La FPAV encara sus elecciones entre dudas sobre las cuentas


La FPAV encara sus elecciones entre dudas sobre las cuentas

- Los dos candidatos a relevar a Juan Moreno acusan a la directiva de falta de transparencia y de presentarse a la reelección sin aprobar el balance de tesorería

- José Ramos, partidario del presidente y ahora convertido en su acérrimo rival, y el habitual tercero en discordia, Miguel Ayora, completan la lista de aspirantes

- La actual directiva niega tajantemente cualquier irregularidad en el Informe Económico de 2015

Los 69 presidentes de las asociaciones de vecinos acudirán este primero de junio a la llamada de las urnas. Una cita electoral con tan pocas caras nuevas cono en el 26J. Y es que las elecciones de la Federación Provincial de Asociaciones de Vecinos, la FPAV, son la eterna cita electoral entre enemigos íntimos: Juan Moreno, actual presidente, encumbrado con el aval de José Ramos, ahora convertido en su acérrimo rival, y el habitual tercero en discordia, Miguel Ayora. Tres viejos conocidos para tomar las riendas de una federación que va más allá de una simple asociación vecinal, con más de 3,5 millones de euros de presupuestos, casi todo para las Brigadas Verdes, una empresa de limpieza paralela con más de 150 trabajadores. Un volumen presupuestario que explica que en cada cita electoral salten chispas. Y esta no ha sido menos, con constantes acusaciones de “irregularidades” y sospechas en torno a las cuentas de la Federación.

Moreno niega tajantemente cualquier irregularidad en el Informe Económico de 2015. “Las cuentas están claras, están auditadas todas, la FPAV hace auditorias todos los años porque las cuentas están asociadas a las de las Brigadas Verdes y es muchísimo dinero”, argumenta, “Intervención las mira con lupa y para que Intervención dé el visto bueno de un euro hay que presentar el cargo del banco, el cheque con el que has pagado, la factura del que ha cobrado, todo firmado, la transparencia es total”.

Moreno cree que sus rivales no hablan de “irregularidades” en las cuentas, sino en las formas. “Ellos se quejan de la forma de trabajar, cada uno trabaja de una forma distinta y como cree conveniente, pero la Federación tiene las cuentas sobre la mesa para que todo el que quiera verla”.

Algo en lo que no está de acuerdo Miguel Ayora, quien asegura que le pidió las cuentas en asamblea, por escrito y “hasta por la prensa”. Hay una memoria de cuentas pero yo le pido una serie de números, hay partidas que no veo claras, por eso se las pido”, insiste defendiendo que la “la federación no puede ser un cortijo”.

Una opinión que comparte José Ramos quien, pese a estar prejubilado hace cinco meses ha vuelto a postularse para “devolver al movimiento vecinal al lugar donde debe estar” y porque tampoco él ve claras las cuentas.” “Ha vendo cometiendo muchas irregularidades, me ha venido engañando sistemáticamente, he hablado con él hace unos pocos días y él sabe bien lo que le dije”, dice misterioso pero puntualiza: no acusa a Moreno, sólo sospecha. El hecho de no querer presentar las cuentas ni someterlas a votación abre la puerta a las sospechas, asegura.” No hablamos de cantidades, ni hablamos de si falta o deja de faltar, sino que con esa actitud da pie a que la gente sospeche”, matiza. Y eso que Ramos fue el principal valedor de Moreno en las últimas Elecciones.>p>En una cosa coinciden todos: las Brigadas Verdes como el tesoro de la corona. 154 trabajadores que este año, recuerda Moreno, ha añadido una labor más a su cartera de servicios, el mantenimiento de los jardines de las barriadas. Moreno además rechaza cualquier sombra de ‘enchufismo’ en la FPAV y menos en las Brigadas Verdes, un “rumor” infundado que se aplica por extensión a cualquier entidad vinculada a la Ciudad pero, recuerda, no se pueden hacer más contrataciones, el presupuesto es el que es y de los 3,4 millones que requieren las Brigadas, buen aparte para nóminas. “Si se pone enfermo alguien seis meses no podemos cubrir el puesto, el presupuesto es el que es y nos las teneos que apañar”.

Aseveraciones que no comparten sus rivales. Para Ayora, que defiende a capa y espada alos trabajadores, “muy buenos, muy muy buenos”, si lamenta que a veces se use como un “cortijo”; y Ramos que, directamente, acusa a Morfeno de “prometer” puestos de trabajo. “Eso es jugar sucio”, remata.

"Que nos paguen antes las subvenciones”.

Juan Moreno, actual presidente, asegura "lacónico" que solo quiere “seguir trabajando para la federación” y pide al Gobierno “que las subvenciones se paguen antes para que las asociaciones podamos contar con dinero y llevar adelante a cabo todos sus eventos” así como “más seguridad, más limpieza, hay puntos negros en las barriadas, jardines… todo para que los vecinos se encuentren a gusto en su barriada”.

Ayora, casi indignado, apuesta por una FPAV más reivindicativa. “Para mí ha bajado un 90 por ciento del escalafón que tenía como asociación reivindicativa, la federación reivindicaba los problemas de los vecinos, era una piña y la federación ahora está totalmente destruida, cada uno va por su sitio, no tiene ni pies ni cabeza, se va más en plan empresa que en plan federación”.

José Ramos, recién prejubilado, casi preguntándose qué hace aquí, apuesta por su parte “porque el movimiento vecinal vuelva a ocupar el sitio que nunca tenía que haber perdido”.