En un solemne acto la Ciudad ha recordado a las víctimas y destacado la labor del magistrado en la lucha contra la violencia de género en un día que apela a la responsabilidad colectiva.
"Que cada día sea 25 de noviembre". Con esa idea planeando sobre el Salón del Trono, Ceuta ha conmemorado este martes el Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra las Mujeres, en una jornada solemne y reivindicativa que ha puesto el acento en la responsabilidad colectiva y en la necesidad de sostener los avances logrados. El acto central, celebrado tras un Pleno extraordinario de la Asamblea, ha incluido la entrega del XV Reconocimiento en la Lucha contra la Violencia de Género al juez Miguel Ángel Cano, cuyo discurso ha combinado denuncia, reflexión y esperanza.
Pleno institucional y un inicio marcado por la unidad
La jornada ha comenzado a las 9.45 horas con la celebración del Pleno extraordinario -al que han acudido todos los grupos políticos a excepción de Vox y los diputados no adscritos anteriormente pertenecientes al partido- en el que se ha leído y aprobado la declaración institucional del 25N. El texto ha recordado que “cada víctima representa una historia interrumpida” y que la violencia machista constituye “una vulneración de derechos humanos que exige una respuesta firme, compartida y constante”. También ha alertado sobre nuevas formas de violencia como el acoso digital y ha rechazado las corrientes negacionistas que pretenden cuestionar la existencia misma de la violencia de género.
Tras la sesión, autoridades políticas, jurídicas y militares se han trasladado al Salón del Trono, donde el periodista Antonio Martín ha conducido un acto que ha contado con dos emotivas actuaciones del ballet de María José Lesmes y un vídeo sobre el homenajeado.
El reconocimiento al juez Cano: denuncia y esperanza
El presidente de la Ciudad, Juan Vivas, ha entregado al magistrado Miguel Ángel Cano el XV Reconocimiento en la Lucha contra la Violencia de Género, destacando su labor y compromiso. En su intervención, el juez ha comenzado expresando su gratitud, pero también la necesidad de denunciar una realidad que sigue marcando a miles de mujeres. “¿Cómo podría agradecer este galardón sin denunciar la realidad de la violencia que se ejerce sobre las mujeres y sin reconocer su enorme complejidad?”, ha planteado.
Cano ha subrayado que la violencia machista no es solo un fenómeno social, sino también una realidad delictiva que se manifiesta en “violaciones, coacciones, controles denigrantes, amenazas y maltratos”. Del mismo modo ha defendido la importancia de la presunción de inocencia, pero ha advertido de que la erradicación total de esta violencia no puede darse por garantizada.
“Sería un error creer que puede eliminarse por completo; pero no es pesimismo, sino la apelación a la esperanza que aportan las instituciones del Estado”, ha afirmado, reivindicando el trabajo de quienes ejercen funciones públicas y recordando que la protección de las víctimas requiere firmeza, equilibrio y compromiso.
El mensaje de la Consejería: una causa común que exige unidad
El acto ha concluido con el discurso de la consejera de Sanidad y Servicios Sociales, Nabila Benzina, quien ha reafirmado el compromiso institucional con las víctimas y con la igualdad real. Su intervención ha sido directa, apelando a la responsabilidad compartida y a la necesidad de un trabajo conjunto. “Aquí no hay que mirar si eres de izquierdas o de derechas. Hay que ponerse de acuerdo y mirar hacia el mismo horizonte, porque de lo contrario esta causa será una causa perdida”, ha dicho.
Benzina ha recordado que detrás de cada cifra hay una vida truncada y ha pedido no normalizar ninguna forma de violencia. Ha recalcado el papel clave de la educación, de las instituciones y de la sociedad civil, así como el valor de la autonomía económica para que las mujeres construyan vidas libres.
Su discurso, lejos de quedarse en lo institucional ha incluido el relato de una víctima, “Libertad”, que ha servido para visibilizar el impacto emocional, social y económico que sufren muchas mujeres incluso después de denunciar. La consejera ha subrayado que “cada paso hacia la libertad es un acto de valentía” y trasladado un mensaje de esperanza: “Merecen vivir con respeto, con dignidad y con libertad.”
Manifiesto final y minuto de silencio
El acto institucional ha concluido en la Puerta Noble del Ayuntamiento, donde se ha leído un manifiesto igual al del Pleno, recordando que la lucha contra la violencia de género es una obligación moral y democrática que no admite retrocesos. Después, los asistentes han guardado un minuto de silencio en recuerdo de todas las víctimas todavía con el eco de las últimas palabras leídas por Mario de Miguel, presidente del Colegio de Farmacéuticos de Ceuta sobre la igualdad no como destino, sino "un camino que se recorre cada día" y por el que deben caminar juntos mujeres y hombres, instituciones y ciudadanía.
