos churritos, de tener esa convivencia con los mayores. Y parece que la cosa ha salido bastante bien”.
La actividad se ha desarrollado con una participación equilibrada: Unos veinticinco jóvenes, entre ellos cinco locales y veinte procedentes de distintas comunidades, y otros veinticinco usuarios del Centro del Mayor de Cruz Roja. “Mitad y mitad para que realmente sea interrelacional”, ha añadido Margot López, directora del Centro de Ocio del Mayor de Cruz Roja, con una sonrisa y cierto humor.
La jornada ha tenido momentos tan divertidos como emotivos. Entre ellos la acogida con aplausos que los mayores ofrecieron a los jóvenes a su llegada o la espontánea actuación de baile. “Ellos van a aportar esa experiencia y van a contarles sus cosas, pero los jóvenes ahí también van a aportar”, ha subrayado Rodríguez sobre dos generaciones que se demuestran constante cariño y respeto y que se defienden a cada oportunidad.
Combatir el edadismo y la soledad desde la acción social
Ambas responsables han coincidido en la necesidad de promover más actividades de este tipo para frenar fenómenos como el edadismo -un término cada vez más utilizado para referirse a la discriminación por edad- y mejorar la calidad de vida de las personas mayores.
“Los mayores son los más sabios, los que tienen experiencia y aportan muchas cosas. Siempre están abiertos a todo”, ha recalcado López. Y es que, “los jóvenes tienen que aprender mucho de los mayores" y aunque "a veces las batallitas que cuentan resultan pesadas", la responsable ha recordado que es "cuando los mayores faltan" cuando se echan de menos sus historias. "Entonces ya no hay que lamentar. Es ahora cuando hay que cuidarlos”, ha insistido.
Además, ha puesto en valor el compromiso de los jóvenes voluntarios, que forman parte de una "generación que es sana, es buena", y que "en pleno agosto se ha venido a hacer trabajo voluntario". "Esos son valores a destacar”.
La Casa de la Juventud y Cruz Roja abrirán nuevas vías de colaboración
La experiencia ha sido tan positiva que se plantea como punto de partida para futuras actividades conjuntas. Rodríguez ha afirmado que “esto va a abrir las puertas a nuevas actividades intergeneracionales, "porque es lo suyo, es importante”. La Casa de la Juventud tiene previsto contactar con el colectivo de mayores para mantener esta línea de colaboración activa durante el año.
La directora del centro de Cruz Roja también ha hecho una invitación abierta: “Desde aquí, tanto Eva como yo, ofrecemos que hagamos cosas juntas: visitarlos, escucharlos, ir al cine, pasear con ellos. Hay muchas cosas que se pueden hacer”.
Entre las propuestas futuras han mencionado incluso organizar sesiones de yoga adaptadas, donde unos y otros puedan compartir tiempo de calidad y bienestar.
Una labor social más allá de lo lúdico
Aunque la convivencia ha tenido un marcado carácter lúdico, los organizadores han insistido en que este tipo de acciones tienen una enorme carga terapéutica y social. “Estas cosas que parecen pequeñas son muy importantes”, ha defendido López. “La terapia ocupacional también es compartir un desayuno, una conversación, un baile. Y Cruz Roja está ahí”, ha recalcado sobre la labor de la entidad.
Durante el evento, también ha participado el centro de Alzheimer, lo que ha reforzado el carácter integrador de la jornada. “Estamos compartiendo ese desayuno tanto con las usuarias que asisten a los talleres como con nuestros compañeros de Alzheimer”, ha añadido López.
Reivindicar más recursos para los mayores
Por su parte, Margot López no ha querido dejar pasar la oportunidad de reclamar un mayor compromiso institucional con los mayores: “Los dineros que dan se tienen que utilizar más para estas acciones sociales. Los mayores cada vez son más, gracias a Dios, y necesitan más recursos. Todavía estamos ahí muy parados”.
Ha insistido en que la labor del personal no debe limitarse a una actividad puntual: “No podemos conformarnos con un horario o una actividad para lucirnos. Tenemos que reivindicar que los mayores necesitan más espacios, más recursos y más acompañamiento”.
