Nuestro Padre Jesús Cautivo y Rescatado y Nuestra Señora de los Dolores volverán a cumplir con la tradición en la tarde de este sábado, desde las seis y media, con su traslado desde la Iglesia de San Ildefonso, en el Príncipe, hasta su Casa de Hermandad, situada en las Puertas del Campo.
Ceuta volverá a cumplir en la tarde de este sábado con una de sus tradiciones más arraigadas: el traslado del Cristo de Medinaceli, Nuestro Padre Jesús Cautivo y Rescatado, y de Nuestra Señora de los Dolores, desde la Iglesia de San Ildefonso, en el corazón del Príncipe, hasta su Casa de Hermandad, situada en las Puertas del Campo. Una cita que arrancará a las seis y media de la tarde, con el inicio del recorrido en la barriada del Príncipe y que atravesará otras como Los Rosales, Hadú o Manzanera hasta llegar a su destino.
Como es habitual, serán miles los ceutíes que acompañen al conocido popularmente como el Señor de Ceuta en este recorrido, congregándose desde primera hora de la tarde en las inmediaciones de la Iglesia de San Ildefonso a la espera de la salida para el traslado de las dos imágenes. Un traslado en el que participará también el presidente de la Ciudad, Juan Vivas, como es habitual, así como diputados de los diferentes grupos políticos con representación en la Asamblea, representantes de la Delegación del Gobierno y de la Comandancia General.
Uno de los momentos más emotivos de este traslado volverá a producirse en el acuartelamiento González Tablas, sede escogida para la tradicional liberación del preso. La sede del Grupo de Regulares nº 54 de nuestra ciudad, acogerá a las siete y media de la tarde el acto por el que un joven ceutí de 36 años quedará en libertad como medida de gracia y bajo la supervisión de la hermandad hasta que finalice su condena, en junio del próximo año. Un acto solemne que contará con un escenario magnífico y que vuelve a mostrar la colaboración entre todas las instituciones y la sociedad ceutí.
Como saben, desde el pasado año se optó por adelantar una semana este traslado del Medinaceli, pasando del sábado previo al Domingo de Ramos, como venía celebrándose en los últimos años, al sábado anterior. Una medida que llegaba para quedarse y que adelante, ligeramente, el inicio de los días grandes de la Semana Santa ceutí pues, aún tratándose tan solo de un traslado, son muchos los fieles que lo viven con la intensidad propia de la Semana de Pasión.
