María Belén, Damaris y Ángela han sido despachadas por el presidente de la Ciudad a escasa semana y media de que estas protagonicen un momento único en sus vidas: accionar el botón que encenderá los miles de puntos de luz del alumbrado ornamental
Poco tiene más valor y significancia para el ceutí medio que el hecho de ser objeto de una recepción encabezada por Juan Vivas (admítelo, tu también querrías ser recibido en audiencia por parte del alcalde). Hoy, 19 de julio de 2024, tres jóvenes hasta ahora desconocidas pueden decir, orgullosas, que han visto materializada tan valiosa y cotizada pretensión. ¿El motivo? Su belleza.
El presidente de la Ciudad ha recibido en el Palacio Autonómico a las ganadoras del certamen que sirvió para escoger a las reinas de las Fiestas Patronales del año en curso. Lo ha hecho en su propio despacho, al amparo de rostros tan conocidos de su Gabinete como Pilar Orozco y Eduardo Ayala.
María Belén, Damaris y Ángela han sido despachadas por el jefe del Ejecutivo local media hora después del repicar de campanas del mediodía. Pese a la vergüenza inicial y al entendible nerviosismo, sus caras denotaban ilusión y felicidad. "Qué guapas...", se le escapaba al presidente.
Vivas no ha dudado en utilizar la cercanía y la distensión para deshacer el nudo que las chicas tenían en sus gargantas, casi como queriéndolas meter dentro de una especie de burbuja para aislarlas del tumulto y las miradas de los periodistas. "¿Cómo van los estudios?", les preguntaba. "¿Qué queréis ser cuando seáis mayores?", proseguía.
Tras entregar a cada una de las chiquillas un pin con la efigie de la Virgen de África, Vivas, Orozco y todos los presentes en el lugar han protagonizado un obligado posado grupal que, desde ya mismo, permanecerá imborrable en el vasto imaginario caballa.
Cabe señalar que el recibimiento ha hecho las veces de preludio de lo que está por venir. Dentro de escasamente semana y media, las tres reinas serán las gustosas encargadas de accionar el botón que encenderá los miles de puntos de luz del alumbrado ornamental de nuestras siempre apacibles Fiestas Patronales. "Es algo que no vais a olvidar nunca", zanjaba el alcalde.