Denuncian vertidos de aguas fecales, un socavón en el CEIP Valle Inclán y reclaman acelerar la consolidación de las torres 6 y 7 con cargo al 2% Cultural
La Asociación de Vecinos de Villajovita y la entidad conservacionista Septem Nostra han manifestado su inquietud por los problemas de conservación detectados en las murallas meriníes de Ceuta, fortificación del siglo XIV, después del reciente tren de borrascas que ha afectado a la ciudad en las últimas semanas.
El presidente de la asociación vecinal, Lisandinn Mohamed Mohamed, contactó con el presidente de Septem Nostra, José Manuel Pérez Rivera, para analizar el estado del conjunto defensivo medieval, mandado construir en 1328 por el sultán Abu Said. Ambos realizaron una visita al Afrag mariní, donde comprobaron la existencia de un vertido de aguas fecales procedente de una antigua conducción situada en la base del lienzo de muralla.
Vertido de aguas fecales y fuerte olor
Según la asociación vecinal, la salida incontrolada de aguas residuales comenzó hace aproximadamente dos semanas, coincidiendo con los últimos efectos de la borrasca Marta. Desde entonces, el caudal no ha disminuido, generando malos olores persistentes y un foco de contaminación en el entorno inmediato del monumento.
Las entidades consideran especialmente grave que el vertido se produzca en contacto directo con un elemento patrimonial de alto valor histórico, lo que podría agravar su deterioro si no se actúa con rapidez.
Socavón en el patio del CEIP Valle Inclán
A esta incidencia se suma la aparición de un socavón en la zona intramuros, concretamente en el patio del CEIP Valle Inclán. El hundimiento del terreno se localiza junto a la base interna de la muralla y, según las primeras observaciones, podría estar relacionado con filtraciones derivadas de la fuga detectada al otro lado del lienzo.
A través del hueco abierto en el suelo se aprecia que el terreno ha quedado vacío por debajo, lo que apunta a un proceso de erosión interna provocado por el agua, ya sea pluvial o residual. Ante esta situación, la dirección del centro educativo notificó de inmediato la incidencia a la Consejería de Educación y Cultura, que desplazó a un técnico para evaluar los daños y elaborar un informe.
Asimismo, desde la Dirección General de Patrimonio Cultural se ha informado a las asociaciones de la tramitación de un expediente por vía de urgencia para adjudicar una intervención que permita solucionar el problema detectado en el Afrag mariní.
Intervención de ACEMSA y grietas en el muro
Paralelamente, la empresa municipal ACEMSA trabaja desde comienzos de semana para localizar el origen de la fuga y corregirla. Durante la jornada, operarios y maquinaria ligera han realizado excavaciones con el objetivo de identificar el punto exacto de la avería y frenar el vertido.
Otro de los aspectos que más preocupa es la aparición de una separación visible entre el muro de cerramiento del patio escolar y el lienzo de la muralla. No se ha podido determinar con claridad si el desplazamiento afecta al muro del colegio o a la estructura histórica, aunque se han detectado grietas que evidencian el deterioro del cerramiento del centro.
Ante el riesgo que supone esta situación, tanto la asociación vecinal como la dirección del colegio han optado por dejar de utilizar el patio afectado hasta que se resuelva el problema del socavón y se garantice la estabilidad del muro.
Reclaman acelerar la consolidación de las torres
Las entidades también han señalado otras deficiencias en el entorno, como el estado de abandono del parterre situado intramuros y el deterioro de la apertura existente en la muralla hacia la calle Lope de Vega.
En este contexto, la Asociación de Vecinos de Villajovita y Septem Nostra reclaman que se actúe con la mayor celeridad para reparar los daños ocasionados por las lluvias y que se impulsen los trámites del proyecto de consolidación de las torres 6 y 7 del recinto. Esta actuación fue aprobada por el Consejo de Gobierno de la Ciudad Autónoma de Ceuta dentro del programa 2% Cultural del Ministerio de Vivienda y Agenda Urbana, con un presupuesto de 735.769,88 euros.
Ambas entidades insisten en que la conservación de las murallas meriníes no solo es una cuestión patrimonial, sino también de seguridad y salubridad, por lo que consideran imprescindible una respuesta coordinada y urgente para proteger uno de los principales vestigios históricos de la ciudad