ENTREVISTA

Fatima Hamed quiere dar el salto a gobernar

Fatima Hamed quiere dar el salto a gobernar

Si hace 4 años ya se movía con desparpajo, soltura y cierto espíritu de rock and roll transgresivo para combatir las miradas que la señalaban como traidora o transfuga por su salto al vacío al abandonar Caballas, ahora lo hace igual, pero con la tranquilidad y cierta alegría que da saber que el proyecto parece asentarse, cuando no crecer sin, quién sabe, límite. La fundadora, núcleo, y candidata del Movimiento por la Dignidad y la Ciudadanía de Ceuta (MDyC), Fatima Hamed, arrancó la campaña con las expectativas puestas en un resultado histórico que le diera el triunfo en las urnas este 26 de mayo.

Y con esa perspectiva afrontó el primer envite de la precampaña, el guante tendido por el presidente Vivas y candidato a la reelección a su formación para gobernar en coalición despulés del 26 de mayo. 48 horas tardó en decir que no. Lo hizo a través de un vídeo que colgó en sus redes sociales.

“A nosotros, lo primero que nos causó impresión fue que la gente empezase a hablar de pactos ¿qué pasa, que aquí nadie sale a ganar? Porque nosotros vamos a por todas. Igual es muy pretencioso por nuestra parte, pero pensamos que con el trabajo que venimos haciendo y las personas trabajadores, ilusionadas, honradas, que forman parte de la candidatura del MDyC creo que estamos más que legitimados, si los ceutíes confían en nosotros, para gobernar esta ciudad. En nuestra cabeza no cabe otra opción”, se explica.

La mano tendida por Vivas no ha servido para que Hamed deje de llamar a su Ejecutivo, “desgobierno”, una de sus muletillas ‘grandes éxitos’, de toda la legislatura.

Y como suele suceder siempre en estos casos a cualquier partido o candidato parece más fácil hablar de con quién no pactaría que de con quién sí:

“Nos causa sonrojo y vergüenza tener que hablar de temas preconstitucionales, temas que eran noticia en época dictatorial y que ahora parecen resurgir con estos movimientos ultraderechistas a nivel nacional, internacional y en nuestra ciudad.

Tenemos total y absolutamente claro que Cualquier planteamiento que esté relacionado con ideologías que vengan manchadas por el fascismo y la ultraderecha no tiene cabida en Ceuta. Lo tenemos clarísimo. Ahí no es una línea roja, es lo siguiente. Por otro lado, también hemos dejado claro que con el Desgobierno de Vivas ni hemos pactado, ni vamos a pactar. Nosotros queremos trabajar porque queremos convencer a los ceutíes que confíen en nosotros”, resume Hamed.

Eso sí, como política curtida no echa con sus “llaves del cambio” cuatro vueltas a las puertas: “La Constitución está por encima de todo. Ceuta está por encima de todo, para todos. Ha habido momentos puntuales y muy escasos en que cualquier formación política ha tenido que decir por Ceuta esto hay que hacerlo y hay que aunar esfuerzos, al margen del trabajo día a día”.

Para ella tal vez la tensión no haya llegado a pie de calle, pero sí que ratifica que las palabras de VOX llamando “antiespañoles” a los votos recibidos por el PSOE en las Generales y otras declaraciones durante la campaña son una “ofensa”.

“Existe un sentimiento de ofensa. Indudable. Yo sinceramente considero que son unos cantamañanas, ofende quien puede y no quien quiere. Existe un sentimiento de ofensa. Indudable. Yo sinceramente considero que son unos cantamañanas, ofende quien puede y no quien quiere.  Cuando a una persona se le pone un micrófono por delante y representa unas siglas de una determinada opción política supuestamente se dirige a toda la ciudadanía, por lo tanto, cuanto menos debe dirigirse con respeto. Ha existido ofensa, pero voy a decir una cosa, la gente de Ceuta se ha sentido ofendida por esa serie de manifestaciones y no únicamente el colectivo musulmán. Yo creo que ya es triste que vayamos tan despacio , ya está bien de separar entre moros y cristianos, que este es musulmán que este es judío, aquí cuando se nos ofende, se nos ofende como ceutíes y como españoles y cuando hay que salir a dar la cara debemos salir todos. Yo hablo con la gente todos los días, me paran personas que no son musulmanas y me dicen vaya poca vergüenza la de esta gente con esta serie de manifestaciones. No creo que haya agitación tanto como ofensa.

Su postura política sobre los menores extranjeros no acompañados (MENA) es clara: se falla en la gestión de los recursos que recibe la ciudad para atenderlos. Esos recursos deben servir para “integrarlos en nuestra sociedad o devolverlos a sus países de origen con sus familias”. Y eso habría que hacerlo con agilidad y sin eternizar los plazos en las gestiones, en su opinión. Y eso que para Hamed “ese no es el problema que más preocupa a los ceutíes”.

Y si se le pregunta por las diferencias entre su proyecto político y el del PSOE o el de Caballas, necesita tirar de toda su experiencia política para salir de una pregunta difícil. Los tres programas coinciden en muchísimo y apenas sí discrepan en nada.  Así que respuesta de manual de primero de Política: “Yo no he analizado, desconozco los programas políticos de las dos formaciones de que me habla. Yo le puedo hablar del MDyC”. Hernández y Alí empezaron igual su respuesta a la misma pregunta.

“Lógicamente una formación localista no tiene nada que ver con un arraigo a nivel nacional. A nosotros no nos va a callar nadie (lo dice su furgoneta de campaña), no vamos a agachar la cabeza si hay que ir a Madrid a reivindicar más recursos para nuestra ciudad y esta es una de las cuestiones que hemos afeado a los grandes partidos, tanto a PSOE como PP, que en el momento que hay alguien de su misma cuerda política en Madrid, agachan la cabeza y van como pedigüeños a ver qué cae, y no, Ceuta no puede ir a ver qué cae. Ceuta tiene que ir a exigir como van el resto de Comunidades Autónomas lo que nos corresponda”, matiz con el PSOE.

Y con Caballas: “Diferencias bastantes notables. Yo no me fui de ahí por gusto”. El MDyC crece en afiliación, según ella, y eso es por “una cuestión esencial” que le diferencia de Caballas, “la credibilidad, nosotros hacemos lo que decimos. Nosotros no decimos una cosa en público o en sede plenaria y en los despachos hacemos una cosa diferente. Esto no deja de ser un pueblo, aquí es esencial, aquí te votan porque te conocen porque saben que lo que estás diciendo es cierto que no hay nada que demuestre lo contrario o desacredite tu credibilidad”.