Visitas culturales y talleres tradicionales marcan una programación especial dentro del hogar para personas de la tercera edad
La residencia de mayores Gerón Ceuta ha puesto en marcha una programación especial con motivo de la Semana Santa, combinando actividades culturales y tradicionales para reforzar la participación, la convivencia y el bienestar emocional de sus usuarios.
Las personas residentes han participado en diferentes iniciativas diseñadas para acercarles a las tradiciones propias de estas fechas. Entre ellas, destaca la visita al Museo de las Murallas Reales, donde pudieron conocer una exposición dedicada a la Sábana Santa.
La actividad no solo permitió profundizar en el significado histórico y religioso de este símbolo, sino que también ofreció a los mayores la oportunidad de disfrutar de un entorno patrimonial emblemático de la ciudad.
Las torrijas como punto de encuentro
La programación también ha incluido un taller de repostería centrado en la elaboración de torrijas, uno de los dulces más representativos de la Semana Santa.
Durante la actividad, los usuarios no solo cocinaron, sino que compartieron recuerdos y experiencias vinculadas a estas fechas, en un ambiente que favoreció la interacción social y el mantenimiento de habilidades cotidianas.
Más allá de una actividad puntual
Estas iniciativas se integran en una programación habitual de carácter lúdico y cultural que el centro desarrolla de forma continuada, con el objetivo de enriquecer el día a día de los residentes y fomentar su participación activa.
La residencia apuesta así por propuestas que conectan con la memoria y las vivencias de los mayores, reforzando su vínculo con las tradiciones.
Un modelo centrado en la persona
Todas las actividades se enmarcan en el modelo de Atención Centrada en la Persona que impulsa la entidad, orientado a promover un envejecimiento activo y respetar la individualidad de cada usuario.
El objetivo es evitar que la entrada en la residencia suponga una ruptura con su estilo de vida, facilitando que mantengan rutinas y actividades como la lectura, la costura o la cocina.
En esta línea, propuestas como el taller de torrijas no solo recuperan tradiciones, sino que permiten a los mayores seguir desarrollando su autonomía en un entorno participativo y cercano.
