En su charla “Vías legales y seguras: la trampa de los visados europeos y la brecha de justicia para África y el sur global” el activista y Graduado en Relaciones Internacionales y Educador Social, ha denunciado la "falta de transparencia" en los consulados, que en África funcionan de forma "completamente diferente" a otras regiones del mundo
La falta de transparencia también se cobra vidas. Sani Ladán, activista y Graduado en Relaciones Internacionales y Educador Social, lo ha explicado esta mañana en su charla “Vías legales y seguras: la trampa de los visados europeos y la brecha de justicia para África y el sur global”, una de las ponencias de la mañana previas a la Marcha por la Dignidad. Y es que el continente africano es "completamente diferente con otras regiones del mundo" en lo que a políticas de visados se refiere.
No todos los entienden, pero las trabas están ahí. En una administración cualquiera de España, ejemplifica, "te dejan muy claro por lo menos qué es lo que tienes que traer" cuando tratas de realizar cualquier gestión. Pero "en el caso de los visados", lamentablemente, "no es así".
Los consulados europeos, asegura, lejos de facilitar la adquisición de las visas "primero externalizan ciertos servicios a empresas privadas que son empresas españolas y francesas", dando comienzo a un dificultoso laberinto que promete una salida donde solo hay paredes.
"Es decir, tú para pedir por ejemplo cita para una solicitud de visado tienes que pasar a través de una plataforma de una empresa española a la que también tienes que pagar muchísimo dinero para poder hacer el primer paso, que es llegar a un consulado, porque sin esa cita no puedes llegar al consulado", desarrolla.
Podría parecer que una vez sorteado este problema, el trámite estaría asegurado. Sin embargo, Ladán cuenta que en muchos casos, tras recibir la información pertinente el consulado niega el visado sin dar explicaciones al respecto. Ahí se cierra un proceso opaco, casi una estafa, en la que miles de personas invierten todo su dinero en busca de una vida mejor.
Existe una "doble barra de medir cuando se trata de una solicitud de visado en el continente africano" y Ladán no tiene problema en poner sobre la mesa "la parte discriminatoria del asunto". "A veces nos dicen que por qué no venís por vías legales, por qué no coges un avión para venir", afea. Sabe bien que "el que coge una patera no es por gusto a la muerte, sino que primero lo ha intentado por vías legales y oficiales y al no tener respuesta después de haber gastado mucho dinero se ha cogido la vía alternativa que desgraciadamente es la que crea muchas muertes".