Este artista del maquetismo ha conseguido meter en la residencia Gerón más de una decena de "añorados pesqueros" de Ceuta, "históricos de la Armada Española" y "buques reconocidos internacionalmente", así como barcos de famosas películas como 'Titanic' o 'Piratas del Caribe' que incluyen a los personajes de los largometrajes
Para José María Díaz Caparrós el palito de una piruleta bien puede convertirse en un cañón de artillería. Gracias a su don para transformar lo más mundano en todo un arte, este apasionado del maquetismo ha conseguido meter en la residencia Gerón más de una decena de "añorados pesqueros" de Ceuta, "históricos de la Armada Española" y "buques reconocidos internacionalmente", así como barcos de famosas películas. Son réplicas a las que no les falta detalle, desde la tripulación o pasajeros hasta el menaje; y casi todas ellas navegan cuando llega el verano por el Parque Marítimo.
La muestra está disponible para su visita gratuita en la planta baja de la residencia Gerón y está compuesta por 13 navíos: la Perla Negra y el Holandés Errante de la saga de películas de ‘Piratas del Caribe’, el Lobo Grande, el Lucero, el Cantón, el Guadalete, el Cañonero Dato, el remolcador Don Enrique, el remolcador Mame, el Juan Sebastián El Cano, el Titanic (que incluye a los personajes de la película homónima, Jack y Rose, en la borda) y la Reina Regente.
Cada uno de ellos le ha llevado un año o año y medio, de hecho, el Cano está en construcción, al igual que otro mítico ceutí, la Bella. Y es que no siempre es fácil encontrar fotografías -ya no nítidas, sino existentes- o información. El Cañonero Dato por ejemplo fue casi un trabajo de arqueología en el que fue indagando hacia atrás por pura curiosidad a partir del mástil que antiguamente se erigía en el Monte Hacho y se propuso "volverlo a sacar del tiempo".
Todavía más complicado fue 'reflotar' el Lobo Grande, para el que tuvo que recurrir a las historias de uno de los buzos que trabajó en el pecio del pesquero, conocido por la trágica muerte de 14 de sus marineros en un naufragio, ya que solo contaba con la imagen de la proa. "Me dijo hasta los colores, fue espectacular", recuerda.
Como caballa "enamorado de Ceuta", pescador y criado en la Almadraba no resulta difícil entender porqué esta maqueta es especial para él, aunque no deja pasar la ocasión de mencionar a la Perla Negra como una de sus maquetas preferidas. "Desde la primera película de la saga ya me impactó", confiesa sobre su flechazo con el galeón, que se ha convertido en su "buque insignia".
Obras de pura artesanía "olvidadas por el tiempo"
Lo de las reproducciones de barcos comenzó con la idea de tener su propia flota de "doce o trece" y si se lo propusieran no le importaría hacer de sus pequeñas exposiciones una muestra permanente. A día de hoy ha perdido la cuenta de cuántos modelos a escala de navíos ha hecho en su vida, dejó de contar en 280 y especifica que esto "no es ninguna broma", aunque también ha realizado maquetas de casas, de aviones... cuando era pequeño cuenta que "no había tantos juguetes, así que había que utilizar la imaginación".
"Yo no veo la tele y por una cuestión de salud no trabajo, así que tengo mucho tiempo libre", cuenta. Pero lo que le sobra de verdad a Díaz es ingenio. En sus obras no hay "ni una pieza comprada". Todo son materiales reciclados: trozos de cajas, palitos de Chupa-Chups, lápices, "con los retenes de las puertas de una puerta normal se rompen, se parte por la mitad y sale la artillería de un barco".
Obras que, mientras no estén en ningún museo, le gusta compartir. De ahí que haya decidido dejar algunos de sus navíos en Gerón, donde está su madre, quien le dio la idea. El resto del tiempo, lamenta, estos detalladísimos modelos artesanos están "olvidados por el tiempo en un cajoncito, están en una estantería tapaditos esperando a que llegue el verano para poder exhibirlos" en el Parque, por donde pueden navegar libres, de algún modo salir de nuevo a flote.
