Según el INE, hay alrededor de 1,35 millones de niños de entre 0 y 3 años en España, mientras que el número de mascotas supera ya los 30 millones
Los hogares españoles están cambiando, y con ellos también las prioridades familiares y los hábitos digitales. El crecimiento imparable del número de mascotas en los últimos años, junto con el descenso de la natalidad, está modificando incluso la forma en la que los ciudadanos retratan y comparten su día a día. Según el II Estudio Cheerz sobre el uso de la fotografía en España, los españoles hacen más del doble de fotos a sus mascotas que a sus hijos.
Los datos hablan por sí solos. Mientras que, según el Instituto Nacional de Estadística, hay alrededor de 1,35 millones de niños de entre 0 y 3 años en España, el número de mascotas supera ya los 30 millones, de las cuales la mitad son perros y gatos, según la Asociación Nacional de Fabricantes de Alimentos para Animales de Compañía (ANFAAC). En muchas familias, estos animales ocupan un lugar similar al de un hijo, y su presencia es cada vez más visible en álbumes fotográficos, redes sociales e incluso en perfiles digitales propios.
Fotografiar a las mascotas, una práctica cada vez más extendida
De acuerdo con los datos recogidos por la empresa Cheerz el 32% de los dueños de mascotas asegura que les hace fotos con la intención de subirlas a redes sociales, y un 10% ha creado incluso un perfil digital exclusivo para su animal. Esta tendencia refleja no solo un cambio cultural, sino también un fenómeno digital en auge que está generando nuevos modelos de consumo y relación con la imagen.
“Las fotos de mascotas no solo se comparten mucho, sino que generan un altísimo nivel de interacción. Son las favoritas del 10% de los usuarios de redes sociales y su viralización es constante”, explica Qui Marín, directora del sur de Europa de Cheerz. “Muchas mascotas se han convertido en auténticos influencers, gracias a contenidos que despiertan ternura, diversión o empatía. Incluso algunas marcas trabajan ya con ‘dogfluencers’ para promocionar productos”, añade.
Tarragona, Córdoba y Ciudad Real: capitales de la impresión de fotos de mascotas
Aunque la mayoría de las imágenes impresas siguen siendo de viajes, celebraciones familiares o retratos personales, las fotos de mascotas representan ya un 5% del total, y el porcentaje se duplica en el caso de mujeres sin hijos, según los datos de uso de la plataforma Cheerz.
Ciudades como Tarragona, Córdoba y Ciudad Real lideran el ranking nacional de impresión de imágenes de animales de compañía, lo que confirma que no solo las redes sociales, sino también los soportes físicos —álbumes, calendarios o cuadros personalizados— se están llenando de huellas, bigotes y miradas peludas.
“Nuestras previsiones apuntan a que este porcentaje seguirá creciendo”, explica Qui Marín. “Para muchas personas, sobre todo aquellas que viven solas o en parejas sin hijos, su mascota no es solo una compañía, sino un miembro más de la familia, y eso se refleja en cómo documentan su vida diaria”.
Las mascotas toman las redes: auge del fenómeno dogfluencer
El fenómeno de los dogfluencers —animales con perfiles de Instagram, TikTok o Facebook con miles e incluso millones de seguidores— se ha consolidado como una categoría propia dentro del marketing de contenidos. Perros y gatos protagonizan clips de humor, consejos de cuidado, vídeos de rutina o incluso campañas promocionales.
Según datos de la Universidad de Columbia, el mercado de los influencers animales crecerá una media del 25% anual durante los próximos cinco años. Esto se debe no solo al atractivo visual de estos contenidos, sino también a la percepción positiva que generan en las audiencias: son perfiles que conectan emocionalmente, carecen de controversia política o social, y son universales en su lenguaje.
Fotos de niños: menos frecuentes y más polémicas
En contraste con esta explosión de protagonismo de las mascotas, compartir imágenes de menores en redes sociales genera cada vez más recelo. De hecho, el 31% de los encuestados en el estudio de Cheerz cree que debería estar prohibido publicar fotos de niños en plataformas digitales.
La creciente preocupación por la privacidad infantil y el auge del llamado “sharenting” —la exposición sistemática de menores por parte de sus padres— está llevando a muchas familias a optar por una mayor discreción digital. En este contexto, las mascotas se convierten en protagonistas más cómodos, seguros y emocionalmente neutros en el entorno online.
Un reflejo de los nuevos modelos familiares
El auge de las mascotas como figuras centrales en la vida emocional y digital de los españoles refleja un cambio estructural en los modelos de convivencia. El descenso de la natalidad, el aumento de los hogares unipersonales o sin hijos, y la búsqueda de afecto, compañía y estabilidad emocional encuentran una respuesta cada vez más común en la adopción de animales de compañía.
“Los perros y gatos están asumiendo un papel afectivo y social que hasta hace poco reservábamos solo a los hijos. Y esto se nota en cómo los fotografiamos, los compartimos y los imprimimos”, concluye Qui Marín.
Así, los animales no solo conquistan nuestros hogares, sino también nuestras cámaras y redes, convirtiéndose en protagonistas indiscutibles de una nueva era visual y emocional.