El edificio, que antes de convertirse en iglesia fue un cine, ha afrontado años de obras que todavía requerirán de más financiación e intervenciones. Mientras tanto, vuelve a abrir al público, que ha sabido apreciar el esfuerzo de la Diócesis y la Ciudad por devolver su iglesia a los fieles.
La Parroquia de San José parece otra. La iglesia ha reabierto sus puertas con una renovadísima imagen que no ha dejado indiferentes a los fieles que han acudido a su reinauguración tras años de obras para rehabilitar el templo que antaño fuera un cine de barrio. Blanco, diáfano y todavía sin terminar, el espacio todavía requerirá de intervenciones futuras, pero hoy lo importante era que volvía a abrir al público con el Santísimo Cristo de la Encrucijada y María Santísima de las Lágrimas bajo su techo.
Ha habido expresiones de todo tipo a la llegada de devotos y autoridades civiles, militares, políticas y religiosas: sonrisas, lágrimas, asombro y mucho orgullo. "¡Qué alegría! ¡Qué bonita y qué moderna!", exclamaba la delegada del Gobierno en Ceuta, Cristina Pérez al traspasar el enrejado de las puertas.
La consejera de Cultura, Pilar Orozco, luchaba por contener las lágrimas de emoción al ver la iglesia reabierta tras años de implicación en el proceso. "Dios transforma las adversidades en nuevas oportunidades", recordaba el Vicario de la ciudad, Francisco Jesús Fernández Alcedo al inicio de la Eucaristía, "profundamente agradecido" por la restauración.
El arquitecto de la obra ha tomado la palabra para explicar a los presentes las complicaciones de los trabajos, que han mantenido el templo cerrado desde 2018 a causa de las "grandes pérdidas estructurales, principalmente en la cubierta", que obligaron a rehabilitar el edificio por completo. "El templo lo necesita, la ciudad también... y sobre todo el barrio".
"Como bien saben todos, esto era un antiguo cine; tenía un falso techo que tenía una cierta característica crítica, pero como la capacidad cortante de ese falso techo también estaba mermado, pues decidimos eliminarlo y de ahí decidimos colocar el sistema led que en principio fue un gran debate, porque no sabíamos si el resultado iba a ser bastante satisfactorio", ha explicado sobre las resoluciones tomadas durante el proceso.
La incertidumbre ha durado poco. "Viendo un poco la imagen de vuestras caras al entrar al templo, pues sabemos que sí, que os ha gustado", ha celebrado sonriente la valentía de ampliar el importe del proyecto y con ello su objetivo final. Y es que finalmente cambiaron todos sistemas de solería y todas las instalaciones; principalmente las eléctricas y de protección contra incendios, las cuales no habían sido reformadas desde el origen de la parroquia.
San José vuele a funcionar, pero "esto supone una fase inicial de lo que es la intervención total que requeriría el templo". Las limitaciones económicas frenan el avance de nuevas actuaciones, por lo que el arquitecto no ha dudado en hacer "un lamamiento a lo que supone la inversión en patrimonio". "Como veis el resultado es bastante palpable", ha valorado.
Por su parte, el Obispo de Cádiz y Ceuta, monseñor Rafael Zornoza Boy, ha bendecido solemnemente la obra, descubriendo una placa conmemorativa que recordará a futuro el esfuerzo realizado por la Diócesis y la Ciudad para devolver el lustre a la parroquia.
