La nueva organización de los trabajos permitirá mantener abiertas áreas de tránsito clave, tanto para peatones como para vehículos, evitando que los vecinos tengan que rodear todo el barrio para desplazarse
El Gobierno de la Ciudad Autónoma ha decidido modificar el desarrollo de las obras que se ejecutan en la zona de Hadú para minimizar las molestias a vecinos y comerciantes, tras las quejas registradas en los últimos días por la afección directa al día a día de la barriada. La principal medida adoptada ha sido evitar el corte total previsto inicialmente, habilitando pasos provisionales y reorganizando los trabajos para garantizar accesos tanto peatonales como de vehículos.
Así lo ha explicado el portavoz del Gobierno, Alejandro Ramírez, quien ha subrayado que la actuación se ha ajustado “desde esta misma mañana” tras valorar las dificultades reales que estaba generando la obra en una de las zonas con mayor tránsito y actividad comercial de la ciudad.
Una decisión adoptada sobre la marcha
Ramírez ha reconocido que se trata de una obra “de gran envergadura” que afecta de forma directa al funcionamiento diario de Hadú, pero ha insistido en que, desde el inicio, existe una planificación específica en materia de seguridad y movilidad.
“En cualquier actuación de este tipo existe un coordinador de seguridad y salud y un plan previo donde se recogen todas las situaciones posibles: emergencias, accesos, espacios habilitados o circulación”, ha explicado. No obstante, ha admitido que la realidad diaria de la obra ha obligado a ir adaptándose a las circunstancias para reducir al máximo las molestias.
En este contexto, el Gobierno ha optado por no ejecutar el corte completo del tramo, tal y como estaba previsto inicialmente, y centrar los esfuerzos en un primer sector de la obra, para terminarlo cuanto antes y reabrirlo al tránsito.
Prioridad: mantener accesos y movilidad
El portavoz ha detallado que la nueva organización de los trabajos permitirá mantener abiertos pasos clave, tanto para peatones como para vehículos, evitando que los vecinos tengan que rodear toda la zona para desplazarse.
Entre las medidas adoptadas destaca la habilitación de una salida alternativa para vehículos por la parte trasera, a través de la zona conocida como el puente de Encrucijada. Aunque se trata de un puente de uso peatonal, Ramírez ha explicado que se han realizado los estudios técnicos necesarios para permitir el paso de vehículos con seguridad.
Asimismo, durante toda la ejecución de la obra se han habilitado pasos peatonales en las zonas centrales, facilitando los desplazamientos internos de la barriada y reduciendo el impacto en comercios y residentes.
Adaptarse para causar las mínimas molestias
Alejandro Ramírez ha insistido en que el objetivo de la Administración no es otro que compatibilizar la ejecución de una obra necesaria con la vida cotidiana del barrio. “Durante toda la obra hemos ido adaptándonos a las diferentes circunstancias que se han ido dando, intentando que las molestias sean las mínimas posibles dentro de la complejidad de esta actuación”, ha señalado.
En ese sentido, ha reconocido que Hadú es una zona especialmente sensible por su densidad de población, su actividad comercial y su papel como eje de comunicación, lo que obliga a una gestión “mucho más flexible” de los trabajos.
Cambios efectivos desde hoy
Los cambios anunciados por el Gobierno han entrado en vigor este mismo día, después de que esta mañana se constatara que el cierre total previsto dejaba prácticamente sin acceso a parte de la barriada. Ante esta situación, la dirección facultativa de la obra ha optado por replantear la intervención.
“La decisión ha sido clara: no se va a hacer el corte completo de toda la avenida, sino que nos vamos a focalizar en el primer tramo, lo terminamos cuanto antes, lo abrimos al público y seguimos avanzando de forma progresiva”, ha explicado el portavoz.
Seguimiento constante de la obra
Desde el Ejecutivo local han asegurado que la evolución de las obras seguirá siendo objeto de seguimiento continuo, con el compromiso de introducir nuevos ajustes si fuera necesario. Ramírez ha reiterado que la Administración es consciente del impacto que este tipo de actuaciones tiene en la vida diaria del barrio y ha apelado a la comprensión vecinal, subrayando que las modificaciones adoptadas buscan precisamente dar respuesta a las demandas planteadas.
La reordenación del tráfico y los accesos se mantendrá mientras avancen los trabajos, con el objetivo de que Hadú pueda seguir funcionando con la mayor normalidad posible durante el desarrollo de una actuación clave para la mejora de la zona.


