María Dolores Fernández Blanco aterrizó en la ciudad autónoma procedente de Málaga con una sorpresiva celebración sobre la que bromeó y con la que se mostró agradecida: "Llevo cogiendo el helicóptero desde que lo pusieron"
Cuando María Dolores Fernández Blanco se levantó esta mañana en Málaga, se preparó para dar la vuelta a Ceuta. Le tocaba trabajar. Se puso su chaleco amarillo y enfiló hacia el Aeropuerto de la Costa del Sol para coger el helicóptero, medio de transporte que emplea habitualmente para salir y entrar en la ciudad autónoma. No supo hasta llegar a destino que era la pasajera medio millón de Helity en la localidad, donde la esperaban con una cesta, un gran cartel y un buen ramo de flores. "Prefería 500.000 euros por ser la pasajera 500.000. Hubiera pedido el día y no iba a trabajar", bromeó ella, muy agradecida en realidad por el gesto: "Mira que a mi nunca me toca nada".
La compañía había previsto la llegada de la aeronave a eso de las doce y media. La cosa se demoró un poco, no demasiado, y por la puerta del Helipuerto, custodiada con vehemencia por un guardia civil que negaba las labores de grabación a los medios, empezaron a desfilar pasajeros por delante de las cámaras. En el exterior.
A Fernández Blanco ya la abordaron dentro dos azafatas de Helity, de las que salió acompañada para posar con su cesta, cartel y ramo de flores. No tuvo reparos en hablar. "Me ha sorprendido mucho. No me lo esperaba. Vengo ahora porque voy a trabajar", explicó la mujer rodeada por micrófonos.
Luego hizo la broma del dinero, para seguidamente expresar su agradecimiento por ser protagonista de una suerte de efeméride en el que es su medio de transporte habitual. "Lo llevo cogiendo desde que lo pusieron, de hecho el próximo fin de semana me voy otra vez", subrayó mientras se le deslizaba el ramo de flores que casi besa el suelo.
Se despidió, no sin antes decir. "Habrá que coger un taxi, esto es un fallo, no estaba programado". Rió y con ella el responsable de Helity que también atendió a los medios.
Le tocó hacerlo a José Ignacio Mendiguchía, quien recordó que de manera frecuente se viene celebrando "cuando se ha alcanzado un número significativo de pasajero". Orgulloso de la trayectoria de su empresa, prestando servicio en Ceuta desde 2017, vaticinó un futuro prometedor a la vista de que los aparatos "van casi siempre llenos" y de gente de toda clase: "No es algo selectivo, todo el mundo puede acudir aquí", argumentó.
El desarrollo próximo quizá incluya un nuevo vuelo por las tardes a Algeciras, respondió tras ser preguntado por los planes de Helity. La posibilidad de añadir trayectos a Melilla, sin embargo, no está tan clara: "Tendríamos que estudiarlo", zanjó.