El comandante general, Marcos Llago, sigue con su interminable despedida del puesto. Si el miércoles fue la propia ministra de Defensa, la que acudió a la ciudad a despedirle del puesto, el jueves la Delegación, este viernes le ha tocado el turno a la Ciudad Autónoma. El presidente, Juan Vivas, le ha brindado la oportunidad de firmar en el libro de oro de la ciudad y luego le ha organizado una cena con toda la Asamblea. En ese foro, Vivas no ha dudado en nombrarle como “el mejor” comandante general que ha tenido la ciudad.
“El nombramiento del general Llago como comandante general fue muy bien recibido en nuestra ciudad, lo avalaba su brillante trayectoria y el recuerdo que dejó como coronel del Tercio; sin embargo, debo reconocer que la realidad ha superado las mejores expectativas: entonces, cuando fue nombrado, sabíamos que tendríamos un magnífico comandante general; hoy podemos afirmar que había sido nombrado el mejor”, ha manifestado Vivas.
Vivas ha usado su habitual florido verbo para realizar una loa a Llago que ha sonado sincera y en la que no ha escatimado elogios. Antes el comandante general había dejado escrito en ese libro de honor lo siguiente:
"En mi despedida como comandante general de esta noble, leal y fidelísima ciudad de Ceuta, quiero expresar con estas palabras mi más profundo agradecimiento por estos años de enorme enriquecimiento personal a quienes forman parte y dirigen las instituciones que la gobiernan y, en general, a toda su ciudadanía. El excelente trato y consideración recibidos desde todos los estamentos ceutíes durante todos estos años han generado en mí un eterno agradecimiento al que se une el de pertenencia a esta ejemplar sociedad y que alcanzó su punto culminante con la concesión de la Medalla de la Autonomía en mi persona.
Una sociedad que fusiona lo militar en su ser como un todo. Una sociedad respetuosa con su diversidad y concordia en la que todos, como reza nuestro himno, podemos encontrar nuestro hogar. En definitiva, una sociedad actual que, apoyada en nuestra historia, geografía e hispanidad, puede sentir, 100% de todo ello, el orgullo de lo que es y representa para España y la humanidad. Aunque tengo que dejar mi cargo, ausentarme de ella y alejarme de vosotros, sólo lo haré físicamente, pues quiero ser un digno representante de los valores que nos caracterizan y tratar de ser el mejor embajador de esta maravillosa, cálida y acogedora tierra.
Muchas gracias por todo lo que me habéis hecho crecer, enseñado y ofrecido. Os llevo en el corazón, en el alma y en la mente. Vuestro Comandante General, desde ya allá donde me encuentre, un caballa más”.
Para Vivas Llago represente “la excelencia en el ejercicio del mando, en el cumplimiento del deber, en la vocación de servicio”. Un comandante general que en opinión del presidente ha preservado y protegido el prestigio de la institución. Una afirmación que en los tiempos que corren no parece cualquier cosa. Ahí está Mazón, por poner un ejemplo. Y esa dedicación y esa excelencia es la que, según vivas, le ha abierto “el corazón de la sociedad ceutí”.
A pesar de esas palabras, el presidente ha tratado de huir del concepto “despedida” para ubicar el homenaje en “una pública manifestación de reconocimiento, aprecio y gratitud” y ha subrayado su seguridad en que Llago cumplirá con lo que ha reafirmado durante toda esta semana de despedidas, que mañana tendrá un capítulo más en el cuartel de Otero: “en lo que concierne a los imperativos del corazón nadie se va de donde no quiere; y yo estoy convencido de que Cristina y Marcos, vayan donde vayan, residan donde residan, llevarán siempre a Ceuta prendida de los pliegues del alma”.
El presidente ha recordado que a Llago lo nombraron oficialmente comandante general de Ceuta un día antes de que el BOE recogiera la Estrategia de Seguridad Nacional en la que se da especial importancia a la situación de Ceuta y Melilla.
“Indudablemente, se trata de una simple coincidencia, pero, en el fondo, existe una evidente conexión entre ambas publicaciones por cuanto que, el general Llago Navarro, nuestro comandante general, ha interpretado y defendido, como nadie, que, en el caso de Ceuta, la misión de nuestras Fuerzas Armadas no debe limitarse a las capacidades estrictamente militares, que aquí se requiere un plus de implicación en ámbitos muy sensibles para la estabilidad de Ceuta y la calidad de vida de los ceutíes, como son, entre otros, las actividades culturales, deportivas, y sociales; el uso compartido de instalaciones; la puesta en valor del rico patrimonio histórico-militar; la asistencia en caso de emergencia; la proyección de la imagen de Ceuta a través de las unidades de nuestra Comandancia en otras localidades del resto de España; y la contribución al desarrollo económico, a la generación de renta y empleo”, ha repasado Vivas.
Y ha enumerado sus méritos, esos que ahora le están brindando tanto cariño en su despedida. Vivas ha pasado por el uso conjunto d ella pista de atletismo, el mirador de Benzú, el proyecto para adecuar como recursos turístico la fortaleza del Hacho, el plan de reforestación o la consolidación de las pruebas deportivas de la Cuna de la Legión, el Desafío de los 300 y la Vuelta a Nado a Ceuta. Y como remate:
“su decidido y decisivo apoyo a la actuación sobre cesión a la ciudad de los acuartelamientos de Fiscer, Fuentes Pila y Otero: cien mil metros cuadrados - el equivalente al 8% de toda la superficie de Ceuta- en pleno casco urbano y sin coste económico para la Ciudad; una iniciativa de calado histórico por su capacidad transformadora”.