RECONOCIMIENTO

Una Mercedes Medina en estado puro aprovecha el María de Eza para reivindicar mejoras para la discapacidad

Una Mercedes Medina en estado puro aprovecha el María de Eza para reivindicar mejoras para la discapacidad
vivas medina maria eza
Mercedes Medina tras recibir la estatuilla conmemorativa del premio María de Eza de manos del presidente Vivas.

Medina ha manifestado sentirse doblemente discriminada como mujer y discapacitada y no ha dejado pasar el altavoz del premio para pedir de forma explícitada que se dejen de conceder licencias de obra a aquellos establecimientos que no cumplan con la normativa de accesibilidad para personas con movilidad reducida


La premiada con el María de Eza en su vigésimo cuarta edición, Mercedes Medina, ha tenido tiempo tras recogerlo para los agradecimientos a la familia, incluso a la ausente –los padres–, para reclamar más igualdad entre hombres y mujeres (que es de lo que se trataba), pero sobre cualquier otra cosa, para repasar lo que queda pendiente en materia de mejoras para la discapacidad.

Así no ha dudado en arrancarse en su discurso dejando patente que la noticia la “tomó con mucha sorpresa” en un primer instante, para pasar sin solución de continuidad a sentir “alegría porque nos daba la posibilidad de hacernos más visibles para reivindicar más mejoras para la discapacidad”. Asunto para el que ha aprovechado cada llamada de medio de comunicación durante la última semana desde que se conoció su galardón y para el que no ha dejado pasar la ocasión del altavoz de la entrega del premio en un salón del Trono en el Palacio de la Asamblea, abarrotado.

Como un buen enfermero, Medina ha aplicado un leve anestesiante a modo de reconocimiento antes de pasar a pedir. Así, ha reconocido el logro ya aprobado por el Pleno de conseguir, al fin, que las licencias de taxis para discapacitados sean 5, como marga la normativa para Ceuta y no sólo dos. Personificando la gratitud en el consejero de Fomento, Néstor García y el de Gobernación, Jacob Hachuel.

“Las cosas se van consiguiendo. Pero seguiremos peleando como siempre porque en esto como dice el dicho las cosas de palacio van despacio”, ha comenzado para reclamar “el fin de los obstáculos arquitectónicos en la ciudad. No se pueden seguir dando licencias sin respetar las ordenanzas”, ha zanjado tajante, para evidenciar que a muchas personas con dificultad de movimiento entrar a comercios, bancos o edificios públicos les sigue suponiendo a día de hoy un auténtico calvario por la falta de adaptación de esos espacios públicos a sus dificultades para moverse. “Si no reivindicara nada, no sería yo”, se ha disculpado.

Y sobre la igualdad, Medina ha recordado que si la mujer está discriminada, una mujer con discapacidad, como ella, sufre “una doble discriminación”, para pedir pasos hacia una igualdad real y efectiva entre hombres y mujeres, pero no con tratos especiales hacia las mujeres, porque citando a Marie Curie: “Nunca he creído que por ser mujer deba merecer tratos especiales. De creerlo estaría reconociendo que soy inferior a los hombres, y yo no soy inferior a ninguno de ellos. A ninguno”, ha subrayado Medina.

Desde luego, con su discurso Medina ha dado la razón al fallo del jurado del premio que destacó en su reconomiento que se trata de una trayectoria, en el caso de Medina, de “una mujer ceutí que representa valores humanos de sacrificio personal, de lucha por la promoción de las personas con discapacidad y que ha llevado su trabajo y su esfuerzo por encima de lo que pudiera esperarse de una persona que vive con la enfermedad y cuyas iniciativas han ido siempre más lejos de lo que pudiera considerarse como un compromiso personal”.

medina maria eza 2019

Glosa de Vivas

El presidente de la Ciudad, Juan Vivas, fue el encargado de entregar la estatuilla conmemorativa del premio a Mercedes Medina que se pasó todo el acto visiblemente alegre, hablando sin parar con sus acompañantes, haciendo chascarrillos y riendo mucho. A Vivas le tocó también glosar a la galardonada más allá del dictámen serio del fallo del jurado. Vivas como suele ser habitual en él vistió el respaso laudatorio de la trayectoria de MEdia con palabras floridas que mostraron un verdadero aprecio y afecto hacia la galardonada de este año.

“Es una mujer valiente y de carácter. Su trayectoria vital está caracterizada por el coraje, la valentía, la lucha y la resistencia”, le espetó Vivas a la galardonada.

Y esa resistencia le trajo a Vivas estos días atrás, “mientras pergeñaba” el discurso, la canción del Duo Dinámico, ‘Resistiré’. Para el presidente Vivas, Mercedes Medina es como un junco. La canción lo deja meridianamente claro: “Y aunque los vientos de la vida soplen fuerte / Soy como el junco que se dobla, /Pero siempre sigue en pie”. El presidente no mostró sus dotes melódicas.

Y de ahí, tras el repaso político relatado anteriormente, volvió Vivas a la galardonada para mostrar sin tapujos su admiración hacia ella: “es una bendición para nosotros porque nos transmite siempre optimismo. Pero sobre todo porque es una mujer que no pasa desapercibida nunca, porque las injusticias y las necesidades de los más desfavorecidos no te son indiferentes”.

Vivas elogió también su capacidad “para luchar ante la adversidad con una voluntad de hierro que es invencible. Nunca cae en el desánimo. Considera la inclusión posible, en positivo, y como una obligación ética irrenunciable”.

El presidente la animó a “seguir reivindicando” mejoras para ese colectivo. “No voy a decir que la padezco, pero es que no te callas ni debajo del agua”, le dijo en tono divertido para rematarlo ya más serio ensalzando su enorme “generosidad. Siempre pide para los demás, nunca nada para ella. Es un ejemplo de optimismo, ilusión y esperanza por conseguir una sociedad más justa y un mundo mejor”, zanjó Vivas.

Una Mercedes Medina en estado puro aprovecha el María de Eza para reivindicar mejoras para la discapacidad