CRISIS CON MARRUECOS

Diplomacia. Amenazas veladas y respuesta de la Unión Europea ante la “agresión” a la frontera de Ceuta

Diplomacia. Amenazas veladas y respuesta de la Unión Europea ante la “agresión” a la frontera de Ceuta
 Día 2 Avalancha de marroquíes-20
El Ejército custodiando el paso del Tarajal./archivo

El diccionario define la diplomacia como la “rama de la política que se ocupa del estudio de las relaciones internacionales”. Y parte de las claves que explican la zozobra con la que conviven los ceutíes desde hace días hay que buscarla en la diplomacia. A las voces que apuntaban desde el comienzo de la crisis que la explicación a lo que estaba sucediendo había que buscarla en la acogida por motivos humanitarios del líder del Frente Polisario, Brahim Galy, en un hospital de La Rioja, les ha dado la razón este martes la embajadora de Marruecos en España, Karima Benyaich, al afirmar sin tapujos y dejando claro que la dignidad y la vida de cientos de marroquíes menores no valen nada en comparación con un líder enemigo que hay actos que tienen consecuencias “y se tienen que asumir”.

En la diplomacia un recurso habitual es llamar a consultas a los embajadores en otros países cuando hay tensión y crisis. Pero la llamada a consultas no es la retirada, lo que indica que el diálogo está abierto y la solución al conflicto de momento parece pasar por la cooperación por tensas que estén las relaciones.

La frontera violentada en Ceuta no es sólo entre España y Marruecos, lo es también entre la Unión Europea y Marruecos. El país vecino viene manteniendo relaciones tensas en los últimos tiempos no sólo con España, también con Alemania, y no hace tanto con su socio preferente y habitual, Francia. Y casi siempre con el telón de fondo del Sáhara Occidental, un territorio mucho más extenso y rico en recursos que las dos ciudades autónomas. Quizás por eso, la Unión Europea no ha tardado mucho en alzar la voz para respaldar a España y decir con claridad que “las fronteras españolas son fronteras europeas”. La frase la ha pronunciado la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen.

A la afirmación rotunda de una de las máximas autoridades en Bruselas se ha sumado el ofrecimiento de la agencia policial de fronteras, Frontex, a España para recuperar la normalidad en Ceuta.

Las relaciones internacionales y la diplomacia están sacudidas aún por las secuelas del mandato del presidente de Estados Unidos, Donald Trump. Uno de sus máximos defensores en España, el líder de VOX visita Ceuta este miércoles, y mucho de lo que está pasando en Ceuta desde el lunes en realidad está relacionado con el reconocimiento de Trump de la soberanía marroquí sobre el Sahara Occidental realizado cuando ya había perdido las elecciones en su país.

El panorama de las relaciones internacionales está agitado (ahí están los muertos y las bombas en Israel y Palestina) porque el cambio de Trump por Biden abre un nuevo panorama en el que los que habían salido ganando y atisban que pueden perder están presionando para defender lo ganado, tal sería el caso de Marruecos.

En medio de todo eso como suele ser habitual desde tiempos inmemoriales los súbditos suelen salir perdiendo. Así Marruecos no ha dudado en usar y arrojar contra Ceuta a su población más vulnerable, menores por cientos, y personas que viven con angustia en el otro lado de la frontera desde que el Tarajal dejó de ser además de una frontera que marca el territorio un paso de comercio y riqueza para un lado y otro.

La vicepresidenta del Gobierno, Carmen Calvo, no ha dudado en calificar de “agresión” contra nuestras fronteras lo sucedido estos días en Ceuta y también en Melilla, parece que finalmente el vídeo que ha circulado de un gendarme abriendo la puerta a un nutrido grupo de marroquíes, en su mayoría menores, está tomado en Melilla.

Diversos medios como El Mundo publican a última hora de este martes ya informaciones que apuntan a que la llegada masiva de marroquíes dispuestos a mojarse por abandonar la miseria y llegar al primer mundo sorteando el Tarajal y Benzú no sólo contó con la pasividad de las autoridades marroquíes sino con su colaboración.

Un periodista habitual en Ceuta y que conoce bien cómo ha venido funcionando Marruecos en su presión sobre las ciudades autónomas en los últimos años, Ignacio Cembrero, reveló a última hora de este martes en la Cadena Ser que al menos conocía un caso de unos padres que habían prohibido a su hijo subirse a uno de los autobuses fletados en zonas más alejadas de Ceuta como Larache o Chauen en dirección a la frontera del Tarajal. ¿Fletados por quién? Eran gratis, eso es seguro.

La crisis de momento se apacigua, aunque cabe esperar una noche complicada entre este martes y miércoles, quizás no tanto en los pasos fronterizos, donde parece que las autoridades marroquíes han asumido su papel de colaboración y siguen disipando a la masa en el otro lado, como en la propia ciudad, donde aún quedan muchas personas, adultas y menores, deambulando sin rumbo en busca de techo.

Ante todo esto hay que apuntar el gesto inédito por contundente y veloz del presidente del Gobierno de España, pisando Ceuta y Melilla sin esconder el cargo como hiciera en su día Aznar ya de retirada para no airar a su vecino marroquí. La sola presencia del presidente del Gobierno de España es un gesto de reafirmación en la defensa de la ciudad. No había visita oficial desde José Luis Rodríguez Zapatero en febrero de 2006, han pasado tres lustros. Entonces, Marruecos reconoció haberse incomodado con la visita. Ahora es España la que reacciona ante lo sucedido. Pero lo hace con el aparente respaldo de la Unión Europea.

Y en muchas declaraciones los expertos en esa diplomacia que parece mover todo el conflicto empiezan a apuntar que tal vez Marruecos haya calculado mal. Aunque no está todo dicho. Al coro de voces internacionales se ha sumado también la del Alto Representante de la Unión para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad, Josep Borrell, que ha asegurado que “Ceuta es la frontera de Europa con Marruecos y que la Unión Europea hará lo necesario para apoyar a España en estos momentos difíciles”. Al mismo tiempo fijaron dos prioridades: la vuelta a la normalidad en Ceuta y el impedir que ser pierdan vidas humanas ahogadas en el mar. Vidas (muchas de menores) inocentes, que son sólo víctimas del juego de la diplomacia por voluntad de una sola parte del conflicto.

Diplomacia. Amenazas veladas y respuesta de la Unión Europea ante la “agresión” a la frontera de Ceuta