La actividad está enmarcada en los programas que desarrolla Cruz Blanca con los más pequeños, que han disfrutado de una divertida tarde aprendiendo a trabajar y respetar la tierra
La Fundación Cruz Blanca junto con el huerto de la Loma Colmenar se han unido para desarrollar una actividad dirigida a los más pequeños. Dentro de los programas que desarrolla la entidad veinticinco niños han disfrutado de una tarde de visita al huerto y conocido tortugas en una divertida jornada en la que han aprendido sobre el proceso de la siembra y la preparación de la tierra.
El objetivo era fomentar en los niños la importancia del cuidado de la naturaleza y los beneficios que obtenemos de ella, además de enseñarles que la unión en comunidad genera cambios contundentes. También proveerles un espacio seguro para su desarrollo personal y social, haciéndolos participes de actividades lúdico-recreativas que fomenten su ocio.
La huerta en la que han creado grandes recuerdos es el resultado de la unión de los vecinos que trabajan por un mismo objetivo y que desde 2018 sigue creciendo y desarrollándose. Un espacio que busca motivar a las demás barriadas y asociaciones de vecinos a ofrecer iniciativas en las que todos se puedan ver involucrados y no existan diferencias. En el pequeño vergel de Loma Colmenar también se enorgullecen de contar que todos los productos son orgánicos, no usan ninguna clase de químicos o pesticidas.
Fundación Cruz Blanca ha querido agradecer y apoyar iniciativas que, como la del huerto, unifican y rompen las diferencias sociales. Además de agradecer a Dina y Yunes por tener la mejor disposición de enseñar a los niños sobre el arte de la siembra.