Según denuncia el colectivo, uno de los árboles retirados el día anterior de la Puerta Califal continúa colgando de una grúa, con las raíces al sol, sin ninguna protección frente a bacterias, hongos o patógenos
La asociación ecologista en Defensa del Arbolado Urbano, la Biodiversidad y el Medio Ambiente (Daubma) ha vuelto a denunciar "la falta de empatía y cuidados" en la gestión del arbolado urbano en Ceuta, en esta ocasión por el tratamiento recibido por los árboles que se están retirando de la entrada a la Puerta Califal, en el entorno del Puente del Cristo.
Según denuncia el colectivo, uno de los árboles retirados el día anterior continúa colgando de una grúa, con las raíces al sol, sin ninguna protección frente a bacterias, hongos o patógenos. Una situación que califican de "irresponsable" y que, aseguran, "se repite en la ciudad con demasiada frecuencia".
Un historial de trasplantes fallidos
En este sentido, Daubma ha recordado otros casos recientes que demuestran lo que califican como una “mala praxis sistemática” en la gestión del arbolado urbano, como la muerte de las ocho palmeras trasplantadas tras la retirada de zonas verdes en el Puerto o la escasa tasa de supervivencia de los 22 ejemplares llevados al Centro Ecuestre del Jaral.
También se ha referido a las 34 palmeras trasladadas desde Martínez Catena a la curva de Juan XXIII y Loma Colmenar, donde 25 han muerto y el resto se encuentra "en estado crítico".
A juicio de la asociación y dado el historial de trasplantes fallidos, todo parece indicar que “la historia se repite una y otra vez sin consecuencias ni rectificaciones”.
Propuesta: creación de una Comisión del Árbol en Ceuta
Ante esta situación, Daubma propone formalmente la creación de una Mesa o Comisión del Árbol en Ceuta. La entidad ya ha elaborado y presentado un reglamento detallado para su constitución, con el objetivo de mejorar la planificación, protección y gestión del arbolado urbano de la ciudad.
Una medida basada en varias necesidades como la posibilidad -precisamente- de evitar talas, podas excesivas o trasplantes sin planificación técnica adecuada o asegurar que todas las actuaciones sobre árboles estén fundamentadas en criterios científicos y ecológicos.
También serviría para fomentar la participación ciudadana en las decisiones que afectan a las zonas verdes y coordinar políticas públicas más sostenibles con visión a largo plazo.
La iniciativa se inspira además en experiencias ya aplicadas con éxito en ciudades como Madrid, Córdoba, Sevilla o Cádiz, donde la existencia de una Mesa del Árbol ha contribuido a mejorar la gestión del entorno verde y la calidad del aire.
El reglamento y composición del órgano
El colectivo ecologista también ha detallado el contenido del reglamento fundacional de la Mesa del Árbol que estaría adscrita a la consejería de Medio Ambiente y cuyo objeto, detalla, sería “garantizar la conservación, protección y planificación del arbolado en Ceuta”.
El órgano incluiría un representante de la Consejería como presidente, un técnico municipal especializado en arbolado como vicepresidente y vocales procedentes de asociaciones ecologistas y vecinales, expertos botánicos, paisajistas, técnicos de Parques y Jardines y ciudadanos interesados.
Las reuniones, indican desde Daubma, serían trimestrales, con posibilidad de crear grupos de trabajo específicos. Las decisiones se recogerían en actas públicas, y se habilitaría un canal de comunicación directo con la ciudadanía.
El Ayuntamiento, detallan, garantizaría los medios para el funcionamiento de la Mesa sin incrementar el gasto público. Además, se coordinaría con la Delegación del Gobierno y la Consejería de Cultura para garantizar el cumplimiento de las normativas y proteger los árboles históricos.
Llamamiento a todos los partidos
Sobre esta idea, Daubma ha lanzado un llamamiento a todos los partidos políticos de Ceuta -estén o no representados en la Asamblea- para que apoyen esta propuesta. Consideran que “es el momento de dejar de mirar hacia otro lado y establecer un sistema responsable y participativo para evitar nuevas pérdidas irreversibles en nuestro patrimonio natural”.

