60,25 EUROS

Las copas de Rajoy en el hotel público se pagaron… o no

Las copas de Rajoy en el hotel público se pagaron… o no
Rajoy en un acto en Elche y sobre impresionado el ticket con las copas de 2008 en el Hotel Público, entonces Tryp.
Rajoy en un acto en Elche y sobre impresionado el ticket con las copas de 2008 en el Hotel Público, entonces Tryp.  

El caos en la gestión del hotel público al que tras la salida de Meliá le aparecieron cerca del millón de euros en deuda por cobrar de morosos de toda condición y color lleva a su gerente a no saber a día de hoy si el ticket con las copas atribuido a la comida de Rajoy está pagado o no, como denunció la diputada de MDyC, Fatima Hamed, en el otoño de 2017

Ese hombre del que le hablo, al que usted seguramente eche de menos por sus lapsus cien por cien carne de meme, visitó Ceuta en varias ocasiones. Una de ellas allá por febrero de 2008 fue agasajado con una comida en el entonces Hotel Tryp, bajo la gestión de Meliá. La comida de la cúpula del PP con su presidente, entonces líder de la oposición, terminó como suelen terminar las comidas los "muy españoles y mucho españoles": con unos cafés y unas copas. Nada muy extraordinario, más bien se diría que tirando a lo vulgar, según se recoge en el ticket al que ha tenido acceso Ceutaldia.com y que lleva escrito a mano por encima “comida Mariano Rajoy”, al menos aquí está claro y no hay un M., que dé lugar a dudas. 8 cafés expreso con leche (10,80€), 3 combinados de ginebra con refresco a razón de 5 euros la copa (15€), otros tres combinados de ron, dos a 5,50 euros y otro a 5 (16€) y otros tres combinados más de whisky escocés a razón de 5,50 euros la copa (16,50€) y un agua mineral a 1,95 euros. En total 60,25 euros, 10.025 de las antiguas pesetas.

ticket copas rajoy hotel publicoLa factura la denunció como impagada la diputada del MDyC, Fatima Hamed, durante una intervención en el Pleno de la Asamblea a finales de 2017. Y en el hotel dan por hecho que está pagada, pero tampoco lo saben con seguridad, como reconoce su gerente, Alberto Solano.

Remontándose a hace más de una década ya, en aquel entonces el presidente del Partido Popular era Pedro Gordillo y el máximo responsable político del hotel, el hoy senador, Guillermo Martínez. Es conocido que Martínez se las tuvo tiesas con el entonces todopoderoso vicepresidente de la Ciudad Autónoma y presidente del PP, a costa de alguna comilona en el propio hotel que el responsable último de la sociedad pública exigió que se pagara. Pero como sea, la denuncia de Hamed llegó porque la factura de las copas estaba entre las muchas que figuraban como pendientes de cobro.

Solano al ver el ticket ha echado de menos que figure una firma en el ticket a la que poder atribuir una responsabilidad en el pago. No conviene olvidar el detalle perverso que el gerente del hotel, Alberto Solano, entonces, como durante buena parte de los últimos años, ejercía de tesorero del PP. Aunque eche balones fuera y culpe a la gestión que llevaba Meliá. Si no se sabe con seguridad si está pagada o no es por una razón: “Cuando Meliá salió nos apagó el sistema y lo que sabemos que estaba pendiente de cobro es todo por los papeles que hemos encontrado. Papeles como este que al menos se lee después de diez años, pero otros ni eso”, reconoce Solano.

Y aún así, al hotel le aparecieron deudores por cerca del millón de euros, el principal la propia Ciudad Autónoma, ahí figuraba también el propio PP con 30.000 euros, más partidos políticos, sindicatos, empresas, particulares conocidos y desconocidos, entidades deportivas y un poco de todo.

De esa deuda que se conoció al salir Meliá de la gestión se ha cobrado una parte, como reconoce el propio Solano, pero otra se ha pasado directamente a incobrables, bien porque la deuda ha prescrito o bien porque no hay un soporte legal para exigir y forzar al pago, precisamente porque todo estaba en papeles como el ticket de las copas de Rajoy. La gerencia del hotel dispone de una lista actualizada de deudores, mientras asegura que a día de hoy “paga todo el mundo. Nadie deja ni un céntimo a deber”.

Consultada la entonces denunciante, Fátima Hamed, ella asegura que las copas tras su denuncia fueron abonadas por el PP, pero aún así, esas copas de las que usted me habla es imposible saber si efectivamente se pagaron o no, según ha explicado la gerencia. Aunque sean el ejemplo perfecto del despropósito de gestión que se ha llevado en el hotel público años atrás.