Aunque cuando ha amanecido no eran muchos los ceutíes que se la habían jugado a pasar el día en el monte tal y como marca la tradición de La Mochila, con la salida del sol y la mejoría del tiempo poco a poco García Aldave se ha ido animando. Según ha informado el propio presidente de la Ciudad, Juan Vivas, a mediodía apenas 200 personas habían acudido al monte a disfrutar del día. Nada que ver con los 2.000 que a esa misma hora ya cogían sitio en el monte en 2023. Incluidos en esos 200 mochileros, medio centenar de campistas que han pasado la noche en el monte. Pero apenas media hora después a simple vista eran más, muchos más. En especial porque los más jóvenes habían acudido en bici en lo que acababa por parecer a ratos toda una ruta cicloturista o una concentración de amantes de este deporte que no tenían miedo a enfangarse en los muchos charcos y el barro abundante que las lluvias de los días precedentes habían dejado en todos los espacios habituales de esparcimiento.
En Isabel II estaba montando todo el puesto de mando, el dispositivo de vigilancia habitual con Bomberos, Policía Local, voluntarios de Protección Civil, Cruz Roja y Brigadas Verdes, repartiendo mochilas con frutos secos e instrucciones para dejar limpio el monte.
En eso ha insistido Vivas también, en las recomendaciones a seguir y en que aunque no se espera agua en toda la jornada sí lloverá a partir de la medianoche para no escampar hasta el lunes. “Lo normal y lo razonable es que la gente no se quede acampada hoy porque va a ser una situación incómoda”, ha explicado el presidente.
Aún así, hay dispositivo de prevención y seguridad para afrontar casi cualquier circunstancia, un dispositivo “afinado” con los años y que lo que fue experimental hace un año es ya algo incorporado a los medios habituales, la geolocalización. “Toda aquella persona que entre en el monte con al intención de pasar el día va a estar localizado, y por tanto se le va a hacer un seguimiento prácticamente permanente para solventar cualquier tipo de incidencia”, ha explicado Vivas.
Las recomendaciones de seguridad por más obvias que puedan parecer y que ha recordado Vivas las estaba cumpliendo prácticamente todo el mundo desplazado al monte. A parte de las bicicletas de los adolescentes y menores, que era lo mas abundante, lo que reinaba más bien era la calma. Nadie dispuesto a dejar el móvil sin batería, adentrarse en caminos peligrosos por escarpados o a hacer fuego (totalmente prohibido) ni con ganas de traspasar las zonas balizadas y prohibidas al paso por estar aún recuperándose del incendio de 2022. Y a priori, habrá que ver al final de la jornada, todo el mundo preparado con muchas bolsas de basura para dejar el monte limpio.
Era el caso en la zona de la Tortuga, por ejemplo de Kenan, Olga y Antonio, tres jóvenes que “no necesitamos a nadie más” para disfrutar del monte y que pasaban el día jugando al trivial y con el Uno en la reserva. Mataban el tiempo para zamparse a la hora del hambre una ensalada de pasta y una tortilla de patata, “todo muy sano”, apuntaba Olga.
Precisamente Al Uno jugaban un poco más allá Adam, Yasser, Abde y Aya. “Somos muy pocos este años en el monte, pero cumplimos con la tradición”. A la espera ellos de dar cuenta del bocadillo de tortilla de patata.
Más desplegados los amigos de la Legión de la Jaima de Jato, hartos ya de recibir la visita de los fotógrafos de los medios: “Vamos a cobrar. Eres el segundo”, y señal clara de que hay poco campista y prácticamente todos van a aspirar a la fama.
A mediodía el monte no lucía una suciedad desmedida por la afluencia de gente, algo especialmente importante de cara a la prevención de incendios. En ese sentido, la Ciudad ha multiplicado este año el despliegue de contenedores para facilitar la deposición de restos y bolsas de basura.
El otro punto álgido del día 1 de noviembre está siempre en el cementerio. En Santa Catalina, los floristas han reconocido haber tenido buena mañana, en especial a primera hora. Aunque también a última hora de la mañana aún eran decenas los ceutíes que se afanaban en recordar a sus seres queridos desaparecidos y en adecentarles su hogar de la eternidad