El programa ha reunido ya a más de 200 escolares y prevé llegar hasta 800 menores en las próximas semanas
Ceuta ha conmemorado este 18 de noviembre, Día Europeo y Mundial para la Protección frente a la Explotación y el Abuso Sexual Infantil, con una jornada centrada en la sensibilización y la educación emocional. El acto, integrado en el programa de prevención de la violencia sexual del Centro Asesor de la Mujer, ha reunido en el IES Abyla a alumnado de distintas etapas educativas para reflexionar sobre cómo detectar riesgos, fomentar la empatía y reforzar la autoprotección.
Pilar Castro, responsable del equipo de prevención de la violencia sexual infantil, explica que esta iniciativa forma parte de una campaña más amplia que comenzó la semana pasada y que continuará “al menos dos semanas más”, con actividades en varios centros escolares. Según detalla, solo en esta mañana han pasado por las dinámicas “unos doscientos niños”, aunque el objetivo es alcanzar “cerca de ochocientos”.
Educación emocional desde Primaria
Las sesiones se han centrado especialmente en alumnado de entre 7 y 11 años, cursos en los que, según Castro, los menores ya identifican problemas como el bullying o el ciberbullying. “Enseguida te hablan de ello”, señala, subrayando que la prevención debe abordarse no solo desde el riesgo externo, sino también desde las relaciones entre iguales.
En los colegios, el equipo despliega un “circuito de la amistad” que incluye cuatro paradas con pequeñas dinámicas: chocar las manos con un compañero, recordar una experiencia positiva compartida o expresar emociones vinculadas al respeto mutuo. “Buscamos reforzar la empatía y que comprendan la importancia de cuidarse entre ellos”, explica.
Junto a estas actividades prácticas, el alumnado recibe una breve explicación sobre el significado del 18 de noviembre y la importancia de reivindicar el derecho de los niños a crecer seguros y protegidos.
De la prevención a la detección de riesgos
Aunque el foco de la jornada está en el bienestar emocional, Castro recuerda que el entorno digital multiplica los riesgos. “Intentamos mejorar la tecnología para ser mejor sociedad, pero al mismo tiempo hay algo que lo ensombrece todo”, afirma. La responsable advierte del aumento de casos de grooming, sextorsión y ciberacoso, prácticas que afectan a menores cada vez más pequeños.
“El bullying existía antes, pero cuando no había pantallas podías descansar al llegar a casa. Ahora el acoso continúa a todas horas”, señala. En el caso del grooming, subraya la gravedad de un proceso “que puede durar meses” y en el que los agresores intentan contactar simultáneamente con múltiples menores.
Una jornada para escuchar a los jóvenes
En el acto central celebrado este martes, el protagonismo lo han asumido los propios menores. La organización ha proyectado un vídeo de cinco minutos en el que niñas participantes en programas previos cuentan su experiencia y explican por qué la educación afectivo-sexual y las herramientas de autoprotección son esenciales.
“No queremos repetir discursos; queremos que sean ellas quienes cuenten lo que significa esto”, resume Castro.
Formación también para futuros profesionales
La jornada se ha dirigido igualmente a estudiantes de ciclos superiores relacionados con la intervención social y educativa: Animación Sociocultural, Integración Social, Educación Infantil y Comunicación. Con ellos, el objetivo es claro: dotarlos de criterios para identificar señales de alarma en su futura labor profesional.
“Van a trabajar con menores y deben saber detectar indicadores de violencia sexual o cualquier tipo de maltrato”, afirma Castro, que insiste en que la prevención pasa tanto por educar a la infancia como por formar a quienes estarán en contacto directo con ella.

