en familia

Un potaje de 2.200 euros para acercar a Ceuta a 'Gazpacho'

Javier Castro e Inmaculada Pachecho reciben el cheque de la Hermandad de la Flagelación
photo_camera Javier Castro e Inmaculada Pachecho reciben el cheque de la Hermandad de la Flagelación

La Hermandad de la Flagelación ha donado la recaudación de su tradicional Potaje Solidario a Javier e Inmaculada, padres de un adolescente de 14 años con un grave Trastorno del Espectro Autista, para colaborar en los gastos de educación y manutención del perro de servicio que ayudará a su hijo a tener una mejor vida. La cita gastronómica ha sido un éxito y hecho sentir a la familia como en casa.

A principios de año los Reyes Magos traerán para Javier Castro Pacheco, un adolescente de 14 años con un grave Trastorno del Espectro Autista, el mejor regalo de todos: un perro de servicio que les ayude tanto a él como a sus padres, Javier e Inmaculada, en su vida diaria. Ya tiene nombre, se llama Gazpacho, y a su llegada ha colaborado a su modo la Hermandad de la Flagelación, que este martes ha entregado a la familia un cheque por valor de 2.200 euros recaudados con su décimo 'Potaje Solidario'.

El dinero irá directo a la asociación Dog Point, una entidad que se encarga de adiestrar canes con "características especiales" para cada caso; lamentablemente "no cualquiera sirve" para este cometido, abunda el padre de Javier, "de otro modo sería más fácil". El proceso, por contra, es largo y costoso, y requiere de entrenamientos junto a especialistas en etología canina, por lo que Javier e Inmaculada llevan ya dos años recaudando fondos para poder colaborar con los gastos no solo de educación, sino de manutención y salud del perro que se generan a lo largo de los diez años que trabajará junto a su hijo. "Luego se jubilará y podremos acoger a otro o quedárnoslo como animal doméstico", aclaran.

La ya conocida cita gastronómica organizada por la Flagelación, que este año buscaba ayudar a la familia en este viaje, tuvo lugar el pasado 19 de octubre y no pudo salir mejor. Admitía el hermano de la Cofradía, Francisco Javier García que "acabas machacado, pero merece la pena" ya que "además de pasar un buen rato" han podido "aportar su granito de arena".

Un sábado que ha sido especialmente divertido para el propio Javier, que en todo momento se sintió "sorprendido y contento, pero sobre todo cómodo" a pesar del gentío. "De alguna manera él sabía que era para Gazpacho", cuentan sus padres ligeramente emocionados. Todos se sintieron "en familia", pero ver a Javier tan "a gusto" hizo de la jornada -que disfrutaron de principio a fin- un momento todavía más especial. "Se infló a comer", aseguraba su madre sonriente.

La Flagelación lleva ya una década dedicando un fin de semana a dar de comer a los parroquianos para juntar dinero que ayude en buenas causas como la de Javier y la cantidad no suele variar. Este año, por ejemplo "vino menos gente pero consumió más", valoraba García satisfecho y agradecido tanto a los participantes como a los vecinos de Teniente Pacheco por "aguantar un día movidito".

El hermano mayor está ahora deseando conocer al simpático labrador color chocolate al que incluso se ha ofrecido a "bautizar" en el oratorio para darle la bienvenida. Sin querer, Gazpacho ya forma parte de una familia todavía más grande de la que componen Javier padre e hijo, Inmaculada y su otro perro.

Comentarios
Entrando en la página solicitada Saltar publicidad