El Consejo de Ministros concede la Medalla de Oro al mérito en el trabajo al ceutí Antonio Benítez


El Consejo de Ministros concede la Medalla de Oro al mérito en el trabajo al ceutí Antonio Benítez

- Antonio Benítez  es ceutí de adopción y recientemente recibió la medalla de la autonomía de Ceuta.

- Llegó a nuestra ciudad en los años 30.

-A sus 89 años, y más de 75 años de trabajo ininterrumpidos, Antonio Benítez sigue visitando asiduamente sus negocios, hoy gestionados por sus hijos.

 
El Consejo de Ministros ha acordado hoy la concesión de 32 Medallas de Oro al Mérito en el Trabajo, galardón que tiene como objetivo premiar y destacar el mérito de una conducta socialmente útil y ejemplar en el desempeño de los deberes que impone el ejercicio de cualquier trabajo, profesión o servicio.

 

Entre las personas distinguidas con este galardón se encuentra el empresario Antonio Benítez Bautista, nacido en Gaucín (Málaga), pero ceutí de adopción, que ha sido premiado por una dilata trayectoria y dedicación permanente al trabajo.

 

En esta edición 31 medallas han sido concedidas a título individual a trabajadores pertenecientes a distintos sectores de actividad: sanidad, educación, medios de comunicación, espectáculo, política, sector agrario, empresarial, etc. y la restante se otorga a la Organización Internacional del Trabajo.

 

Antonio Benítez, a sus 89 años, fue propuesto a esta alta condecoración por el Delegado del Gobierno en Ceuta, José Fernández Chacón, al considerar que reúne en su persona cualidades que le han hecho convertirse en un ejemplo de superación personal. Es el prototipo de persona que se ha hecho a sí misma, logrando que sus joyerías sean todo un referente en la sociedad de Ceuta, empresa que es un negocio familiar respetado y considerado por sus conciudadanos.

 

Hijo de una familia numerosa y humilde, Antonio Benítez (Gaucín, Málaga 1921) llegó a la ciudad en los años 30. Pronto se vio obligado a trabajar para ayudar a los suyos debido a la enfermedad de su progenitor. Con apenas 18 años, el galardonado comenzó a trabajar en la joyería La Esmeralda, donde aprendió el oficio que más tarde fue su vocación.

 

Transcurridos unos años, Antonio Benítez y uno de sus hermanos, Pepe, abrieron su primer negocio, un bazar, al que siguió un pequeño taller de joyería que se convertiría con el tiempo en el buque insignia de un negocio que, con los años, se fue ampliando al mismo tiempo que incorporaba al trabajo a hijos y sobrinos.

 

En 1991 las descendientes del propietario de la emblemática joyería La Esmeralda, creada en 1932 y la que inició su vocación, venden este establecimiento, que hoy en día siguen regentando Antonio y sus hijos, convirtiéndola en un referente del comercio ceutí.

 

A sus 89 años, y más de 75 años de trabajo ininterrumpidos, Antonio Benítez sigue visitando asiduamente sus negocios, hoy gestionados por sus hijos, que han heredado de su padre la pasión por el trabajo bien hecho.

 

Recientemente, la Asamblea de Ceuta le ha concedido por unanimidad la Medalla de la Autonomía.