El presidente de la Ciudad Autónoma renueva un año más su voto de gratitud a Santa María de África “manantial inagotable de amor, que todo lo puede”
Lo hizo Torres Vedrás en 1651, el Marqués de Campo Fuerte en 1743, el Ayuntamiento en 1937 y desde 1996 la Asamblea de la Ciudad. Hoy, como cada 9 de febrero, el presidente, Juan Vivas, ha renovado su Voto de Gracias ante la Patrona; en señal de reconocimiento a los favores recibidos de la Divina Providencia por la intercesión de su Santísima Madre, a la que los ceutíes veneran con el título de Nuestra Señora de África, pero también para comprometerse a “poner el interés general por encima de cualquier todo”.
“A tu templo acudimos como representantes y servidores del pueblo de Ceuta, como hicieran quienes nos precedieron, para proclamar, de manera pública solemne y voluntaria, que por Patrona y Madre te tenemos y reconocemos”, ha comenzado su intervención el presidente.
En esta ocasión Vivas ha agradecido a la Patrona que sea “un manantial inagotable de espiritualidad; de consuelo en la adversidad, de luz en la oscuridad, de fuerza frente a los desafíos”. También de “fraternidad y de concordia, piedad, pasión, perdón, y cada 5 de agosto, de júbilo y alegría”.
Pero “sobre todo de amor”. “El amor que todo lo puede y alcanza, para el que no existen metas imposibles ni sueños irrealizables, incondicional, ilimitado”, ha expresado con devoción ante la Virgen.
Ante ella ha hecho público su compromiso de conducir ¡por la senda de la integridad y la decencia; de poner el interés general por encima de cualquier otro; de servir al bien común, de procurar la justicia, la prosperidad y el bienestar de los ceutíes, de todos los ceutíes”. Especialmente de los “más débiles y necesitados”, los “más vulnerables”.
A su querida Madre y Patrona, el presidente también ha pedido “protección y amparo” para el pueblo de Ceuta, “que ha forjado su carácter a base de coraje y valor para resistir, de audacia para afrontar retos por exigentes que sean”. Una ciudad “que ha hecho del respeto y la convivencia una manera de ser y de vivir, de vivir compartiendo”.
“Un lugar donde el grito de ‘viva Ceuta’ suena en el corazón y el alma cual eco fuerte de un ‘viva España’”, ha clamado para finalizar su Voto de Gracia.
