TODOS LOS SANTOS

Crisantemos y escaleras en Santa Catalina

Crisantemos y escaleras en Santa Catalina
Crisantemos y escaleras en Santa Catalina.
Crisantemos y escaleras en Santa Catalina.  

El paseo que conduce a Santa Catalina parece hoy el Paseo del Revellín, unos en chándal, otros con un ramo de crisantemos en la mano. Mientras una parte de Ceuta pasa la resaca de Halloween, otros llenan la mochila de frutos secos para pasar un día en el campo, el resto,  siguen fieles a una tradición tan vieja como la muerte: el día de Todos los Santos.

“Mira que pasan los años y me sigue gustando venir aquí a ver a mi madre”, suspira Reme, una de tantas mujeres que hoy se han acercado al cementerio de Santa Catalina a visitar a sus familiares, adecentar los nichos y poner flores frescas. Ella no le pone pegas al estado del cementerio. “Está muy limpio, la verdad, aunque otros días, que yo vengo durante todo el año, no está así, está más dejado”, razona. No es la única que valora la limpieza y las “muchas fuentes” que han puesto. “Antes había que ir con la garrafa de agua hasta abajo y cargar con ella de vuelta”, explica Susi.

Crisantemos y escaleras en Santa Catalina-11A la caza de la escalera

Lo que no parecen sobrar precisamente son las escaleras. La gente busca entre los patios alguna libre para arrastrarla hasta su zona. “No hay tantas, no se crea”, señala Agustín, “yo he tenido que ir hasta allá abajo para ayudar a esta señora”. Quien tiene a un familiar en alguno de los nichos altos sabe bien que la tarea no es fácil. “Y no hay nadie que te ayude”, lamenta Rosa, la señora socorrida por Agustín, que cabecea, “no hay personal, bueno, sí, están allá abajo”. “Debería haber una cuadrilla por aquí ayudando a la gente, por si lo necesita una señora que venga sola, por ejemplo, pero no se ve personal disponible”, lamenta Pablo, que ha venido junto a su esposa para limpiar los nichos de la familia. Por lo demás, admite, todo está perfecto, hay muchas tomas de agua y han cambiado los grifos, “y está bastante limpio”.

“Está limpio hoy, porque otros días no lo está tanto”, matiza Susi, “yo vengo aquí muchos días y aquí no hay nadie y, la verdad, en algunos patios falta mantenimiento, tengo a mi familia en varios patios contiguos, por la zona del patio San Manuel y hay una escalera que se ha derrumbado y está así hace cuatro años y para ir de mi hermano a mi madre tengo que dar un rodeo enorme”, lamenta zanjando que “falta mantenimiento”  especialmente en las lápidas. “En la zona más antigua están muchas rotas y no se arreglan y la tumba de mi hermano no es de hace tanto, 14 años”.

Crisantemos y escaleras en Santa Catalina-7

 

 

 

 

 

 

 

 

El ir y venir de coches y paseantes sigue extramuros rompiendo la cotidiana tranquilidad de Santa Catalina. Hoy ni siquiera el silencio reina entre las tumbas, un altavoz cascado se encarga de romperlo con cantos gregorianos. Mañana, Día de Difuntos, seguirá el trasiego por Santa Catalina, para, poco a poco, volver a su habitual quietud.