Entre "nos van a matar" y "que llamen a los de la lista y que digan de dónde vienen cada uno"

Varios trabajadores de Emvicesa fueron detenidos en las oficinas y figuran en la causa como investigados.

El 24 de mayo de 2015 el PP ganó las elecciones autonómicas en Ceuta una vez más con mayoría absoluta pero en Emvicesa era otro guiso el que, sobre todo, agitaba la cocina pese a que supuestamente el Gobierno había dado orden de parar máquinas. Hasta por las tardes, pese que no consta que nadie hiciese horas extra, al menos dos trabajadores de la empresa municipal se afanaban en la adjudicación de las 317 VPO de Loma Colmenar, según ha constatado la Policía Nacional en el Whatsapp de Antonio López.

"De realizar el trabajo por la tarde sin que conste oficialmente y sin cobrar horas extra se deduce que era una medida de seguridad para que el resto de trabajadores de Emvicesa no conociesen de forma clara cómo se concedían las viviendas", interpretan la UDEF y la UDYCO en su último informe para la instructora del 'caso Emvicesa'.

El día 29 de mayo, una de esos dos trabajadores explicó a Antonio que quedaban libres todavía 39 casas. Al día siguiente le preguntó si recordaba a un matrimonio acompañado por un policía, aunque los investigadores no han podido identificarle porque con su apellido hay "varios" tanto en la Policía Nacional como en la Local de Ceuta. "Apunta los datos y luego lo vemos", le indicó López, que ante la duda siempre optaba por "reservar".

Al día siguiente, la misma empleada explicitó que existían "problemas" con algunos compromisos y permutas porque incluía a personas que no eran solicitantes de vivienda. Además, se chivó de que una compañera "se niega a colaborar". El mismo 2 de juno por la tarde, insistió en que "los compromisos que no tienen solicitud no tienen teléfono". El ex gerente le pidió que hiciese reserv "por si acaso". Contando "las 8 sin solicitud y el militar de Escuelas Prácticas" ya solo quedaban 22 libres.

Antonio López se mostró "bastante feliz" (escribió "uy q bien!!") ya que además pensaba "torear" a los vecinos de la calle Molino con los que se iba a reunir. "Yo creo que ya está todo, faltan las permutas de tu amigo [XXX] y ya está creo. Genial, gracias a los dos", terminó. El 3 de junio, la misma trabajadora pidió venia para "empezar a hacer contratos para adelantar". A López le pareció "perfecta" la idea.

López, a Román el 18 de junio: "Buenos días amore ¿Estás ya con el sinvergüenza [por Vivas] este? Dile a Juan que tiene el día de hoy para hablar conmigo o cambiar de opinión o reviento esto"

El día 5, la empleada de Emvicesa trasladó al ex viceconsejero que había "metido" a una mujer que apareció en la 'lista fantasma' y que la consejera le había dado dos permutas de las 170 VPO. El 7 la Policía recoge un mensaje de Román con dos casos de posible desahucio cuyos nombres "no aparecen" en la 'lista fantasma'. El 9 de junio, 306 viviendas ya tenían nombres y el 12 en la sociedad municipal se trabajaba a toda máquina haciendo contratos y "preparando los contadores de luz y agua". "A ver qué hay de lo tuyo, ¿no? Ojalá te quedes", le preguntó-deseó por Whatsapp. López calculaba que en dos semanas sabría de su futuro en la Ciudad Autónoma y ella le dio por eso que en ese tiempo "dejamos las casas listas".

No hubo tiempo. El 18 de junio, López se jugó la última carta ante el horizonte que se le presumía sin hueco en la nueva Administración de la legislatura 2015-2019. En un mensaje a Susana Román le dejó claro: "Buenos días amore ¿Estás ya con el sinvergüenza [por Vivas] este? Dile a Juan que tiene el día de hoy para hablar conmigo o cambiar de opinión o reviento esto". A mediados de julio, Vivas, ya con la 'bomba' detonada, revelaría ante los medios esa "amenaza".

El 25 de junio 'El Pueblo' publicó la 'lista fantasma'. "Yo ladro mucho pero no muerdo y lo sabes", se excusó López con Román, que le escribió por última vez: "Estoy rota", le puso dos veces al ex gerente, que le remitió varios largos párrafos asegurando que parte de la oposición era partidaria de "entregar del tirón" la promoción y "después que se investigue lo que se quiera". "Espero que no se líe más y nadie me culpe de algo que no tengo culpa porque entonces tendré que dar todas las explicaciones", advirtió ofreciénse incluso a hablar con Vivas. "¿Crees que soy tan mongolo como para hacer esto? Esto me ha superado con creces. Lo siento infinito, sabes que te quiero y en el último momento me han dejado como el culo", terminó.

Los fantasmas también poblaron Emvicesa. 10 de julio, mensaje de la empleada de marras a López: "A mí si me preguntan lo que voy a contar todo". El ex diputado responde que "no hay por qué mentir". Tres días después, cuando ya se daba por hecho que lo difundido no valdría para nada, la trabajadora asumió que "nos van a matar", para la Policía "alusión a todos los clientes que habian incluido en la lista".

Por esas mismas fechas, mediados de julio, el otro trabajador de Emvicesa (investigado por prevaricación, falsedad y malversación) que se empleó a fondo advertía: "Estimado señor, quiero que sepas que si me necesitas para algo cuentes conmigo y ese empleado al que van a llamar soy yo diré la verdad del asunto y de dónde venían todos los nombres". López, que iba a declarar por primera vez a los dos días, le contestó: "Tengo muy claro cómo se ha hecho todo el listado, que era conocido por Gobierno y oposición y que aunque tenía una copia yo no lo publiqué".

Al encarcelado desde febrero le preocupaba tener papeles y "decepcionar" a tanta gente que se veía "sin hogar". Reclamó a la trabajadora con un correo electrónico de su inmobiliaria de la Costa del Sol el listado de viviendas y "el Acta de la Comisión" o del Consejo de Administración de Emvicesa, por el que se mostró vivamente expectante durante semanas. A mediados de septiembre, recelosos de las preguntas de Chandiramani por mails enviados, acordaron buscar otra fórmula ("me treré un pendrai", sugirió ella) para seguir remitiendo información a López al margen de "la perra" y otros.

"Estimado señor", informó un trabajador de Emvicesa a Lopez, "quiero que sepas que si me necesitas para algo cuentes conmigo y ese empleado al que van a llamar soy yo diré la verdad del asunto y de dónde venían todos los nombres"

La trabajadora (investigada por prevaricación, falsedad documental, tráfico de influencias y malversación de caudales públicos) seguía inquieta a finales de septiembre: "Si voy a declarar diré la verdad y punto. Y si no que llamen a todos los que hemos recibido. Que van a verme allí", avisó a López, que también se veía seguro con la "coartada perfecta" que la Policía cree que iba tejiendo haciendo "favores" a políticos y otras personas: "Que llamen a los de la lista y que digan de dónde vienen cada uno. Estoy seguro de que el tiempo acabará poniendo a cada uno en su sitio".

En agosto, el "principal intermediario" a ojos de la Policía entre López (al que se refería como "jefe") y los clientes, que acaba de salir en libertad previa fianza de 60.000 euros, empezó a reclamarle desde su móvil o el de su esposa insistentemente una cita sin éxito. En septiembre ya le pedía que trajese "algo", según los investigadores "algo del dinero que deben a sus clientes". "Nada, nada", le respondió.

En noviembre los 'clientes', interpreta la Policía, apretaban. El 'conseguidor' y López hablan de ellos como "piratas del caribe con sables". La tónica se alarga durante meses ya con la UDYCO escuchando las conversaciones y siguiendo cada paso y cada encuentro de López, que fue detenido en febrero de este año y que permanece en prisión provisional desde entonces porque para los investigadores "aprovechaba la falta de control de la Comisión y las irregularidades del proceso para otorgar viviendas a personas que habían pagado cantidades importantes de dinero".