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Sony Vashdev, Mujer Ceutí del Año: "Mi primera entrevista de trabajo no llegó a celebrarse, buscaban a un chico"

Sony Vashdev recibe el premio María de Eza / A.I.
photo_camera Sony Vashdev recibe el premio María de Eza / A.I.

La economista ha recogido esta mañana el premio María de Eza en el Salón del Trono, donde ha reflexionado sobre la importancia de la independencia personal y la resiliencia

El Salón del Trono del Palacio de la Asamblea se ha llenado de emoción, reconocimiento y memoria compartida. En el centro de ese escenario ha estado Sony Vashdev, que ha recibido este viernes el Premio María de Eza a la Mujer Ceutí del Año y ha convertido su intervención en una reflexión sobre el camino recorrido por muchas mujeres que, como ella, han tenido que abrirse paso en entornos donde apenas había referentes.

La libertad no te la da nadie, la construyes tú cada día”, ha afirmado la premiada ante un auditorio repleto, reivindicando la independencia personal y el compromiso con la igualdad como motores de su trayectoria.

Un reconocimiento a una trayectoria de liderazgo

El acto ha comenzado con la lectura del acta del jurado que ha motivado la concesión del galardón en su XXXI edición tras la que la artista Ebhel ha interpretado una canción para dar paso a la proyección de un vídeo con imágenes de la premiada y mensajes de sus más allegados que ha servido de antesala al momento central de la ceremonia.

El presidente de la Ciudad, Juan Vivas, junto a la consejera de Sanidad y Servicios Sociales, Nabila Benzina, han hecho entrega del galardón a Vashdev, quien se ha dirigido al público con un discurso cargado de agradecimientos y reflexiones personales.

Durante su intervención, la premiada ha recordado sus comienzos profesionales y el contexto al que tuvo que enfrentarse. Ha evocado a aquella joven que terminó Económicas en 1989, cuando las mujeres apenas superaban el centenar en la carrera y el sector bancario estaba masculinizado.

“La primera entrevista de trabajo a la que acudí ni siquiera llegó a celebrarse. Buscaban a un chico que hubiera hecho la mili”, ha relatado.

Aquella experiencia, lejos de frenarla, se convirtió en un estímulo. “Aprendí que los obstáculos, lejos de detenerte, pueden convertirse en una motivación para salir adelante”, ha explicado.

En esta línea ha reivindicado la importancia de la independencia personal y profesional y aseverado que ser autónoma e independiente desde el principio ha sido el mejor regalo que ha podido darse.

De este modo ha construido una trayectoria marcada por la participación en el tejido empresarial, la representación de Ceuta en foros internacionales y el impulso de iniciativas vinculadas al liderazgo femenino

Un compromiso con el empoderamiento

Vashdev ha recordado también su implicación en iniciativas relacionadas con la igualdad. Desde 2007 ha trabajado activamente en el ámbito del empoderamiento femenino y ha participado en la propuesta de candidatas para este mismo galardón. “Empecé proponiendo nombres para el María de Eza y ahora me encuentro al otro lado del espejo”, ha señalado con emoción.

En su análisis personal ha destacado fortalezas y también retos. Ha reconocido que quienes actúan por convicción a veces avanzan más rápido de lo que permite el cambio social, y ha subrayado la dificultad de conciliar plenamente la vida profesional y personal.

Mirar al futuro de las jóvenes

La premiada ha dirigido parte de su mensaje a las nuevas generaciones. Ha reconocido que las jóvenes de Ceuta cuentan hoy con más herramientas que en el pasado, gracias a la legislación, la conciencia social y la existencia de referentes.

Sin embargo, también ha advertido de desafíos pendientes como que “la brecha social sigue en torno al quince por ciento y el ámbito privado continúa siendo el gran territorio pendiente”. Por ello ha lanzado un mensaje directo a las jóvenes para que “rompan moldes”.

Romper moldes y asumir nuevos retos

Durante su intervención, Sony Vashdev también ha mirado hacia su propia historia para recordar los obstáculos que encontró al iniciar su carrera profesional. “Me van a permitir que sea por un momento aquella mujer que terminó Económicas en 1989. No llegábamos ni a cien mujeres y el sector bancario estaba completamente masculinizado”, ha explicado.

La premiada ha relatado incluso cómo una de sus primeras entrevistas de trabajo ni siquiera llegó a celebrarse. “Buscaban a un chico que hubiera hecho la mili”, ha recordado, una experiencia que, lejos de frenarla, terminó convirtiéndose en una motivación. “Aprendí que los obstáculos, lejos de detenerte, pueden ser un impulso para salir adelante”.

La economista también ha animado a las nuevas generaciones a continuar avanzando. “A las jóvenes les diría que rompan moldes. La libertad no te la da nadie, la construyes tú cada día y eliges ser quien realmente eres”, ha subrayado.

La igualdad como tarea colectiva

La consejera Nabila Benzina, que ha tomado la palabra en la recta final del acto, ha destacado la trayectoria de la galardonada como un ejemplo de perseverancia, una carrera en el mundo empresarial que “no es solo un éxito personal; es un faro para todas”.

En su intervención ha defendido el papel de las mujeres en la construcción de la ciudad y ha subrayado que la igualdad no es una cuestión exclusiva de ellas, sino un compromiso que involucra a toda la sociedad.

Ceuta tiene nombre de mujer”, ha proclamado, recordando que la convivencia de la ciudad se sostiene sobre la aportación diaria de mujeres de distintas culturas y tradiciones.

Un acto antes del manifiesto del 8M

Tras el acto institucional, las autoridades y asistentes se han trasladado a la puerta del Palacio Autonómico, donde Vashdev ha procedido a la lectura del manifiesto institucional con motivo del 8 de marzo, Día Internacional de la Mujer.

La jornada ha dejado una imagen simbólica: la de una mujer que ha convertido su trayectoria personal en un mensaje colectivo para toda una ciudad.

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